Nuestro lugar en el mundo

Por Brandon Ramírez

Las imágenes de las inundaciones que se viven en Texas, y la devastación que ha supuesto nos pone en perspectiva el lugar que tenemos en este planeta, como una especie más entre las muchas que coexistimos aquí.

Son muchas las películas o libros que tratan de reflejar cómo eso que llamamos naturaleza o medio ambiente, está sobre nosotros y aunque solemos obviar su cuidado, explotando sus recursos y devastando las condiciones con contaminación de todo tipo, seguimos siendo parte de sus ciclos y lógica, la misma que sin ir muy lejos acabó con las demás especies dominantes, como los dinosaurios.

Me vienen a la mente dos imágenes, una del cine, y otra de los cómics que acompañan esta idea. Por un lado, una de las últimas escenas de la entrega más reciente de la trilogía El Planeta de los Simios, en que un alud termina con lo que queda del ejército (creo recordar estadunidense) que acaba de hacer gala de todo su poderío y sofisticación militar para asesinar a los miembros de una escisión que contravenía sus intereses, justo antes de llegar al culmen de la cinta, en que el protagonista es el siguiente en enfrentar, solo, dicha capacidad bélica. Al final la naturaleza estaba sobre el conflicto entre especies.

Por el otro lado, la escena de un cómic que también ejemplifica esto (en otra ocasión ya la he referido) es la siguiente: Batman y Wonder Woman se encuentran en la ficticia isla amazónica de Temiscira, viendo una ola enorme frente a ellos que es enviada por Poseidón para acabarlos y, sin dudarlo, la Mujer Maravilla se lanza para “atacar” dicha ola, a lo que Batman le dice: “no importa lo poderosa que seas, no puedes detener un maremoto”.

Nuestra historia está plagada de conflictos, múltiples guerras por el dominio de territorio, por bienes materiales a los que les hemos dado valor de uso y de cambio y del que justificamos su explotación indiscriminada, actos de tensión como los vividos recientemente en el pacífico, con las dos Coreas y su demostración de poderío militar, atentados terroristas que siguen ocurriendo con una entristecedora frecuencia, y todo queda en un segundo término (o debería) cuando un acontecimiento como un terremoto, un huracán, explosión volcánica o en fin, cualquier manifestación violenta de la naturaleza nos golpea y pone en perspectiva nuestro supuesto dominio del entorno que nos rodea.

Esas catástrofes suelen conllevar muestras de solidaridad insospechadas, generar redes de apoyo que trascienden dicho momento y formar las bases de una sociedad civil más fuerte, nuestro país, en específico la Ciudad de México con el terremoto de 1985, o los estados que han sido golpeados por huracanes o ciclones, son muestras de ello.

La última elección en Estados Unidos dio muestra de una clara división de su población; la radicalización de un discurso que incentivaba la criminalización a personas de algunas nacionalidades, religiones y ascendencia, provocó fracturas que no son sanas para ningún país. Estas tragedias pueden servir para unir y subsanar dichas divisiones y posturas de odio. Nos enfatiza que todos somos humanos, sin importar todas las etiquetas que hemos construido para distinguirnos, vulnerables a las mismas cosas y con necesidad de integrarnos y apoyarnos, ya sea para reponerse tras acontecimientos así, o en general en nuestro día a día, con los mismos derechos y un sentido de solidaridad dentro y fuera de nuestras fronteras.

Ya dando un paso más allá, también debe servirnos para recordar el papel del medio ambiente en nuestra cotidianeidad. Vivimos dentro y debemos cuidarlo. Extinguir especies, deforestar, contaminar, seguramente son cosas que podemos cambiar. Y no es solo una postura ideológica, como la que defienden los partidos verdes en el mundo, la socialdemocracia, o de cierta forma posturas como el veganismo, ya que, si bien ello no evitara los sismos, erupciones volcánicas, o huracanes, sí puede ayudarnos a evitar que otros efectos como la escasez de agua, cambio climático, o eliminación de especies que mantienen el equilibrio y ciclos naturales, nos golpeen de forma igual de devastadora.

Por cierto, y aunque es un tema muy aislado del aquí escrito, si viven en la Ciudad de México no olviden de participar este domingo 3 de septiembre en la selección de proyectos para el presupuesto participativo de sus colonias. Es decisión que nos afecta directamente, porque puede cambiar nuestra rutina, resolviendo algunos de los problemas a los que nos enfrentamos en nuestra propia calle. Es triste que cada año muchos de los proyectos ganen con un número ínfimo de apoyo, que a duras penas alcanza los dos dígitos.


Imagen: http://www.bancodeimagenesgratis.com/2015/02/plenitud-hombre-disfrutando-su-libertad.html

Comentarios

Comentarios

Jóvenes Construyendo

Jóvenes Construyendo es una plataforma en línea que ofrece un espacio de expresión para jóvenes con grandes ideas con el objetivo de compartir puntos de vista y propuestas sobre juventud.