Un pequeño paso más

Por Brandon Ramírez

 

Con la reciente película de Wonder Woman (WW) me recordó como hace unos meses la Organización de las Naciones Unidas le retiró el puesto de embajadora honoraria a dicho personaje, por petición de distintas organizaciones que señalaban que una figura tan sexualizada no podía representar la lucha por el empoderamiento femenino. Como contraparte, la mayoría de la crítica hacia esta película ha enfatizado el buen papel que tiene para demostrar un mensaje de empoderamiento a partir de la visión femenina en un mundo dominado por los hombres.

La directora de este film compartió en su Twitter una serie de episodios que le hizo llegar una profesora de preescolar, con respecto a sus alumnos, entre los que están: un niño obsesionado con Iron Man pidió a sus papas una nueva lonchera de WW; una niña dijo que cuando creciera quería  hablar tantos idiomas como Diana; otra más pidió a sus padres cambiar su fiesta de Bella y Bestia por una de WW; una más preguntó si podía cambiar su uniforme por la armadura de WW porque quería estar lista si necesitaba salvar al mundo, cumpliendo al día siguiente; o el comentario de otra referente a que WW era mucho mejor que Frozen.

El contexto de la película: una mujer que proviene de una isla aislada en la que no existen hombres, arriba al Occidente y les parecen incomprensibles o por lo menos extrañas muchas de las costumbres, como la ropa utilizada por las mujeres, la entrada de las mujeres a salas donde se discuten temas públicos, que en la guerra sólo participen hombres, etcétera, ante las que para sorpresa de todos participan con la naturalidad que la idea de igualdad debería operar en el mundo. Es quizá la escena más representativa del tema en la que, atrincherada con el ejercito aliado y queriendo saltar al frente para combatir a los alemanes, tratan de detenerla diciendo que ningún hombre podría hacerlo, respondiendo que ella es quien si puede. 

Es cierto que en especial algunas de las historias primigenias de WW en los cómics, así como adaptaciones televisivas no ayudaban a mandar el mensaje feminista el cual en su origen se planteó al personaje. Pero igual de cierto es que en el mundo de los cómics es de lo más común que las historias de estos sean redefinidas y adaptadas a los tiempos contemporáneos, y parece que con WW se ha ido en el camino adecuado.

Desafortunadamente seguimos viviendo en mundo desequilibrado, quizá no tanto como en principios de Siglo XX, donde esta película está ambientada, pero evidentemente la desigualdad e inequidad siguen siendo una constante. Lo tenemos tan interiorizado que ni nos damos cuenta, muchas veces, de cómo la desigualdad predomino en muchas de nuestras instituciones y prácticas cotidianas. Claro que se ha avanzado, pero aún queda mucho camino por recorrer. Este tipo de referentes dentro de la cultura popular, si en efecto tiene el impacto que el Tweet compartido por la directora en muchos lugares del mundo, ayuda a las generaciones que se están formando, y las que vendrán, vean con la misma extrañeza que Diana el mundo en que vivimos, en que el sexo determina lo que socialmente una persona u otra debe o no debe hacer.

En retrospectiva, quien sabe si la ONU (quien defendió la incorporación de WW como personaje honorífico de su campaña de empoderamiento) y las organizaciones que buscaron retirarla de las campañas por la lucha de los derechos de las mujeres piensen que fue algo precipitado, basados en la idea correcta de la ridiculización que el personaje pasó en algunas etapas de su existencia en el papel y principalmente la televisión. Supongo que no la reincorporaran, pero tampoco hace falta para impactar en dicha lucha. En ese sentido es plausible que DC cómics haya apostado desde hace décadas por una heroína que formara parte de su triada principal, representando las luchas feministas, y no mantener el papel de estas como damiselas en peligro o asistentes.

Contenido digital, cinematográfico y televisivo es quizá la fuente principal de socialización a la que los niños están más expuestos fuera de sus familias, amigos y ambiente escolar. Que las editoriales de cómics, que tanta influencia tienen opten por darle rol protagónico cada vez a más mujeres, como la propia WW que siempre lo ha tenido, o Spider Gwen, Super Gilr, X23, por citar ejemplos bastante recientes en estos medios, o bien por diversificar el origen étnico de sus personajes en algunas historias, como Miles Morales en Spider Man, o la antorcha humana en la última película de los 4 fantásticos. Ojalá todo esto ayude a construir un mundo más igualitario para las próximas generaciones, y la nuestra propia, aunque evidentemente no podemos esperar que por si solo se genere, y se debe seguir luchando desde todas las trincheras posibles por conseguirlo. 

PS. Hay una exposición sobre la mujer maravilla en el Museo Mexicano del Diseño (MUMEDI) en la Ciudad de México hasta el 31 de agosto.


Imagen: http://www.dccomics.com/sites/default/files/Marquee_WW75_HUB_57f69d2d497016.56063490.jpg

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