Sobreviviendo a la Prepa #4: la clase de psicología

Por Elisa Horta

Tengo una confesión que hacer: Odio este semestre. No me juzguen, solo es una observación adicional al presente texto.

Probablemente lo único que no me hace perder la total cordura es la clase de psicología, la única materia que considero que se preocupa por nosotros. La maestra es excelente, a veces un poco desviada del tema pero muy comprensiva y consciente de nuestra situación como alumnos. Es claro que tener 45 adolescentes hormonales por unas cuatro horas a la semana es complicado, y no puede ser como perfectamente parcial con todos al momento de atendernos y escucharnos en cuanto detecta que algo no está bien con nosotros mismos. Sin embargo hace lo que puede, y lo hace de una manera increíblemente correcta.

Esta semana estamos celebrando la salud mental en muchas partes del mundo, donde nos debemos dedicar a acabar con los estigmas y el romanticismo de las enfermedades mentales para tratarlas con seriedad y respeto y buscar acabar con las malas interpretaciones de la sociedad ante ellas. Curiosamente, ésta importante semana se ha atravesado con nuestras presentaciones del fin de curso donde varios grupos del salón tratarán con diversas condiciones mentales.

Ahora, al inicio yo tenía mis dudas. ¿Encargar más de diez temas hipersensibles sobre la salud mental a grupos de, a veces, inconscientes estudiantes de cuarto semestre de preparatoria? No estaba muy segura.

Sin embargo la maestra nos recordó que era exactamente lo que quería, lo que iba a evaluar más allá de nuestra oratoria y el Power Point que presentaríamos. La maestra nos dijo, y recomendó, que ella quería que aprendiéramos a tratar estas enfermedades en un contexto de nuestro propio entorno. Quería que fuéramos responsables, serios, que no los tratáramos como un tema trivial si no que le diéramos su tiempo y espacio al momento de escuchar y hablar de ellos para hacer lo que se tiene que hacer cuando se nos presenta un problema: Resolverlo.

Curiosamente, tanto la Semana de la Salud Mental como nuestros proyectos finales tenían el mismo propósito, que era concientizarnos sobre la condición humana y su inminente fragilidad ante una sociedad cada vez más demandante.

Apenas hemos presentado unos cuatro equipos, tratando el estrés, la depresión, la bipolaridad y el suicidio. Aún faltan muchas otras condiciones que conocer y sobre las que discutir, pero eso solo refuerza la aseveración que mi maestra ha hecho incansablemente estos últimos días.

Se tiene que hablar sobre la salud mental.

Es cierto que hablamos de un tema que ha sido estereotipado y estigmatizado por sus variadas implicaciones y complicaciones. Se ve como un tópico tabú que no debe ser discutido abiertamente, que es difícil de abordar y delicado en todos y cada uno de sus aspectos. Nos han hecho llamar “locura” a decenas de diferentes condiciones y problemas que son ignorados por esta misma clase de silencios que los afectan. Terminamos con una representación errónea, insensibilizada y todos pensamos que es una cosa mínima, sin importancia alguna, cuando la salud mental es tan importante como cualquier otro aspecto de la vida humana.

En la adolescencia, la vida de uno está ampliamente bombardeada desde varios frentes por los que no se sabe qué hacer para resolver e incluso aliviar distintos dolores que, como humanos, experimentamos constantemente. Ahora bien, la escuela es uno de los lugares en donde pasamos mayor parte de nuestro tiempo durante esta etapa de nuestra vida y, sinceramente, es el ambiente ideal para comenzar a desarrollar tanto hábitos y amistades como problemas y enfermedades.

Claro, no para todos es así. Pero, ¿qué pasa cuando es una mayoría abrumadora la que experimenta cada vez más problemas para presentarse en las aulas?

He aprendido infinidades en estos dos años que llevo en el bachillerato, pero entre lo más destacable es el hecho de que por lo menos en mi escuela estamos siendo llevados al límite constantemente porque no sabemos, y no aprendemos, a tratar con nuestros problemas y complicaciones más allá de las ecuaciones de física y los ensayos de literatura. Y por esto mismo uno esta, constantemente, dándose de golpes contra la pared todo el día.

En la clase de psicología he aprendido que es muy importante comunicarnos entre nosotros, como compañeros, para aprender a identificar las diferentes complicaciones que se nos presentan ahora que la presión y las expectativas son más grandes que nunca. Hay que conocer que es lo que pasa, que es lo que nos pasa y como abordarlo entre todos. Porque si nosotros mismos no vemos que es lo que está pasando, habrá alguien que si lo haga y nos ayude a conectar para salir de cualquier hoyo, o precipicio, en el que hayamos caído. Porque si algo nos ha dado el bachilleraro, además de dolores de cabeza, son amigos y compañeros.

Así que, ¿Quién mejor que ellos mismos para crear la red de ayuda que más se necesita en estos momentos? El soporte no siempre será un maestro o nuestros padres, no mientras no sea expresamente necesario. Muchas veces quienes nos canalizan con los tutores, los consejeros y especialistas, son los amigos preocupados y los compañeros tan estresados como uno mismo. Son ellos quienes, ahora que irán aprendiendo y conociendo cada vez más, los que asertivamente se encargarán de lo que nosotros no podemos arrastrar ni un paso más.

Por lo que dentro y fuera de clases, con los compañeros o la familia, es sumamente importante tratar las enfermedades y condiciones mentales como mucho más que problemas irreales que solo les pasa a personas frágiles y débiles. Porque todos los somos y, si es necesario, tenemos que aprender de una manera u otra a tratar con uno de los estados humanos más complejos, pero reales. Incluso si es con diez Power Points hechos por estudiantes de preparatoria. A veces, resulta ser que esa es la mejor manera de hacerlo.


Imagen: http://www.hillel.org/about/news-views/news-views—blog/news-and-views/2016/12/14/hillels-prescription-to-lessen-mental-illness-stigma

Comentarios

Comentarios

Jóvenes Construyendo

Jóvenes Construyendo es una plataforma en línea que ofrece un espacio de expresión para jóvenes con grandes ideas con el objetivo de compartir puntos de vista y propuestas sobre juventud.