Nos morimos por respirar

Por Sergio Andrade

La mayor parte de la contaminación del aire es obra del ser humano y se produce por la combustión ineficiente de combustibles fósiles o de biomasa; esta contaminación se debe principalmente por la emisión excesiva de los gases de escape de los automóviles, el intenso e incesante tráfico y a fábricas que no controlan sus emisiones. Aunado a esta contaminación del aire exterior, el humo en interiores representa un grave riesgo sanitario para unos 3’000 millones de personas que cocinan y calientan sus hogares con combustibles de biomasa y carbón. Todo esto en conjunto hace de las ciudades auténticas nubes de smog.

La Organización Mundial de Salud (OMS) estima que 80% de las defunciones prematuras relacionadas con la contaminación del aire exterior se deben a cardiopatía isquémica y accidente cerebrovascular, mientras que 14% se deben a neumopatía obstructiva crónica o infección aguda de las vías respiratorias inferiores, y 6% a cáncer de pulmón. En 2012 la OMS reportó que la contaminación del aire mató aproximadamente a 7 millones de personas en ese año, esta cifra conlleva a que una de cada ocho muertes mundiales se vinculó al aire contaminado.

“Los riesgos debidos a la contaminación atmosférica son superiores a lo que previamente se pensaba o entendía, en especial para las cardiopatías y los accidentes cerebrovasculares”, observa la Dra. María Neira, Directora del Departamento de la OMS de Salud Pública, Medio Ambiente y Determinantes Sociales de la Salud. En la actualidad hay pocos riesgos que afecten tanto a la salud en el mundo como la contaminación atmosférica; las pruebas apuntan a la necesidad de medidas concertadas para limpiar el aire que todos respiramos y es que si tenemos en cuenta que la población aumentará de los 7 mil millones actuales a los 9 mil en los próximos años, mejorar la calidad del aire en las ciudades es un reto que urge.

Es claro que el principal obstáculo en México para mantener una calidad del aire adecuada es en gran medida la poca inversión por parte del gobierno en transporte público eficaz, universalmente accesible y sostenible, la falta de inversión a modos limpios de transporte como el uso de la bici, el desmedido crecimiento de las urbes y la excesiva promoción para el uso del automóvil privado como principal medio de transporte.

El aire lo respiramos todos, y lamentablemente todos los contaminantes del aire tienden a ser invisibles al ojo humano, tal vez si pudiéramos ver estos contaminantes y ser más susceptibles al daño que ocasionan, entonces tal vez nos tomaríamos en serio el grave problema de salud pública a la cual nos enfrentamos.


Imagen: http://www.ejecentral.com.mx/category/noticias/Noticias/page/236/?eqfw_ajax=archive

Comentarios

Comentarios

Jóvenes Construyendo

Jóvenes Construyendo es una plataforma en línea que ofrece un espacio de expresión para jóvenes con grandes ideas con el objetivo de compartir puntos de vista y propuestas sobre juventud.