Nosotros los millennials: no tenemos derecho a nada (I)

Por Jorge Francisco Vuelvas Lomeli

En diferentes medios de comunicación se ha hecho muy común hablar y criticar a la generación que pertenezco: los millennials. La generación X y los baby boomers están conformadas por nuestros padres y abuelos que construyeron al mundo tal como hoy lo conocemos, son ellos los que recurrentemente nos critican por nuestra evidente rebeldía, impaciencia, consumismo e incluso egocentrismo; pero recientemente está de moda hablar de nuestro futuro económico, y por supuesto el casi funesto retiro que nos espera. Pero esas dos generaciones olvidan que han sido ellas las que han construido este mundo lleno de problemáticas sociales que nos impedirán desarrollarnos “establemente”, tal como están acostumbrados.

Sin embargo este escrito no pretende generar una disputa entre puntos de vista radicalmente diferentes debido al desfase generacional, sino incentivar a los millennials, mi generación, a tomar lo positivo de las críticas recibidas y no dejarnos desmotivar por la realidad que nos pretenden mostrar. No obstante es importante conocer las características de las tres principales generaciones que actualmente vivimos en nuestro país:

  • Baby boomer. Generación nacida posterior al término de la Segunda Guerra Mundial, nacieron entre 1945 y 1965 y se caracterizan por experimentar altas tasas de natalidad y las recuperaciones económicas a base del esfuerzo.
  • Generación X. Las fechas exactas para esta generación no están bien delimitadas, pero suelen encontrarse entre 1960 y 1980, dependiendo el desarrollo económico y social de cada país; a esta generación suelen pertenecer nuestros padres y se caracterizan por haber impulsado la tecnología y la superación profesional, se les suele considerar responsables.
  • Nosotros los millennials. Nacidos a partir de 1980 y concluimos en el 2000. Casi todos somos mayores de edad, nos gusta la libertad, disfrutamos los más sofisticados avances tecnológicos y claro, somos idealistas sin preocupamos por nuestro futuro (o al menos eso es lo que se piensa de nosotros).   

Como parte de esta generación no podemos ignorar nuestros evidentes hábitos de consumo, la poca preocupación por el ahorro y, en algunos casos, el perfil de una vida no correspondiente a la realidad (en efecto, las redes sociales). Sin duda habrá sus excepciones y diferentes estilos de vida en este país tan multicultural, pero les pido hagan un pequeño análisis en su círculo social (e incluso en ustedes mismos): los jóvenes solemos invertir más en tecnología que en nuestra salud, prueba de ello es no mantener un seguro de gastos médicos mayores en caso de emergencia, con tal de no desfalcarnos pues debemos los 24 “grandiosos meses sin intereses” del último Smartphone; si vamos a un centro nocturno, mejor conocido como antro, el egocentrismo abunda entre los diferentes grupos de amigos que observan con desprecio la manera de vestir y comportarse de otros grupos; somos impuntuales, no hay más que agregar; ¿acaso sabes en qué afore te encuentras? Si lo sabes te felicito; ¿cuánto ahorras de tus ganancias mensuales? Si no tienen un porcentaje definido, te invito a que lo hagas inmediatamente.

Lo más probable es que ya te decepcionaste y pienses “es otro artículo de crítica a nuestras finanzas”, sin embargo el objetivo que sigo no es criticarte, sino que juntos visualicemos la realidad en la que estamos parados en el país y el mundo en general. Esta realidad me recuerda a un discurso que dio el ficticio presidente de Estados Unidos Frank Underwood, protagonista de la serie House of Cards: “You are entitled to nothing” (https://www.youtube.com/watch?v=GRzJURUOxJo) vean el video en el link y sabrán a lo que me refiero.

No tenemos derecho a nada en este país, eso es una realidad que no hemos querido ver en los últimos años. Esto puede sonar anticonstitucional y cruel a la vez, pero en el contexto nacional en que nos desenvolvemos nuestros dirigentes están envueltos en redes de corrupción, impunidad e incluso crimen organizado, lo cual hace imposible que nuestras posibilidades de éxito profesional sean casi nulas, debido al desempleo de profesionistas, relaciones de compadrazgo e indisciplina en las finanzas públicas que no permite crear programas sociales que incentiven el empleo. Es por ello que mi recomendación a la generación que pertenezco es la siguiente: cuida tus finanzas, ahorra para el retiro, explota tu potencial en la empresa u organización en donde te encuentres, pero sobre todo, no te dejes desanimar por las críticas de generaciones arriba de nosotros; cada generación tiene ideales diferentes, motivadas por los procesos históricos que vivieron, y es necesario entender que nosotros los millennials tenemos la oportunidad de construir un mundo mejor, aprendiendo de los errores que se cometieron en el pasado y empezando por ser mejores de manera individual. En este espacio aspiro a compartirte la manera de efectuar mis recomendaciones antes mencionadas, para que nuestras finanzas y dificultades profesionales sean sobrellevadas de mejor manera, basándome en la experiencia personal, el análisis y la observación de nuestra amada sociedad.


Imagen: http://cromos.elespectador.com/estilo-de-vida/la-adolescencia-actual-y-la-enfermedad-mortal-del-consumismo-24336

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