#NoMeDigasGuapa: el acoso, la violencia y los feminicidios

Por Jimena Figueroa Gómez

 

El otro día escuché en la radio acerca de un debate muy común en estos días dentro de las redes sociales “#NoMeDigasGuapa”.

Al oír acerca de este debate no he podido, de ninguna forma, llegar a tomar una postura firme ante ello.

No estoy en contra de que un hombre te diga que eres guapa sin embargo muchas veces la forma en la que lo dicen  llega  a ser de todo menos halagadora ¿A quién le gusta que vaya por la calle y alguien le diga “Uy mamasita” o le chifle de una manera vulgar (y no, no me refiero al famoso “fiu,fiu”)?

Y la respuesta a esta larguísima pregunta es: a nadie. A nadie le gusta ir caminando por la calle y no sentirse cómoda, sentirse observada y despojada de toda dignidad debido a los comentarios qué los hombres te hacen. Sin embargo tampoco podemos optar por una postura muchísimo más cerrada o, como suele suceder de manera recurrente, adoptando una actitud sumamente agresiva,  es decir que no podemos reaccionar a una agresión de manera igual o más agresiva.

#NoMeDigasGuapa surge a partir de que Tamara de Anda, una blogger, decide hacer pública la interposición de una denuncia a un taxista por llamarla guapa en la calle. Debido a esto ella fue muy criticada y víctima de burlas, en numerosas ocasiones por mujeres; sin embargo también recibió mucho apoyo mediante las redes sociales (principalmente en Twitter) con este hashtag en el cual las mujeres contaban sus historias de acoso para lograr concientizar a la población sobre este problema.

Este debate ha tenido tanta repercusión en los medios que la revista “Chilango” le dedico su edición del mes de junio, mediante la cual invita a que se le pongo un alto al acoso callejero y se tomen represalias contra los responsables. Y no fueron los únicos: bloggers, escritores, activistas y reporteros también decidieron levantar la voz y apoyar esta causa.

#NoMeDigasGuapa busca , de cierta forma, un cambio de mentalidad en la sociedad, como mujeres nos gustaría saber que alguien ve más allá de lo que somos como primera impresión, lo cual obviamente termina siendo el físico. Nos gusta que alguien que llegue a ver más allá de lo que somos más allá de una cita y despedida o de un revolcón y adiós.

Un piropo es el creer que, como hombres, tienen el derecho de tomarse libertades que, hasta cierto punto, no se les han sido otorgadas como el llamarte de una forma familiar o cariñosa que lejos de darte seguridad te despoja de ella. Un piropo es invadir tu privacidad, cruzar las líneas que marcan el respeto y creer que el hecho de ser hombre te exime de cualquier posible consecuencia

No es solamente el piropo, es el cómo nos denigra a objetos cuando obviamente no lo somos. Además los grandes problemas que comienzan cuando  esta situación se normaliza  y poco a poco va subiendo de escala: comienza con un piropo, después es un manoseo y como nadie dice ni hace nada, puede llegar a tener repercusiones aún más graves comenzando con que esa persona ejerza violencia , hasta un homicidio o violación.

Y todo esto se ve reflejado en estadísticas, en las cuales se estima que el 63% de las niñas entre los 1 y 14 años han experimentado al menos una forma de castigo psicológico o físico en su hogar (ENIM 2015), y durante el año 2014 alrededor de 23 mil adolescentes (12-17 años) sufrieron algún tipo de agresión sexual, incluyendo acoso, tocamientos y actos íntimos no consentidos. (Fuente ECOPRED: 2014).

¿Qué espera este país para cambiar, para darse cuenta que todo comienza con pequeñas acciones que se consideran inofensivas y que con el tiempo se va convirtiendo en algo aún más grande?

Solamente 2011, 63 de cada 100 mujeres de 15 años y más declaró haber padecido algún incidente de violencia, ya sea por parte de su pareja o de cualquier otra u otras personas, 47 de cada 100 mujeres de 15 años y más que han tenido al menos una relación de pareja o matrimonio o noviazgo, han sido agredidas por su actual o última pareja a lo largo de su relación.

Entre octubre de 2010 y del mismo mes del 2011, aproximadamente 9.8 millones de mujeres de 15 años y más, fueron agredidas física, sexual o emocionalmente por su actual o anterior pareja, esposo o novio, y  32% de las mujeres han padecido violencia sexual en algún momento de su vida por parte de agresores distintos a la pareja.

De octubre de 2010 a octubre de 2011, una quinta parte de las mujeres de 15 y 49 años de edad enfrentaron situaciones de violencia sexual, tales como abuso, intimidación, acoso u hostigamiento sexual por parte de personas diferentes a su pareja.

Hoy en día en México se estima que de 2013 a 2015 (último dato disponible), fueron asesinadas siete mujeres diariamente en el país, provocando que entre mujeres jóvenes entre 15 y 29 años el homicidio representase el 10% de las causas de muerte según INEGI en el 2016.

Como podemos ver el acoso, la violencia y los homicidios hacia las mujeres son una realidad tangible diaria en nuestro país que, desafortunadamente, aún sigue sin ser resuelta. Sin embargo; hablar de ello y darlo a conocer es el inicio de la solución del problema.

Tanto si eres mujer u hombre no debes de temer levantar la voz ante el acoso callejero o cualquier situación que te haga sentir incómodo, por que el problema empieza cuando se esconde la situación y tu decides en que momento dices que no. Comparte tu historia y ponle un #NoMeDigasGuapa.


Imagen: https://www.ocac.cl/que-es/

Comentarios

Comentarios

Jóvenes Construyendo

Jóvenes Construyendo es una plataforma en línea que ofrece un espacio de expresión para jóvenes con grandes ideas con el objetivo de compartir puntos de vista y propuestas sobre juventud.