Payasos

Por Paula Ireri Pech

Bueno, la situación se ha salido de control.

No recuerdo cuándo fue la primera vez que leí una noticia en relación con los “payasos asesinos” o “payasos diabólicos” que han estado aterrorizando a la población en diversas regiones de Estados Unidos, Canadá y recientemente, en México. Al principio la noticia pasó como una simple broma de alguna persona con ideas muy extrañas, pero ahora, repito, la situación se salió de control.

Redes sociales, blogs, canales de YouTube y artículos en internet están repletos de las últimas noticias relacionadas con esta rara epidemia de apariciones de personas disfrazadas de payasos, de aspecto nada amistoso, con trajes que dan miedo y no inspiran confianza.

Algunos relacionaron las apariciones como parte de la promoción del estreno de la película It (Eso), en 2017, basados en la novela del mismo nombre del autor Stephen King. Sin embargo, tanto la compañía productora y el autor han negado tener que ver con los hechos.

Conforme las semanas pasaban, estas apariciones se transformaron en ataques, y luego en asesinatos. Numerosas grabaciones de estos avistamientos y payasos persiguiendo personas han surgido en diversos medios, y la población en general considera que esta ya es una broma pesada e incluso han solicitado a las autoridades que intervengan en el asunto.

Otros comentarios y opiniones que he leído al respecto, es la posibilidad de que sean o bien un grupo que actúa en conjunto, o simples bromistas que han copiado y aprovechado la histeria masiva para imitar ataques con la imagen de payaso.

La opinión de la gente está dividida entre los que la situación les causa gracia y a los que de verdad les asusta, y no es de extrañar: ¿decenas de payasos diabólicos que persiguen gente en las noches? A mí me dan escalofríos con sólo pensarlo.

El comienzo de estos avistamiento fueron con los niños, quienes afirmaban que payasos los llamaban desde el interior del bosque en algunos lugares de Estados Unidos, y rápidamente estos avistamientos fueron incrementando hasta lograr captar la atención de los medios de comunicación. Ha habido arrestos, investigaciones y discusiones sobre el asunto, pero nadie ha llegado a una conclusión sobre el origen o motivo de estos ataques. ¿Diversión? ¿Broma de mal gusto? ¿Organización que busca asustar a la gente? Inclusive he leído opiniones de que estos payasos son parte de algún suceso paranormal.

Ahora, con respecto a los payasos en México, el asunto dio un giro algo inesperado: la gente ha tomado cartas en el asunto, persiguiendo a los payasos que encuentra. Otros videos que han surgido en redes sociales son de jóvenes o adultos golpeando, pateando o yendo tras algún payaso. Claro está, estos payasos han resultado ser sólo personas que, como ya he mencionado, buscaban ser parte de lo que está pasando. En un forma más grave, incluso se han reportado casos de asesinato de payasos por parte de personas que, o bien buscaban defenderse, o sentían rabia ante la mala broma. Algunos artículos debatían sobre si atacar a estos payasos debía ser permitido o no. Ciertos comentarios en redes sociales se burlan de los altercados contra los payasos diciendo que “se lo merecen” o que “así se maneja en México”.

Aunque me inclinara ante la explicación de que todo esto es producto de una histeria masiva que ha hecho que varias personas busquen disfrazarse de payaso para aterrorizar a la gente por entretenimiento, está el asunto de que algunos de estos payasos han cometido crímenes en contra de muchos, lo que vuelve a retentar las dudas sobre estas apariciones.

Broma o no, esto ya no es ni divertido ni entretenido, porque para las personas que han visto un payaso parado afuera de su casa, haber sido perseguido por la calle, o para los niños haber visto un payaso con maquillaje aterrador, el asunto no ha de ser divertido. Ni que decir de los que tienen fobia a los payasos: esto ha de parecerles una pesadilla.

No puedo dar un estimado sobre cuándo pienso que esto terminará, porque los casos van cada vez más en aumento. Los avistamientos no cesan, y ahora la gente está recurriendo a la violencia para hacer frente ante estas apariciones desagradables. No importa la fuente, no importa el lugar, ni la fecha; las personas no se deberían sentir atemorizadas contra algo que para muchos (y niños sobre todo), es una fuente de alegría y diversión. La imagen de los payasos que causan sonrisas y risas en carnavales, fiestas de cumpleaños y circos están siendo olvidadas, y los menores están relacionando a los payasos como un ser aterrador. Al escribir esto siento que estoy haciendo un comentario sobre la novela Eso de Stephen King. Incluso el mismo autor se ha enterado del asunto y pedido que la sociedad se relaje y que, los causantes de estas bromas, se detengan.

Sólo me queda decir que todos tengan cuidado al salir, en especial por las noches, y avisar a las autoridades o conocidos si se sienten amenazados por alguna persona (no necesariamente un payaso).


Imagen: http://www.gonzoo.com/creadores/story/este-es-el-joven-detras-de-los-payasos-asesinos-que-acojonan-y-arrasan-en-internet-3140/

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