¿Tu mundo? … Prefiero mi mundo

Por Driveth Razo

 

¿Cuántas veces no hemos querido vivir en un mundo completamente nuestro? Donde nosotros seamos los dueños de nuestra vida y podamos ser quien en verdad somos. Muchas veces tomamos prestados otros mundos para poder vivir lo que más deseamos. En mi caso, me refugié en el mundo de Harry Potter, soñaba con la amistad verdadera y en ese universo lo encontré.

Muchas veces es bueno tener un escape donde podemos ir a refugiarnos, a veces incluso de nosotros mismos. Pero no siempre es lo idóneo, porque a veces esos mundos se convierten en nuestra propia prisión.

Podemos empezar a olvidarnos de lo que hay a nuestro alrededor y de las personas que se encuentran cerca de nosotros. A veces empezamos a perder nuestra esencia y empezamos a actuar más como uno de los personajes de nuestro mundo predilecto. Incluso creemos que los personajes que rodean a nuestro personaje favorito son nuestros amigos y que las situaciones que éste vive, son nuestras propias situaciones.

Tomar un momento para escapar de la realidad es bueno, siempre y cuando no se llegue a los extremos. Durante la secundaria, empecé a tener distintos problemas familiares y escolares –con mis compañeros especialmente-, derivado de esto, empecé a desarrollar problemas de autoconfianza. Quería encontrar un lugar donde pudiera sentirme aceptada y sobretodo, un lugar donde sintiera que me necesitaran. Este lugar se presentó y cuando en un principio fue mi salvación se empezó a convertir en mi destrucción.

Me refugié tanto en el mundo de Harry Potter que nunca soltaba sus libros, e incluso durante clases leía en mi IPod “fanfics” -historias desarrolladas por fanáticos- a escondidas de los profesores, provocando que mis calificaciones decayeran. Empecé a alejarme aún más de las pocas personas que me rodeaban y también de mi familia.

Al principio no me importaba, sentía que con la amistad del Trio de Oro era suficiente. Creía que ellos nunca me abandonarían, ni que me decepcionarían y me aceptarían por ser quien soy. Después de un tiempo, me empecé a sentir más sola de lo que ya me sentía. No podía salir con mis amigos porque estos se encontraban en un mundo distinto y sólo podía estar con ellos a través de las páginas.

Mis abuelitos se empezaron a preocupar, casi no hablaba con nadie, no prestaba atención a lo que había a mi alrededor y siempre estaba leyendo. Trataron de sacarme más, me prohibían leer cuando estaba en la mesa e incluso me quitaban el IPod pero nada funcionaba, seguía huyendo a ese mundo.

Después de un tiempo, yo misma me di cuenta que me estaba perdiendo. Ya casi no participaba en clase, y a pesar de que seguía juntándome con algunas personas en el recreo fingían que no existía por lo mismo que rara vez hablaba. Quería ser aceptada y sentirme segura de mi misma, quería tener verdaderos amigos los cuales no se alejaran a la primera de cambio y lo único que logré fue retraerme más y por lo tanto, sentirme más sola.

Comprendí que aunque ese mundo era mi mundo, no podía vivir en él. Por más que lo amara, tenía que aceptar que mi mundo estaba alejado de esas páginas y, por lo tanto, si quería encontrar esa amistad verdadera, lo tendría que lograr en un mundo que ya era ajeno a mí.

Cuando empecé a regresar a la realidad que me rodeaba fue un golpe muy duro. Creía que toda la escuela iba a estar esperándome cuando regresara, que todos iban a querer ser mis nuevos amigos y que mi familia iba a convertirse mágicamente en la familia Weasley e iba a tener los hermanos que siempre había deseado. Pero nunca sucedió así, los pocos amigos que tenía sí que me aceptaron de vuelta e incluso fueron tan comprensibles que fingieron que los últimos meses no nos había separado, y mi familia siguió siendo la misma: mi bisabuelita, mis abuelitos y yo, lo único que cambió fue que empezamos a interesarnos en los gustos de los otros para poder tener una mejor convivencia.

La verdad no me arrepiento de haberme retraído tanto, gracias a eso empecé a valorar más a mis amigos, que aunque no son muchos, sé que la mayoría de ellos seguirán estando conmigo en los momentos más difíciles y sobretodo empecé a valorar a mi familia que aunque es pequeña, es lo más importante para mí.

Así que está bien refugiarse un rato en esa película, videojuego, o en ese libro con el cual te sientes identificado. Pero nunca olvides que el mundo en el que vives es igual de maravilloso que el mundo que elijas para tu escape. La única diferencia es que como vivimos en este mundo, lo vemos como un mundo aburrido y doloroso; pero todo puede cambiar cuando elijas ver más allá de los problemas que te rodean, después de todo, fue así como encontraste tu mundo perfecto.


Imagen: http://www.wikihow.com/Escape-Your-Life#/Image:Escape-Your-Life-Step-1-Version-3.jpg

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