Tienes un compromiso con tu país y contigo mismo

Por Eva González

La situación que atraviesa el país nos presenta un panorama sumamente desesperanzador. La economía, según las esferas políticas, va por buen camino, sin embargo eso no se refleja en los bolsillos de la población trabajadora, ya que nos está tocando atravesar por una inflación acelerada que está condenando a las familias en condiciones de vulnerabilidad a la pobreza extrema. No nos está permitiendo alcanzar mejores condiciones de vida y nos está dividiendo cada vez más como sociedad. Estamos fragmentados en muchos ámbitos: en lo político, en lo cultural, social, laboral, económico y hasta en lo ideológico; todos los días en las plataformas de interacción social que hacen uso de internet (redes sociales) nos encontramos temas de cualquier ámbito, y en los comentarios vemos descalificaciones, críticas destructivas, carencia de objetividad, desaciertos, comentarios poco tolerantes y todo tipo de insultos. Muchas veces parece que, más allá de haberse logrado consolidar un medio democrático que permitía darle voz a las personas fuera de los medios tradicionales de información, se le dio voz a aquellos que quieren el retroceso de una sociedad ya de por sí dañada, vemos confrontaciones por argumentos que descalifican entre otros temas: la importancia de la alternancia de poderes a nivel gobierno, la lucha por el derecho de las mujeres a no ser acosadas en las calles, el pronunciamiento por las libertades de la gente transgénero o con preferencias homosexuales, los hechos demostrados científicamente acerca del calentamiento global y el cambio climático, entre otros temas de suma importancia que es necesario tener presentes y abordar con toda seriedad por lo que representan para el mejoramiento y el bienestar de la sociedad en general.

Los tiempos que estamos viviendo nos presentan dos hechos muy claros, uno es que la gente con costumbres e ideas anacrónicas sigue tomando decisiones de gran relevancia para esta sociedad. El otro es que el tiempo es imparable y nos estamos acercando cada vez más al momento en que todo el peso de esas decisiones caerá directamente sobre los hombros de los jóvenes de este país.

Para muestra: tendremos que pagar las pensiones de los jubilados mientras que nosotros no recibiremos una hacia el final de nuestra vida laboral; nos está costando mucho trabajo poder vivir de manera digna con los salarios que se pagan actualmente por lo que muchísimos jóvenes están siendo condenados a vivir en algún nivel de pobreza; tenemos que vivir gobernados por los regímenes viejos, obsoletos y corruptos que nuestros abuelos y padres ayudaron a consolidar. Somos nosotros los que estamos en una ardua labor por romper los paradigmas de una sociedad anacrónica que no quiere aceptar que ya no nos guiaremos por los cánones de conducta religiosa y que no aceptaremos que compren nuestro voto por un costal de cemento.

La sangre nueva quiere hacer las cosas distintas, quiere que la situación cambie y ya no cree en lo que los políticos, los líderes religiosos y las instituciones proclaman como verdad fehaciente. Está en nuestras manos componer un México desquebrajado y unir a una sociedad quebrantada, si es que queremos tener un futuro en este país.

Hay que ser muy analíticos, críticos de la sociedad y autocríticos, hay que ser conscientes de los procesos mentales y sociales, hay que ser muy objetivos en todo aquello que se observa y se dice, debemos tener muy en cuenta que son los argumentos los que ganan discusiones. Hay que saber diferenciar entre la libertad de expresión y la apología del delito, hay que respetar las opiniones pero también expresar de manera certera los desacuerdos, jamás caer en provocaciones y sustentar todo lo dicho.

Nuestra naturaleza humana nos dicta que nos vamos a equivocar pero la evolución nos ha dotado con un cerebro capaz de reflexionar, debemos ser empáticos y solidarios, debemos saber que hay muchas maneras de ayudar y que el egoísmo lleva a acciones degradantes. Tenemos que ser conscientes de que vivir en sociedad no es solo tener muchos amigos y conocidos y saludar a todos por las mañanas, vivir en sociedad implica una responsabilidad muy grande de los unos con los otros.

Los partidos políticos han dado muestras de egoísmo puro cada vez que toman un cargo público, se olvidan de la ciudadanía que votó por ellos a cambio de unas míseras dádivas y les pagan con robos millonarios al erario que proviene de los impuestos de cada ciudadano trabajador, y todavía hay quienes sabiendo esto, siguen votando por ellos con tal de recibir esas asquerosas dádivas sin importarles todo el daño a la demás gente de su entidad. Ese egoísmo y ambición exacerbada ha hundido a este hermoso país durante siglos, por eso es tan importante que los jóvenes nos mantengamos al tanto de los medios digitales de información, que sepamos analizar nuestro entorno y que actuemos en consecuencia.

Pronto recaerá sobre nosotros todo aquello que, bien o mal, han hecho nuestros padres y abuelos, y tendremos que actuar, pues es un gran peso que nos puede aplastar. Levántate, infórmate, actúa, sé consciente, participa, toma el liderazgo que te corresponde y deja la pasividad tan característica de la generación pasada. Eres un millennial, eres un Z, toma tu presente y tu futuro en tus manos y haz algo ya.


Imagen: https://redaccion.lamula.pe/2014/12/30/29d-la-revolucion-de-los-jovenes-en-fotos/elenachavez/

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