Perros de asistencia: la compañía de personas con discapacidad

Por Adriana Villa

 

Comúnmente, en el transitar diario nos llegamos a encontrar perros que acompañan a personas con alguna discapacidad. Estos animales cuentan con un chaleco que los identifica como ayudantes entrenados y suelen ir concentrados para cuidar de su dueño lo mejor posible. Se les conocen como perros de asistencia y son más que un compañero de cuatros patas, son amigos, ayudantes y cuidadores.

Para abordar el tema de estos caninos, primero hay que definir qué es una persona con discapacidad, de acuerdo con la Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud, es aquel individuo que tiene alguna limitación física, intelectual, sensorial o mental. Si bien esta definición es genérica, conceptualizar la discapacidad es un acto complejo, ya que en muchas ocasiones sólo se identifica a una persona  como discapacitada cuando no puede participar en una actividad específica.

Lo cierto es que las personas con discapacidad presentan dificultades para moverse, caminar, comunicarse, escuchar, aprender, recordar información o tiene alguna alteración de conducta,  por lo cual requieren de atención especializada para poder llevar su vida cotidiana.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en 2014 habitaban en México 120, 000,000  de  personas con alguna discapacidad, lo equivalente al 6% de la población.

Aunque la dificultad de caminar es la discapacidad con mayor frecuencia entre la población mexicana; en el caso de la juventud, es la imposibilidad de ver la que prevalece.

Contar con alguna discapacidad tiene un efecto en cuanto a las oportunidades de convivencia, estudio y trabajo, ya que en nuestro país, 23% de las personas discapacitadas no cuentan con ningún nivel de estudios y sólo 39% participa en alguna actividad económica, de acuerdo con lo que reporta la institución estadística.

Debido a los retos y dificultades a los que se tienen que enfrenar las personas con discapacidades, su calidad de vida se ve afectada, lo que tiene repercusiones emocionales. Sin embargo, en los últimos años ha tomado fuerza una opción para ayudar a este sector de la población, la cual consiste en el apoyo de animales de asistencia.

Estos animales auxilian directamente a una persona con limitaciones, han sido entrenados para realizar tareas específicas y al mismo tiempo, su compañía resulta benéfica para la salud emocional. Los perros suelen ser una especie destacada entre los animales de asistencia.

El organismo civil Ararteko define a los perros de asistencia como animales que han sido especialmente adiestrados para realizar labores que ayuden a las personas con discapacidades físicas en general.

perro 2

De acuerdo con el Gobierno de la Ciudad de México, tomando en cuenta las tareas para las que fueron entrenados, los perros de asistencia se pueden clasificar en:

Perros de servicio:

Son aliados de personas con alguna discapacidad motriz, ya que son capaces de empujar sillas de ruedas, traer objetivos, abrir y cerrar puertas, etc.

Perros señal:

Están encargados de avisar a las personas con debilidades auditivas sobre algún sonido específico e indicar su procedencia. La presencia de estos animales ayuda a mejorar las relaciones sociales.

Perros de autismo:

Diversos estudios han confirmado que estos animales ayudan a disminuir las conductas de fuga de personas con autismo, especialmente en niños, además, mejoran patrones de sueño y de socialización.

Perros de guía:

Auxilian a personas con discapacidad visual. Al evadir obstáculos, cruzar avenidas, detectar escaleras y evitar accidentes en la calle.

Perros de alarma:

Avisan sobre algún ataque médico, como hipoglucemia o epilepsia.

El entrenamiento de estos perros se realiza en entornos diferentes, algunos se crían desde cachorros y otros provienen de refugios. Un adiestramiento canino tarda de ocho a 18 meses y se promueve que tengan un adecuado emparejamiento con su dueño.

En México existen asociaciones que trabajan en el entrenamiento de estos perros y a su vez, hay organismos que apoyan a personas de escasos recursos para poder integrar a su familia  uno de ellos.

Gracias a las funciones que realizan estos caninos, muchas personas con discapacidad ven aumentadas sus posibilidades de inclusión laboral y profesional, ya que ayudan a disminuir barreras y previenen incidentes.

Sin embargo, a pesar de que en la Ley General para la Inclusión de las Personas con Discapacidad se afirma que se debe facilitar el acceso a perros de asistencia en establecimientos e infraestructuras, aún existen múltiples establecimientos que restringen la entrada a estos caninos, es por ello que la divulgación y la sensibilización del trabajo de perros de asistencia debe incrementarse entre la población.

Hay que recordar que al encontrarnos con estos animales, es fundamental no distraerlos, pues cumplen una función muy importante, ellos son más que una mascota, son compañeros con grandes responsabilidades.

perro entrenando


Fuentes: INEGI, Gobierno de la Ciudad de México, Ararteko, Autismo Diario y Ley General para la Inclusión de las Personas con Discapacidad.


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