Nos preocupamos más por publicar la foto que por disfrutar del momento

Por María Fosado

 

En la era de la tecnología todo es demasiado rápido, la información surge a cada segundo en todo el mundo, y lo que hace un par de horas era la tendencia del momento, se ha quedado en el olvido para dar prioridad a otros temas en las redes sociales. Opinamos, criticamos, parodiamos todo aquello que nos parezca absurdo y que al resto de la gente que nos sigue en las redes le pueda sacar una carcajada.

Recuerdo que hace unos días me quedé impresionada por la cantidad de información que se genera en la red, cuando decidí hacer temporalmente mi “détox digital” y al regresar a las redes sociales, pude darme cuenta que parecía como si me hubiera perdido de 5 años de información.

Somos jóvenes y es completamente normal querer estar todo el día conectados en internet. Sentimos que no podemos dejar de revisar a cada segundo nuestras redes sociales aunque a veces no publiquemos nada, simplemente para estar “informados” de nuestros intereses, porque son parte de nuestra vida diaria, aunque eso, sigan sin querer aceptarlo nuestros padres, que no hay día que no nos hagan algún comentario respecto al tiempo que empleamos frente a la computadora o el televisor.

Con el paso que llevamos, ya toda nuestra vida se podrá resolver con un solo toque en alguna pantalla conectada a internet. No fue necesario que formaras parte de la “generación Z” para hacer del internet, las tablets, los smartphones y cualquier otro gadget tu estilo de vida. O desayunar, comer y cenar Netflix.

internet5Simplemente los tiempos han cambiado y ya nada volverá a ser como antes. Prueba de ello es lo siguiente:

Las personas que disfrutan de observar a otras no es porque estén locas o sean obsesionadas o te quieran hacer algo, a menos que parezcan muy sospechosas, nada de eso, simplemente les gusta observar a la gente siendo ellas mismas.

¿Qué es lo primero que haces al despertar? Seguramente revisar tu celular. Hasta cuando vas al baño.

Personas observadoras somos pocas, porque hoy en día ya nadie se toma ni siquiera 30 segundos de su vida para admirar algo en el momento presente. Para todo tenemos que sacar el celular y tomarle la foto. Ya sea para uno mismo o por el afán de subirlo a las redes sociales.

Aquellos a los que les gusta visitar museos, galerías de arte o cualquier otro lugar, saben que muy pocos se quedan contemplando la pintura que están viendo sus ojos, no lo que ven todos los demás a través de la cámara de sus celulares.

Es correcto decir que el arte, expresado en todas sus formas, debe ser comprendido en su totalidad, porque puede tener miles de interpretaciones más allá que el autor de la obra haya querido plasmar.

Las galerías de arte están llenas de personas tomándose la “selfie”. Bueno, hasta en las iglesias, cuando hace varios años en las ceremonias se guardaba un cierto respeto y donde nadie podía sacar el celular, ahora todos lo usan en plena misa para tener la foto del recuerdo con los novios o la quinceañera.

Antes de comer, ahí vamos a tomarle la foto al platillo aunque luego ni nos haya gustado lo que comimos sólo porque se ve “bonito”. Lo que es un hecho, es que está comprobado que tomarle la foto a un platillo verdaderamente exquisito lo vuelve mucho más rico de lo que ya lo es, porque inconscientemente a través de la fotografía que le hemos tomado, lo vemos más rico y apetecible.

¿Cuándo fue la última vez que viajaste y verdaderamente disfrutaste el contemplar una puesta de sol en la playa o el concierto de tu artista favorito sin necesidad de sacar el celular?

Las sensaciones son completamente distintas en la actualidad que hace unos años, antes de que la “selfie” se pusiera de moda. Las selfies ya existían pero el término para nombrar una autofoto aún no era inventado, además del boom de redes sociales como Instagram y los “influencers” que hoy en día han puesto de moda muchas conductas que en épocas de nuestros abuelos eran considerados de mala educación y respeto para los presentes.

Si te das cuenta, hoy puedes llegar a un bellísimo lugar en alguna parte del mundo y lo primero que hacemos es tomarle una foto y publicarla, cuando ni siquiera nos hemos dado cuenta de lo que está sucediendo en el momento presente, afuera de las redes sociales. Llegamos a un lugar de vacaciones, salimos a comer a un restaurante y de lo único que nos preocupamos es que no se nos olvide tomarle la foto al momento.

¿A caso tenemos  miedo de que llegue el día en que seamos adultos mayores y se nos olviden todas las experiencias vividas en nuestra juventud? Porque todo indica que sí.

4Las generaciones actuales y las que vienen, se les olvida todo. Si no me crees, a ver, responde esta sencilla pregunta ¿qué es lo último que comiste el día de ayer?  Seguramente no te acuerdas y sólo han pasado menos de 24 horas. Es irónico que todo el día estemos conectados pero al mismo tiempo desconectados.

Mi invitación es la siguiente: Antes de pensar en tomar la foto, visualiza el hermoso paisaje que está frente a ti, cierra los ojos, siente el aire y el suelo en el que te encuentras, inhala profundo, di “gracias”, abre los ojos y disfruta del momento.

La foto podrás tomarla en cualquier momento del día, pero tú viviendo el momento, sólo una vez en la vida.


Imagen: http://antoinegeiger.com/

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