Si te sientes “infoxicado”, te urge un “detox digital”

Por María Fosado

Puedo pasar horas, muchas horas frente a la computadora haciendo varias actividades a la vez, pero al final termino cansada y harta de tanta información.

Los que son adolescentes y jóvenes me entenderán. Bueno, aunque si eres de esas personas que por tu trabajo tienes que pasar horas frente a una computadora revisando mails, datos, etc. por supuesto que también me has de comprender.

De esas veces en las que uno se aburre y encuentra un modo de entretenerse a través de internet, y sí, también lo digo en muchos sentidos. Ya sabes, desde buscar música hasta aquellos que consumen pornografía, y menciono esto porque es REAL en nuestro mundo actual.

Desde que apareció Netflix y otros sistemas de renta o pago por entretenimiento, para muchos la vida se volvió menos aburrida; ver películas o series por internet, encontrar numerosos portales web con páginas llenas de información, imágenes, videos, libros y todo aquello que podemos ver desde cualquier dispositivo, llámese smartphones, tabletas electrónicas, laptops, hasta los populares relojes inteligentes. ¡A saber todo lo que nos falta por descubrir en esta era tecnológica!

Podemos hacer muchísimas actividades con un solo dispositivo en cuestión de segundos y parece que hasta aquí todo va bien, pero… ¿qué pasaría si de repente un día despiertas y decides no volver a saber nunca más de tus redes sociales? Suena bastante loco, ¿no crees?

Hay quienes no se imaginan su vida sin Facebook o Twitter. Si no me crees, tienes que conocer a los superhéroes que dominarán el futuro: la Generación Z.

Y pocos son conscientes de que el uso exagerado de las redes sociales podría convertirse en una preocupante adicción (según nuestros padres, nuestros conocidos y también los científicos ¿eh?).

¿Has escuchado hablar del Grooming? ¡Hay que estar informados! Para eso puedes leer: Ten cuidado en quién confías y sobre todo con lo que envías.

También están esas personas que no sé por qué pero tienen una especie de “fascinación” por guardar todos los correos electrónicos, videos y las imágenes que les envían por WhatsApp, es decir, acumulan todo tipo de información que al final no vuelven a utilizar o en su defecto, a enviar.

Me pasa que puedo pasar horas en internet leyendo información, pero llega un momento en que una voz dentro de mi cabeza me dice: “¡BASTA!” y apago la computadora.

Después busco otro modo de entretenerme viendo televisión, leyendo un libro, escribiendo o escuchando música, aunque a veces disfruto el hacer absolutamente nada.

Que quede claro que esto de estar en internet solo lo hago en mis tiempos libres o en vacaciones, también soy un ser humano con cosas por hacer, responsabilidades y prioridades en la vida ¿eh?

Soy una persona activa, me gusta estar haciendo muchas cosas en determinado tiempo para entretenerme, siempre algo diferente. La rutina me aburre demasiado.

Tanto para bien o para mal, gracias a internet se pueden adquirir cosas que algunas veces no imaginamos que ya existen y en esta “era del click” podemos adquirirlas al instante.

Hoy en día vivimos bombardeados de titulares, noticias e información que se renueva en cuestión de segundos; así como notificaciones que recibimos durante el día por las interacciones en nuestros perfiles sociales.

Todo esto va acumulando una lista interminable de información hasta convertirse en algo agotador para leer.

El internet y las redes sociales han modificado nuestros patrones de conductas, tanto sociales como educativas, porque a veces educan mejor que la escuela o mal educan, así como también modifican nuestra manera de percibir la vida. Por ejemplo, lo que actualmente se considera como socialmente aceptado y en épocas anteriores era considerado como irrespetuoso, inmoral, vulgar e incluso los tabúes que con el paso del tiempo han dejado de ser mal vistos.

Pero ¿qué es eso de sentirse “infoxicado”?

Es una palabra compuesta, es decir: “info” de información, “xicado” de intoxicación. Es cuando sientes que te “ahogas” o te estás intoxicando de tanta información.

Cuando crees que no puedes seguir leyendo ni un encabezado más en Twitter o Facebook porque llega un punto en el que ya no puedes seguir procesando demasiada información.

En esos momentos en los que personalmente necesito aire fresco, desconectarme de las redes sociales y hacer un “detox digital”.

Un “detox” es la desintoxicación de tu cuerpo para eliminar toxinas, obviamente.

El detox digital básicamente es la desintoxicación del mundo digital.

La verdad es un método muy bueno, lo he realizado varias veces y por experiencia propia puedo contarles los resultados.

Este detox consiste en alejarnos por un tiempo de nuestras redes sociales. Desconectarnos del mundo virtual el tiempo que creamos necesario, desactivando las notificaciones, así como dejando de publicar e interactuar en las redes.

Tal vez esto suene alarmante para algunos de ustedes, ya que no se atreverían a de dejar sus conversaciones en Facebook o sus selfies de Instagram, pero les aseguro que el resultado y aprendizaje que obtengan de este detox será muy gratificador.

Cómo llevarlo a la práctica: es cuestión de establecer cierto tiempo para desconectarnos (una o varias semas e incluso meses) y después volver a abrir tus redes. O no volver a abrirlas NUNCA.

Con base a mi experiencia personal, comparto lo que he aprendido:

  • Me desestreso de tanta información
  • Presto más atención a lo que sucede en el presente
  • Hasta las cosas más simples las encuentro hermosas
  • He aprendido a escuchar mejor a las personas
  • La comida me sabe más rica, ¡es en serio!
  • Tengo más tiempo para compartir a solas, en familia o con amigos

No quiere decir que debas deshacerte de tus amigos virtuales, redes sociales, seguidores, etc. sino que es una invitación, e incluso un RETO, para ser más conscientes de nuestro presente.

Invito a todos a probar este detox digital, ser consciente de la vida, del presente y que también me cuentes tu experiencia.

De todas las cosas que valen la pena, hay una que constantemente pasa inadvertida: la vida” Daniela Rivera Z.

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