¿Por qué es tan difícil conseguir mi primer empleo?

Por Eva González

 

De acuerdo a la Organización Internacional del Trabajo (OIT), México terminará el 2016 con casi dos y medio millones de personas desempleadas y, aunque esto se debe en gran parte al bajo crecimiento económico del país, la cifra contrasta con la tasa de dificultad de las empresas para conseguir personal que cubra sus puestos vacantes, la cual es del 54%; poniendo a México entre los diez primeros lugares entre 42 países en los que fue aplicado el estudio Talent Shortage Survey (Encuesta de Escasez de Talento) a 41,700 empleadores por Manpower en 2015.

Esto resulta aún más contrastante si se considera que de las personas en situación de desempleo, cerca de un millón reportan un alto nivel de escolaridad y más del 40% son jóvenes de 20 a 29 años de edad.

A pesar de los esfuerzos de algunas organizaciones como Ollin o Manpower, que buscan impulsar la empleabilidad juvenil, las empresas se muestran reticentes a contratar gente recién egresada de las universidades. Uno de los principales factores es la falta de experiencia, lo que se convierte en un círculo vicioso del cual a los jóvenes les resulta muy difícil salir, ya que no lograrán cumplir con tal requisito hasta que un empleador les dé la oportunidad.

Otro aspecto con el que las empresas se resisten a lidiar es el cambio de paradigmas de la generación millennial, puesto que los jóvenes buscan algo más que una jornada de nueve horas con horarios estrictos y un sueldo que apenas alcance. Esta generación busca un trabajo con el que realmente pueda desarrollarse, ganar un sueldo de acuerdo a las actividades del puesto y un balance entre su vida profesional y personal.

Y aunque la tendencia ya está marcada, las empresas tendrán que ir adoptando los nuevos modelos poco a poco, en tanto que el contexto laboral siga reajustándose en los próximos años. Mientras tanto, la lucha por colocarse en el mercado laboral sigue día con día para los más jóvenes, que egresan cada año de las diferentes instituciones educativas a lo largo del territorio nacional.

Un factor que es decisivo a la hora de seleccionar a un candidato para un puesto, es el desarrollo que demuestre con respecto de ciertas habilidades y conocimientos. Hasta hace poco se nos había vendido la idea de que el nombre de la institución de la que egresáramos, la carrera que eligiéramos o el modelo educativo, eran esenciales para lograr colocarse en un empleo.

Sin embargo, diversas encuestas a expertos en la materia y a empresas, han demostrado algo muy diferente. Lo que un empleador busca, además de una formación académica, es un buen nivel de desarrollo de habilidades suaves o blandas (conductuales o interpersonales) que tienen que ver con el comportamiento de los individuos en su interacción con otras personas. Cada una de estas habilidades merece un punto y aparte, pero las más requeridas por las empresas son: liderazgo, comunicación efectiva, trabajo en equipo, relaciones interpersonales e inteligencia emocional.

El tenerlas o no bien entendidas y desarrolladas, puede ser decisivo en el éxito o fracaso de una persona en un puesto de trabajo, ya que están directamente relacionadas con el desempeño, la productividad, la efectividad en los procesos, el logro de objetivos y el ambiente laboral.

Las personas que no cuentan con dichas habilidades están en clara desventaja al tratar de conseguir un empleo, y aquellos que no se han iniciado en la vida laboral son los que sufren mayor rezago en los procesos de selección, pues son descartados casi de inmediato.

La situación es muy complicada y, desgraciadamente, las instituciones educativas no nos preparan en este ámbito. Lo que los jóvenes decididos a encontrar ese primer empleo deben hacer es, en primer lugar, aceptar que aunque seas un joven con toda la energía y las ganas de comerte al mundo, no estás preparado totalmente para enfrentar una búsqueda laboral, y que esta se puede llegar a extender de seis meses a un año.

Si no quieres sucumbir en el intento, como muchos que ante la situación prefieren apostar por el mercado informal, prepárate. Busca a un especialista en desarrollo de habilidades suaves (también conocidas como soft skills), hay coaches personales o cursos que te pueden ayudar muchísimo. Y aunque parezca otro gasto adicional a la escuela, lo que realmente implica es una inversión cuyo precio te será redituado por el resto de tu vida.

Otra cosa que debes hacer es estudiar el mercado laboral al cual quieres pertenecer, tienes que ver el promedio de sueldo que ofrecen y cuáles son las empresas que mejor pagan o las que están más dispuestas a contratar recién egresados. Busca inteligentemente y estarás un paso más cerca de conseguirlo.

Es muy importante fijarte objetivos en cuanto al trabajo que quieres, debes saber para qué lo quieres, más allá de solamente trabajar, debe existir una motivación muy grande y personal para querer ese trabajo, a los empleadores les gusta escuchar esos objetivos y te hace destacar entre los demás candidatos.

Pero sobre todo, no desistas, son tiempos difíciles que hay que afrontar y por eso también tienes que proponerte mejorarte cada día en un aspecto de tu persona, eso te acercará más a tu primer objetivo profesional.


Imagen: http://www.huffingtonpost.com/2014/04/26/millennials-and-baby-boom_n_5169648.html

Comentarios

Comentarios

Jóvenes Construyendo

Jóvenes Construyendo es una plataforma en línea que ofrece un espacio de expresión para jóvenes con grandes ideas con el objetivo de compartir puntos de vista y propuestas sobre juventud.