Una victoria más

Por Brandon Ramírez

El pasado fin de semana que comenzaron los movimientos rumbo a las elecciones del próximo año, en mayor volumen e intensidad, dejó algo que para mi es bastante remarcable. En la contienda por la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, los partidos/coaliciones que de momento lideran las encuestas parece que postularan, ambas opciones, mujeres. Claro está que la carrera apenas comienza y puede haber otro aspirante que cambie ello… pero démoslo por hecho por ahora.

Es bastante preocupante que a la altura de la historia en que nos encontramos, el sexo sigue siendo motivo de discriminación en tantas esferas de la vida, la política, una más de ellas. Si no fuera por la puesta en práctica de las cuotas y reglamentos para forzar la selección y elección de mujeres, difícilmente se avanzaría al ritmo que es necesario para reducir la brecha, el ejemplo es que los partidos cada vez buscan como influir o darles la vuelta a dichas normas para lograr ocupar los puestos con más hombres. Esto es algo tan presente como ahora mismo, donde los partidos siguen impugnando las cuotas en algunos estados, como recientemente se dijo en chihuahua por parte del Frente.

Una de las formas en que se mantenía excluida a las mujeres pese estas cuotas, era cubrirlas en los distritos donde sabían que perderían. Allí donde históricamente un partido tiene un nivel bajo de apoyo y no compite seriamente por ganar, era más probable que su candidata fuera mujer, y allí donde tenían los números para aspirar a ganar, era más probable que el candidato fuera hombre. Eso está comprobado en distintos estudios hechos en México y otros países.

Las cuotas o todas las medidas de discriminación positiva, con un fin reivindicativo o de justicia social, suelen ser planteadas por poco tiempo solamente para normalizar la participación o inclusión de aquellos que han sido relegados. En nuestro país el que aun en los procesos electorales se busque como evitarlas, nos dice mucho de lo necesario que aun podemos considerarlas.

En el caso de la ciudad de México, si bien ya hubo una Jefa de Gobierno, esta fue sustituta de Cuauhtémoc Cárdenas, no electa directamente en las urnas. Como decía, que los partidos punteros en las encuestas postulen una mujer en la elección local quizá más importante para ellos, por un lado, para mantener su bastión históricamente más importante, y para el otro, arrebatárselos y mantener cierta fuerza tras la elección presidencial de 2018, es plausible. Ojalá fuera esta la constante.

Ya en otras entidades han ganado mujeres la gubernatura, pero son menos los casos en comparación con los hombres. Las fotografías de la CONAGO anualmente nos dan muestra de ello. Y a nivel presidencial, aunque hay existido de manera recurrente mujeres en la boleta, lo mismo, no han sido postuladas por los partidos que en ese momento aspiraban a competir al menos por el segundo puesto.

No es que en sí mismo el sexo importe, y que las mujeres sean mejores gobernantes que los hombres por esa causante, es precisamente lo opuesto, que esto se normalice y la decisión se tome en términos de quién es mejor candidato por su currículo, preparación, capacidades, proyecto, etcétera.

Sigo pensando que llegará el día en que el sexo dejará de importarle a las personas para determinar quien puede tener acceso a determinados puestos, o ser ascendido, o ganar más por hacer el mismo trabajo. Lo mismo que la nacionalidad, edad, origen étnico, o cualquier causante más. En resumen, que dejemos de discriminar; cada día hay más problemas comunes que crean a conciencia de que todos conformamos una misma especie en un mismo planeta y ajeno a los intereses políticos esta la supervivencia. No creo que como en algunas historias de ciencia ficción sea necesaria una invasión extraterrestre, poco probable por otro lado, para generar esa identidad.

Mientras tanto, habrá que seguir teniendo políticas afirmativas, de discriminación positiva o como quiera llamárseles. Mientras siga existiendo violencia de género en nuestra sociedad, supongo que será necesario seguir teniendo vagones exclusivos en el metro o autobuses reservados, para que el viaje sea más seguro, al menos por ese motivo, aunque todo ello va de la mano con una cosmovisión que, aunque a muchos no les guste reconocer, es machista e impera aun hoy día. La lucha de los feminismos debería ser la lucha de todos, como lo es la del medio ambientalismo, indigenista, en pro de los derechos de la diversidad sexual, etcétera. Puede que se este en un grupo y se tengan características específicas que te eviten ser discriminado, pero las personas cercanas a ti seguramente están expuestas a serlo.


Imagen: http://miafm.mx/wp-content/uploads/2017/10/ciudad-de-mexico-cdmx.jpg

Comentarios

Comentarios

Jóvenes Construyendo

Jóvenes Construyendo es una plataforma en línea que ofrece un espacio de expresión para jóvenes con grandes ideas con el objetivo de compartir puntos de vista y propuestas sobre juventud.