Soy millennial, universitario y no encuentro trabajo

Por Eva González

 

Si eres de los millennials nacidos en la década de los ochentas, recordarás a tus padres jóvenes, aún en sus veintitantos, con dos hijos, casa y auto. Así, mientras tu papá trabajaba, tu mamá se la pasaba en las labores de la casa o vendiendo productos de catálogo con sus amigas. Podían sostener una renta o una hipoteca, dar de comer a cuatro o más miembros de la familia y es probable que tu papá no haya concluido una educación universitaria y aún así obtuvo un empleo bien remunerado, también es probable que haya durado años y hasta décadas en el mismo trabajo y, aunque tu familia tenía sus altibajos económicos, bien podían salir adelante y te pudieron brindar una educación universitaria.

Pues bien, cuando te llegó el turno de buscar empleo, tus padres esperaban eso mismo de ti, pero ¡oh, sorpresa!, no contaban con que todo cambiaría con la llegada del nuevo milenio y todos esos nuevos paradigmas que se formaban mientras tú crecías. Te aventaron al ruedo sin tomar en cuenta la inflación, las devaluaciones, el incremento en los impuestos, la gran cantidad de egresados universitarios y la poca disponibilidad de empleos, la abrupta caída en los salarios y las altas demandas de especialización de las empresas.

Muy probablemente no encontraste trabajo a la primera entrevista, te costó mucho y te tomó tiempo, golpes contra la pared y muchas frustraciones y desconcierto al no saber qué era lo que estabas haciendo mal para que no te quisieran contratar. Tal vez tu situación haya cambiado y hoy estás en un buen puesto, te estás desarrollando o, mejor aún, estás emprendiendo, lo cual celebro de pie.

También es muy probable que si eres de los millennials que nacieron a partir de 1990, aún estés batallando para encontrar empleo, más aún si eres de los primeros centennials que ahorita deben estar comenzando a egresar de las instituciones de educación superior. No cabe duda que esto de competir para ganar un puesto en una empresa está difícil, porque no importa si eres un profesionista preparado, con buenas calificaciones, hiciste tus prácticas profesionales y estás dispuesto a aprender y dar todo de ti en la empresa que quiera brindarte una oportunidad, ya que es probable que te estén ofreciendo trabajos de cinco a ocho mil pesos mensuales con jornadas de ocho de la mañana a siete de la tarde. Y si no tomas un trabajo así, es muy probable que otros sí quieran, pues la urgencia existe y hay muchos que necesitan un sustento diario.

Es una triste realidad pero no tiene que ser la regla, por eso es mejor que te pongas en acción y no te frustres por los continuos rechazos ni te obsesiones con querer conseguir ese puesto que tenga el título de la carrera que estudiaste.

Lo que te recomiendo es que diversifiques tus opciones y te abras a nuevas posibilidades, experimenta con otro tipo de trabajos: si eres licenciado en administración tienes mil posibilidades de trabajar por el perfil tan amplio que posees, si estudiaste comunicación no te obsesiones en encontrar un puesto dentro de algún medio, tienes muchas opciones y el tiempo es verdadero oro en estos días. Si dejas pasar los meses hasta encontrar el trabajo de tus sueños, pronto te encontrarás cercano a la tercera década de vida y créeme, una vez que rebasas los 27 años ya no será bien visto que tengas poca o nula experiencia laboral, tienes que moverte, el mercado no esperará por ti.

Por eso, si tu objetivo es incursionar en el mercado laboral ya, actúa y diversifícate, revisa otras opciones de empleo. Una muy buena es el sector retail que cuenta con tanta rotación que, cuando hallan un verdadero talento, no lo dejan ir tan fácilmente.

¿Vendedor, yo? Pues sí, aunque tengas estudios universitarios, esta es una muy buena opción para comenzar a trabajar, si te tomas el trabajo en serio y te pones listo, este mercado te puede abrir las puertas a una vida profesional de gran alcance, además del aprendizaje que te pueden brindar estas empresas. Mi recomendación, comenzar en una empresa pequeña o familiar, ya sea como mesero, vendedor, recepcionista o en atención al cliente, este tipo de trabajos te pueden brindar grandes oportunidades a futuro, claro, si las sabes aprovechar y te propones realmente a tomar todo el aprendizaje que te deje, para bien o para mal. Si crees que eres demasiado para este tipo de trabajos, tal vez lo tuyo sea ir de entrevista en entrevista hasta que en una de esas alguien te quiera contratar, tú decides cómo aprovechar tu juventud y los objetivos que quieres alcanzar.


Imagen: http://www.roastbrief.com.mx/2015/11/lo-mercadologo-recien-egresado/

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