Una historia sobre el primer amor: Call me by your name

Por Gilberto Cornejo

Desde inicios de este mes se puede ver en diversas salas de cine una de las películas con mayor eco en las premiaciones actuales, como los premios Óscar, donde compite en algunas categorías, destacando “Mejor Actor”, “Mejor Guion Adaptado”,  y por supuesto “Mejor Película”; o la Academia Británica de las Artes Cinematográficas y la Televisión (British Academy of Film and Television Arts, BAFTA), donde se encuentra nominada a “Mejor Película”, “Mejor Actor”, “Mejor Guión Adaptado” y “Mejor Canción Original”. Y es que Call me by your name se ha convertido rápidamente en un fenómeno mundial.

La película surge de la adaptación de la novela homónima de André Aciman, quien huelga decir hace un cameo en el largometraje, y el director Luca Guadagnino ya ha hablado de hacer una secuela de su tan aclamada obra. Pero ¿cuál es la trama de lo que algunos no dudan en denominar como una de las películas más refrescantes de los últimos años?

La película toma lugar en algún lugar de Italia durante la década de los ochenta del siglo pasado, teniendo como protagonistas a Elio (interpretado por Timothée Chalamet) y Oliver (encarnado en Armie Hammer). El segundo llegará desde Estados Unidos como asistente de verano del padre de Elio, el señor Perlman (interpretado por Michael Stuhlbarg) y Elio lo convertirá rápidamente en su objeto de deseo: es desde su perspectiva que seremos espectadores de un apasionado primer amor en la época del despertar sexual. Así, veremos como con retrocesos, Oliver y Elio logran establecer una relación entre ellos, aunque ambos saben que no está destinada a durar por mucho tiempo, pues el estadounidense regresará a su país para presentar la investigación que el señor Perlman asesora.

Lejos de ser una película dramática, la construcción de la atmósfera aunado a los hermosos paisajes italianos y las excelsas interpretaciones de los protagonistas hacen que el espectador fácilmente pueda ponerse en el lugar de Elio y sentir su amor por Oliver. Y es en este punto donde es necesario resaltar algo bastante interesante del largometraje: la representación de la masculinidad y como va modificándose a lo largo de toda la obra.

Encontramos primero a Oliver, quien por supuesto se mueve y habla con toda la agresividad característica de la época, amén de referirse a Elio como “hombre” y “compañero”, saludos aceptados por la heteronormatividad del momento. Empero, a partir de casi la mitad de la cinta encontramos un cambio drástico: Elio decide burlarse de la voz de “macho” de Oliver, quien a partir de este momento dejará de utilizarla, al menos con él (Callahan, 2017).

Por su parte, Elio quien se encuentra en la construcción de su identidad y el descubrimiento de su sexualidad se permite ir y venir de los convencionalismos tradicionales de conducta. La escena en la pista de baile resulta reveladora, pues al ver que Oliver se encuentra bailando y divirtiéndose con una chica, el adolescente decide irrumpir en la pista de baile con una compañera, pero haciendo movimientos bastante medidos para llamar la atención de su objeto de deseo.

También encontramos en la interpretación de los padres de Elio un abrazo a la diversidad y la aceptación, y en el caso del personaje de Sthulbarg, una representación diferente de la masculinidad. En el caso de Anella, madre de Elio (interpretada por Amira Casar), encontramos a la principal promotora del acercamiento entre su hijo y Oliver; sin interponerse nunca sabe lo que está pasando entre ellos y llega incluso a señalar durante la película, de una forma muy elegante, que el estadounidense es quien está más enamorado.

El discurso de Perlman hacia el final de la película, a menudo olvidado en la mayoría de las críticas y reseñas, es una de las escenas más emotivas del largometraje. Lejos de entablar una discusión o pelea con su hijo, le sugiere que reconozca que vivió algo especial y que se sienta feliz, sin importar el resultado de esto; incluso llega a compartir su experiencia en esa área. Definitivamente una escena de reconciliación y aceptación a la diferencia.

En nuestros días, donde teóricos como Jordann B. Peterson afirman que la masculinidad está en crisis porque se culpa a los hombres por el simple hecho de serlo, trabajos como Call me by your name integran más voces al debate. Y es que para la mayoría de los estudiosos de género el hombre se hace, no nace. La hombría no es la manifestación de una esencia interior. No emerge en la consciencia procedente de nuestra constitución biológica; se crea en el seno de nuestra cultura. (Brown, 2017). La película reseñada en este espacio permite a través de los tres personajes antes mencionados acercarse a visiones diferentes de la masculinidad.

Si bien aún queda mucho por recorrer para garantizar incluso los derechos básicos de las comunidades sexodiversas, trabajos como el de Luca Guadagnino no sólo hace sentirse representados a miles de jóvenes y adolescentes de este sector, también favorecen modelos diferentes y positivos de la masculinidad, más allá del tradicional. Y por supuesto, para muchos esta película ha logrado gran repercusión al permitir a los espectadores, sin importar su orientación sexual, sentirse identificados con las emociones y sentimientos de Elio: la pureza, ingenuidad y deseo del primer amor. El generar este tipo de reacciones dentro de la sociedad es el primer paso para fomentar una comunidad más incluyente y menos estereotipada, y que se haya encontrado en exhibición durante el 14 de febrero (junto con los otros filmes nominados al Óscar) fue sin duda algo alentador para muchos.


Fuentes de Consulta:

Brown, Chip, “El paso de niño a hombre en distintas culturas en el siglo XXI”, en National Geographic España [en línea]. Dirección URL: http://www.nationalgeographic.com.es/mundo-ng/grandes-reportajes/paso-nino-hombre-distintas-culturas-siglo-xxi_11175/7

Callahan, Dan, “Redifining Masculinity: On Armie Hammer in ‘Call Me By Your Name’”, en Nylon [en línea]. Dirección URL: https://nylon.com/articles/redefining-masculinity-armie-hammer-call-me-by-your-name

Guadagnino, Luca, Call me by your name, Italia, Sony Picture Classics, 2017, 130 minutos.

Martínez Mantilla, Daniell, “Por qué ‘Call me by your name’ debería ganar el Oscar a mejor película”, en Vanity Fair [en línea]. Dirección URL: http://www.revistavanityfair.es/actualidad/cine/articulos/call-me-by-your-name-oscar-luca-guadagnino-timothee-chalamet-armie-hammer/28949


Imagen: https://coloralia.com/call/

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