Por los que cambiaron sus hábitos de consumo

 

Si creías que en este artículo hablaría acerca de la conservación del medio ambiente, el cuidado del planeta, la importancia de reciclar, reducir el consumo de agua, dejar de utilizar plásticos o desechables, separar la basura o mostrarte las campañas que PETA (Personas por el Trato Ético de los Animales) está realizando para hacer conciencia acerca de todo lo que ya sabemos y no hacemos caso, sobre lo que está sucediendo a la capa de ozono y los animales, pues estás equivocado.

No vengo a hablarte de cosas que te debieron haber enseñado en la escuela, cosas que sabemos que existen pero preferimos hacer como que no sucede nada, simplemente porque a nosotros no nos pasan. No son suficientes las campañas publicitarias que nos advierten de las graves consecuencias de nuestros actos hacia los animales o el planeta, porque a fin de cuentas, cada quien decide qué hacer.

Pero  no todo está perdido, existen personas que sí son conscientes de las consecuencias de sus actos y se los toman muy en serio para decidir emprender cambios. Porque si no son ellos los que salven al mundo ¿entonces quién?

Por un lado se encuentran los activistas que algunas veces vemos en las calles y a través de campañas realizan movimientos en pro de lo que desean mejorar en el mundo, junto con la recolección de firmas por internet para llevar a cabo alguna petición de justicia y concientizar a la gente sobre fenómenos que afectan a la sociedad en común y que no muchos ven o no se quieren dar cuenta. Bien dicen que a veces somos niños o somos ciegos ante un gran mensaje

Por otro lado se encuentran aquellos que deciden no hacer público su comportamiento que demuestra el compromiso e interés por cambiar el mundo y al mismo tiempo lo mantienen como algo personal. Es decir, aquellos que deciden cambiar sus hábitos de consumo sin necesidad de afectar a los demás. Me refiero a todas aquellas personas a las que se les suele juzgar y etiquetar como exageradas u obsesionadas con algo en específico. Aunque una cosa es ser meticuloso y otra muy distinta es el sufrir de alguna conducta obsesiva, aunque en cualquiera de ambos casos, aquí no serán juzgados.

Pero hablemos de un tema que a todos nos confunde, que nos hace creer que es exactamente lo mismo y que inmediatamente encasillamos y le huimos a los que viven de esa manera.

La comida es nuestro principal protagonista de este artículo, sabemos que es la primera necesidad del hombre y ¿a quién no le gusta comer? Pues pareciera, que eso mismo suponen todos los que a veces nos cuesta entender el significado de los diferentes estilos de vida que llevan algunas personas a la hora de comer.

Dos términos que se parecen pero que no significan lo mismo: veganos y vegetarianos; y que a su vez se clasifican en otros términos, lo único que los asemeja es que en ninguno de los casos consumen carnes. Algo de lo que seguramente este tipo de personas se cansan es el tener que aclararle a la gente que no sólo se vive de frutas y verduras.

Comenzado con los semi-vegetarianos que comemos como cualquier persona pero menos las carnes rojas y los derivados de éstas.

Seguidos de los  vegetarianos que son aquellas personas que se restringen de comer carnes pero tienen permitido los derivados de animales.

Y luego se desglosa una lista de términos que para no confundirte se resume en los vegetarianos que no consumen carnes pero sí lácteos, o sólo huevos o miel.

Después, los veganos, son aquellos que excluyen de su dieta la carne y todo aquel producto derivado de animales.

Algunos se preguntarán ¿por qué llegar a tal “extremo”? Obviamente si le preguntas esto a un vegetariano o vegano, te responderá que porque los animales también tienen derecho a vivir, porque es saludable, porque aman el planeta; y todas esas razones son personales.

A continuación enlisto 10 cosas que experimentas cuando eres vegetariano o vegano.

  1. Todos creen que sólo comes lechuga ¿Es en serio?
  2. Tu familia piensa que vives en dieta extrema.

Ya hasta te sabes la  misma misa de cada domingo cuando te toca reunirte con toda la familia a la hora de la comida.

  1. Cuando dices que no comes carne, piensan que eres el diablo.

Y lo que los que son carnívoros piensan cuando tienen hambre: “¿Cómo decirle que no las suculentas carnitas de ese gordito que me está mirando con ojos de marranito?”

  1. Si vas a las fiestas, todos te miran raro.

Sólo porque no le entras al recalentado del recalentado.

  1. La gente piensa que eres muy remilgoso.

O en realidad no saben que tus gustos son muy refinados ¡Ajá!

  1. Si tu ligue se entera, prefiere no invitarte a salir… ¡NUNCA MÁS EN LA VIDA!

A veces ni siquiera lo intentan. Porque inmediatamente ya se imaginaron que en la primera cita sólo vas a pedir agua.

Pero no todo es malo, también tiene su lado bueno ¡Yeeeeei!

  1. Aprendes a comer con menos sal, azúcar y menos grasa.
  2. Vives sin “remordimiento” o sin tantas culpas de haber comido esa dona o esa última rebanada de pizza…vegana.
  3. Cuidas el medio ambiente y ayudas a la protección de los animales.

Lo que se puede concluir de toda esta explicación es que ser vegano o vegetariano puede ser interesante, todos creen que sólo se comen semillas, frutas y verduras y que toda la comida es fea y simple por el mínimo de azúcar o sal que contienen, cuando en realidad existen infinidad de sitios web y restaurantes en el mundo, comida muy rica para el estilo de vida de estas personas, que no le vendría nada mal a nadie comer algún día.


Imagen: https://www.flickr.com/photos/mariamsitchinava/

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