Tu búsqueda de empleo comienza así:

Por Adriana Arian

 

    La actitud de éxito

Ante todo, debes adoptar una actitud optimista y curiosa en lo que se refiere a tu entorno. Algunas personas poseen más capacidad de adaptación y resiliencia que otras, por ello, aunque te encuentres desempleado o tengas ansiedad por encontrar tu primer empleo, debes mantener una actitud positiva y de buen humor durante tu período de búsqueda; la vida continúa y ¡lo mejor está por venir! Esta buena actitud, te hará transmitir más entusiasmo y dinamismo no solo en persona, sino también en tus comunicaciones por correo o por teléfono, así, el empleador sentirá tu motivación e interés. Recuerda que las empresas buscan más que empleados, “colaboradores”, personas en las cuales podrán confiar y que compartan sus mismos valores y pasiones, de manera que, demuestra que tienes la actitud.

Calidad y no cantidad: evita mandar de inmediato tu C.V. sin haber leído bien la oferta o serás visto como una persona poco seria y con falta de profesionalismo. Mientras más aplicaciones hagas, no tendrás más oportunidades de encontrar el trabajo deseado.

Intenta no limitar tu búsqueda a responder a las vacantes de forma robótica; toma tu tiempo para ver todas las ofertas disponibles y escoge las que se adapten a ti. Responder a las oportunidades de empleo automáticamente solo te va a llevar a perder tiempo sin ningún resultado fructífero.

Si ya te has postulado y no has tenido buenos resultados, entonces no te quedes inactivo, opta por participar en eventos, actividades o voluntariados que te motiven y te lleven a ampliar tu círculo social, el crear nuevas relaciones te acercará a encontrar oportunidades desconocidas.

 

   ¡Adáptate!

Una vez que hayas evaluado las vacantes que encajan con tu perfil, debes adaptar tu C.V. a la oferta laboral. La idea de esto es mostrarle al profesional de recursos humanos que tú tienes el perfil que él está buscando.

En cuanto a tu resumen curricular, evita el decirlo todo. Describe todo en detalle y no hagas repeticiones inútiles. Quizás has realizado muchos cursos, quizás tengas una vasta experiencia, pero, te aseguro que muchos de estos aspectos de tu C.V. no tienen ninguna relación con el cargo ofrecido, entonces, dependiendo del caso, es mejor no mencionarlo.

Igualmente, es preferible omitir el hecho de que tengas “conocimientos básicos en un idioma” (ej. puedes entender algo de italiano o de portugués) si es un idioma que la empresa no está requiriendo para tu cargo. Simplemente estarás inflando tu C.V. con cosas que al reclutador no le interesan. Utiliza estos espacios para desarrollar los logros obtenidos en tu vida profesional.

Recuerda que eres libre de destacar las competencias que te convengan para conseguir el puesto, puedes usar negritas, mayúsculas e incluso colores (siempre en un contexto profesional). Un resumen curricular, focalizado, preciso y profesional que le muestre al especialista de recursos humanos que tú eres la persona que la empresa necesita, te llevará al éxito.

No dejes nada al azar, los procesos de reclutamiento son estructurados, entonces debes convertirte en el candidato que brille. Sal del lote, ¡atrévete! y evalúa cuál de tus competencias aportarán algo original a la empresa que te haga destacar.

Espero que haya sido de su agrado este artículo. Mi intención es ayudar a más jóvenes a encontrar empleo, ya que soy experta en Recursos Humanos y trabajo para uno de los más grandes portales de búsqueda de empleo: Neuvoo.

 


 

Imagen de: www.conexionbrando.com

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