Reflexiones sobre el 19/09

Por Gilberto Cornejo

“[…] Temo que los efectos del temblor hayan sido muy superiores en lo que algún momento pudimos calcular con algún optimismo” (Excélsior, 2017). El anterior fragmento de la icónica crónica de Jacobo Zabludovsky  tomó vida una vez más de treinta y dos años después para revivir heridas que se habían guardado en el imaginario colectivo de los habitantes de la Ciudad de México (CDMX), en particular, y de los mexicanos en general. Si bien se ha escrito (y continúa haciéndose) sobre el mapa geográfico, las reglas y normas de construcción que deben cumplir los inmuebles después de 1985, así como la  importancia de fortalecer una cultura de la prevención, quiero llamar la atención sobre una cuestión que ha sido poco ponderada: la identidad de los mexicanos.

Realizar alguna(s) aproximación(es) a la identidad de cualquier pueblo es una cuestión complicada, pues amén de que no existe una  definición universalmente aceptada (situación común en Ciencias Sociales la cual no evita existan ciertos elementos definitorios comunes sobre los conceptos), se asume que esta no es estática, es decir, cambia conforme lo hacen las sociedades. En este tenor, es interesante recordar el señalamiento de Leopoldo Zea al rescatar el señalamiento de Edmundo O’Gorman sobre la identidad del latinoamericano “ser como otros para ser sí mismo […] es el hombre que se duele y se ha dolido por estar fuera de la historia. Es el hombre que ha venido haciendo una historia, la propia  historia, pero a regañadientes, a pesar suyo, pretendiendo siempre hacer otra historia que la suya” (Zea, 1974: 10-11).

Tal pareciera que esa afirmación se encuentra más vigente que nunca, especialmente debido al proceso de globalización, el cual ha buscado homologar/occidentalizar el estilo de vida de los seres humanos: ahora todos esperan ansiosos la salida de los nuevos teléfonos inteligentes (ya sea Apple o Samsung), no existe persona que este inmune a querer seguir el estilo de vida de su cantante/deportista/celebridad a quien sigue a través de rede sociales, amén de sintonizar las series y películas de éxito mundial (ya sea en su idioma original o dobladas), y un largo etcétera. Para muchos el ser mexicano está íntimamente relacionado con la gastronomía, las tradiciones, y el folklore; sin embargo, para diversos analistas esto no es más que denostar las cosmovisiones de los pueblos originarios y aseguran que lo que se necesita es “desculturizar la cultura”, pues ser mexicano va más allá de los elementos anteriormente mencionados.

Entonces ¿qué es ser mexicano? Hasta el momento parece que nadie tiene la respuesta a esta interrogante, pero se pueden realizar ciertas aproximaciones tras el terremoto del 19 de septiembre (19/09) del presente año. Después del terremoto, las vialidades colapsaron por lo que la travesía hacia los hogares y la reunión con los seres queridos fue algo complicado. A mí me tocó caminar de la estación de metro Taxqueña hasta la Universidad Autónoma Metropolitana en compañía de una amiga. No habían pasado más de 5 horas desde el movimiento telúrico pero me tocó ver a la sociedad civil organizándose y pidiendo aventón en diversos vehículos para llegar a las zonas más afectadas de Coapa y apoyar en el rescate de personas de los edificios colapsados. Y mientras caminábamos había personas ofreciendo vasos con agua a los caminantes, demostrando no únicamente la solidaridad, sino las ganas de apoyar en la tragedia. A la altura del centro comercial, Galerías Coapa, ya se encontraban contingentes de personas que se encontraban recopilando baterías, medicamentos y herramientas que no únicamente se quedarían en la CDMX, sino que también llegarían a los estados de Morelos y Oaxaca.

Definitivamente, y dejando de lado el drama de Frida Sofía, el país se llenó de héroes anónimos, quienes brindaron apoyo en momentos críticos para el país. Destaca el papel de los millennial, quienes demostraron poder hacer más que crear tendencias en redes sociales para expresar su inconformidad en redes sociales, probando que México es también su juventud. Además, existen personas como Alma, quien tras el terremoto traslado en sus vehículos a colegas del trabajo para ayudarlos a llegar a sus casas, amén de recordar a todos no olvidar a sus mascotas en momentos de fenómenos naturales; porque si bien el mexicano es fregón por naturaleza, demostró que puede ser solidario y apreciar la vida de otros seres vivos.

Otras personas, como Diana, Pepe, Gabriel y Brenda salieron a las calles para remover escombros y clasificar alimentos, medicina y ropa que se haría llega a los más necesitados; porque si bien el ritmo en la ciudad es caótico y normalmente al mexicano no le interesa lo que le pasa al otro, probó que también es empático. Unos más, al igual que Fernanda y Yeix compartieron información en redes sociales no sólo para apaciguar la desinformación, sino para recordarnos que la CDMX había sufrido daños no era el único lugar que necesitaba ayuda: porque si bien a los mexicanos se les acusa de pensar en la inmediatez, en esta ocasión mostraron sensibilidad humana y un pensamiento más allá de la satisfacción de las necesidades básicas. Algunos otros, como Tania, fueron a albergues para leer cuentos a los niños una versión del mexicano que prueba es capaz de reconocer la existencia y el dolor del otro y anteponerlo a sus propias necesidades.

Y así como las anteriores existen una infinidad de historias. Tal pareciera que al ver estos pequeños detalles de humanidad “[…] México está condenado a la grandeza. Condenado a la grandeza y no destinado porque la nación mexicana no buscó esta sentencia sino que le fue impuesta por el destino” (de Olloquí, 2002: 304). A pesar de que existan personas que califiquen a los mexicanos de violadores y ladrones e insistan en construir muros, así como transmitir noticias de violencia y terror que se esparcen fácilmente algo probó 19/09: el miedo se esparce; afortunadamente la solidaridad y la bondad también.


Fuentes de consulta:

  • de Olloquí, José Juan, “‘Diplomacia total’: multiogeopoliticidad, grandeza de México”, en Anuario Mexicano de Derecho Internacional, México, vol. II, 2002, pp. 279-304. 
  • Excélsior, “VIDEO: Así fue la emblemática crónica de Jacobo Zabludovsky, del terremoto de 1985”, en Excélsior [en línea]. Dirección URL: http://www.excelsior.com.mx/nacional/2015/07/02/1032506 [Consulta: 27/09/17].
  • Zea, Leopoldo, El pensamiento latinoamericano, México, Colección Demos, Editorial Ariel, 1974, 215 pp.

Imagen: https://pixabay.com/es/ciudad-de-m%C3%A9xico-mexico-ciudad-2706607/

Comentarios

Comentarios

Jóvenes Construyendo

Jóvenes Construyendo es una plataforma en línea que ofrece un espacio de expresión para jóvenes con grandes ideas con el objetivo de compartir puntos de vista y propuestas sobre juventud.