Ser diferente está bien, todos podemos hacer magia

Por José Barbosa

 

Cada uno de nosotros tiene una esencia, pero no todos saben aprovecharla. La mayor parte de mi vida siempre he pensado que ayudar a los demás es lo correcto; este año, me di cuenta que aún soy inexperto en todo, ya que me falta mucho por aprender de la vida en todos los aspectos. Soy diferente a todas las personas y es claro que todos en su máxima expresión lo somos. Pero… yo soy diferente.

Tengo una personalidad un poco inusual, personas cercanas me dicen que soy un niño y es claro que soy un varón, pero el hecho de que me describan así es porque mi personalidad es juguetona, por eso mismo suelo ser un poco diferente, siento y veo las cosas en otra perspectiva. Me gusta siempre ver la realidad, pero a veces, la fantasía también forma parte de este complejo humano que soy yo, y está muy clara la sensibilidad que poseo.

Muchos lectores tal vez no quieran entrar de tajo en este texto ya que a algunos puede parecerles aburrido, pero lo que quiero manejar es la cuestión de marcar la diferencia por ser tu mismo. Y es claro, tener un panorama de lo que quieres marcar en tu vida, tener claro el saber quién eres ante la sociedad y lo que quieres dar a entender en el ámbito profesional y marcar la diferencia.

Yo quiero marcar la diferencia como todos, sólo que en este momento de mi vida he tenido muchos altos y muchos bajos. A lo largo de este año he tenido que entender la complejidad de las personas de una manera que no esperé. Al principio del año mi vida estaba siendo marcada de la mejor manera, estaba comenzando a vivir un sueño; entendía que las coincidencias no son eso, que pasan por algo. Fue grandioso vivir así, pero a mediados de año, me di cuenta que no. Quiero marcar la diferencia, y a pesar de que no lo sé todo. Entiendo perfectamente la diferentes que son las personas, sobre todo por su esencia.

Soy una persona muy sensible, tal vez más de lo que debería. A veces hago tormentas en un vaso de agua y quisiera que todo fuera perfecto, que no hubiera discusiones, que no existieran las peleas y que todo mundo se entendiera con el hecho de hablar, saber enmendar sus errores. Pero, no es así.

La cuestión aquí es que ser diferente está bien, todos podemos hacer magia, sólo es necesario abrirte y no cerrarte. Muchos seres humanos cometemos ese error y puede parecer tenebroso, muchos huyen por el hecho de compartir ciertos miedos, o al contrario, no compartirlos. El no conocerte a ti mismo es un hecho que a muchos puede perturbar. Lo que destruye cualquier realidad, destruye también sueños.

No quiero juzgar a nadie, todos somos diferentes. Y a lo largo he admirado la valentía de personas que salen adelante por sí solas, personas que han vivido más de lo que deberían, pero… hay ocasiones en que todos tenemos diferentes experiencias y los juzgan. Ya que el 90% de las personas sólo se ponen a ver quiénes son y a donde se dirigen por un desempeño laboral.

Pero pocos somos los soñadores del amor, de lo diferente, de la esencia. Y no niego que muchos no lo entiendan, tal vez ni yo lo he entendido del todo. Pero tengo claro muchos significados de esto. Todos podemos hacer magia, sólo que, como ya dije, es necesario abrir los horizontes, expandir los sentimientos y no sólo vivir el momento. Tenemos que ser egoístas en algún punto de nuestras vidas para así poder entendernos y saber qué es lo que queremos, pasa con todo. A veces hay que hacer sacrificios.

Pero, cuando la vida nos da la oportunidad de vivir algo distinto, algo que no tenías previsto y se dio de la mejor manera posible, es oportuno saber agradecer, saber que pudiste haber hecho más, saber que algo o alguien tuvieron la osadía de competir con una mente brillante y humana pero al mismo tiempo, muy compleja y algo perturbada. A veces el orgullo puede separar, puede matar, puede destruir pero no hay que perder la fe.

Hace meses una frase era todo para mí: “Llegaste cuando no te buscaba, pero terminaste siendo todo lo que esperaba”… Y es que no lo puedes saber hasta que lo vives. Hoy en día lo sigo sintiendo, y tal vez más. Pero el día en que me doy cuenta que la realidad supera la ficción de mis ideales y quiero aferrarme al pasado, al mismo tiempo, una temporada después pasa todo lo contrario, es ahí cuando te das cuenta que estás en dos mundos.

Debes amarte a ti mismo y debes de aceptar que no todo va a salir como tú quieres. Pero, es por eso que escribo, es por eso que quiero ser mejor persona. ¿Qué te va dar un titulo? ¿Qué te va a dar un doctorado? ¿Qué te va a dar un diploma de idiomas? No lo puedes saber, tal vez te va a dar la mejor carrera del mundo y creo que exponiendo mi caso, aún me falta mucho por aprender de todas estas circunstancias, pero sé quién soy, soy diferente, porque puedo hacer magia.

Puedo hacer magia porque veo con los ojos del alma, porque esa virtud no te la dan mil títulos, ni lo vas a aprender en libros o por estar en los mejores congresos y conferencias. La virtud de ver con los ojos del alma sólo pocas personas lo podemos hacer.

Personas como yo, que dejamos ir personas que amamos con toda el alma para que sean felices, es algo que no todos están preparados para hacer; podemos hacer magia porque ayudamos sin recibir nada a cambio, sólo por el hecho de que nos sentimos bien con nosotros mismos. Sé que a veces puede doler todo lo que nos llegue a pasar, pero el saber afrontarlo de la mejor forma es un gran paso. No hay que guardar rencores, todos podemos ser felices a nuestra manera. Hoy yo sé que lo soy, porque no me equivoqué y es que a mí jamás me van a perder, porque sé perdonar y sé pedir perdón.

Soy una persona bondadosa y todos deberíamos de ser así, conocernos más. No todo es trabajo, no todo es fiesta. La introspección espiritual es lo más grande que uno puede hacer para conocerse.

Vive, y recuerda que ser diferente está bien, todos podemos hacer magia.


Imagen: http://difundir.org/wp-content/uploads/2014/10/post-292-cinco-formas-de-amar-tu-cuerpo-1.jpg

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