Tiempos difíciles

Por José Barbosa

Aprendí que no se puede dar marcha atrás, que la esencia de la vida es ir hacia adelante. La vida, en realidad, es una calle de sentido único” 
Agatha Christie

Me gustaría que con tan sólo escribir palabras de aliento y de buena fe, se pudieran solucionar todos los problemas que han estado pasando en nuestro país y en el mundo entero. Desgraciadamente no es así.

México ha pasado por mucho en estos días, y es lamentable. Ver noticias en televisión, en revistas, en periódicos, y en internet sobre lo ocurrido el 7 y el 19 de Septiembre del 2017. Saber que en estos momentos tú estás leyendo este texto, mientras que otras personas yacen aún vivas bajo los escombros de los edificios derrumbados, personas que perdieron a gran parte de sus familias, que perdieron su casa y bienes materiales, entre otras cosas.

Es triste pensarlo, pero la realidad es ésta. Y me gustaría tener las palabras correctas para hacer de estos momentos mejores, pero creo que no es posible encontrar una solución a todo lo que está ocurriendo ahora. Sólo me queda por decir; no dejemos de ayudar.

Soy afortunado al igual que muchos de ustedes que están aquí, porque estoy vivo y tengo una segunda o tercera oportunidad de vida. Afortunadamente yo estoy bien, y mi familia igual. Pero, en gran parte siento una nostalgia enorme y frustración de no haber podido hacer nada por todas aquellas personas que perdieron la vida en los sismos ocurridos. Y no solo en sismos, sino en los sucesos que ocurren día a día.

Creo que uno de los consejos más importantes que puedo darles, es que sigan adelante con sus vidas y si es necesario lloren. Pero no tengan miedo, y aunque es factible que lo sientan, no dejen que ese miedo los consuma. Porque, son cosas que ocurren día a día. Tal vez no a gran escala, pero en fin, son situaciones que no se pueden predecir.

>>El 19 de septiembre, iba a hacer unos trámites de la Universidad y también iba a salir con una de mis mejores amigas, pero por azares del destino me tocó estar en casa con mi mamá. Llegó la hora 1:15 de la tarde y la casa empezó a moverse muy fuerte y en mi pensamiento sólo me dije: está temblando. Y bueno, soy una persona muy calmada cuando ocurren sismos, pero en ese momento lo único que me preocupaba era saber que mi familia y seres queridos estuvieran bien. Pero sobretodo mi papá.

Salimos de la Unidad Habitacional de donde vivimos y las personas aterradas, gritando y llorando. Afortunadamente mi mamá, mi abuelita, mi perrita y yo estábamos bien, pero el corazón me palpitaba y unas ganas de llorar inmensas pasaban por mi mente, casi no tenía batería mi celular y ni mi mamá ni yo podíamos comunicarnos con mi papá.

Pude entrar a Twitter por un momento, pero no cargaba lo suficientemente rápido para saber la magnitud del temblor y mi frustración y preocupación crecieron más al saber que había edificios que se habían caído en el sur de la Ciudad de México. Y pasó una hora sin saber de mi papá, hasta que afortunadamente entró una llamada y era él. >>

Les cuento un poco de mi vivencia acerca de lo que viví el 19 de Septiembre, porque tal vez muchas personas puedan sentirse identificadas conmigo. Y es aquí donde le doy gracias a dios y al destino el haberme dado la dicha de que todos mis seres queridos estén bien. Y que asimismo en el terremoto de 1985 tampoco hayan pasado por algo similar. En mi caso, tuve suerte o dios, el destino, el cosmos, nos dieron una nueva oportunidad.

No sentí temor ese día, y tampoco en 1985 ya que aún no nacía. Pero, ese no es el punto. Lo que hay que destacar es la solidaridad y la rapidez del pueblo mexicano para salir a flote de un problema de tal magnitud. Lo que me inquieta un poco ¿es necesario que ocurran desastres naturales, para que las personas se unan en apoyo a los otros? No me malentiendan, pero quisiera que por un momento dejáramos el ego personal de lado y el egoísmo.

Muchas personas nos necesitan día a día. Y está padre que los mexicanos hayamos reaccionado al momento para apoyar y ayudar a los damnificados de los sismos, de los huracanes, de las inundaciones y demás desastres naturales no sólo en México. Sino en el mundo entero. Pero hay que ayudar siempre y tal vez ese sea el secreto. Ayudemos a todos nuestros semejantes, sin sentir que la vida nos lo va recompensar. Sólo por el hecho de ayudar.

Tampoco está padre, y esa es mi opinión, que ayudes y lo andes publicando por todos lados de que ya lo hiciste, porque llega a pasar que estas situaciones se presten a “moda”. Suena burdo y muy fuera de lugar. Pero me llegó a pasar, sólo ayuda y punto.

El mundo y México nos necesitan, y nos va a necesitar siempre y en algún momento también lo vas a necesitar. Los seres humanos somos un gran equipo en tiempos difíciles.


Imagen: https://imagenpoblana.com/sites/default/files/noticia_img/_cinemsismo.jpg

Comentarios

Comentarios

Jóvenes Construyendo

Jóvenes Construyendo es una plataforma en línea que ofrece un espacio de expresión para jóvenes con grandes ideas con el objetivo de compartir puntos de vista y propuestas sobre juventud.