Muhammad Ali: más allá de una vida en el ring

Por Daniela Hernández

 

“Para ser un gran campeón, tienes que creer que eres el mejor, si no lo eres, haz como si lo fueras” 
Muhammad Ali
1942-2016

El pasado 03 de junio Cassius Marcellus Clay Jr., mejor conocido como Muhammad Ali, murió a los 74 años a causa de complicaciones respiratorias derivadas de su lucha contra el Parkinson. Como aficionada al boxeo considero un deber contarles un poco más acerca de la vida del que ha sido considerado: el deportista más trascendental del siglo XX.

Desde pequeño Ali mostró estar inconforme con el trato que recibían las personas de piel negra respecto de aquellas con piel blanca. Thomas Hauser, autor del artículo The Importance of Muhammad Ali publicado en History Now- The Journal of the Gilder Lehrman Institute, cuenta como la señora Clay, es decir, la madre de Ali recuerda que:

“un día estábamos en el centro, en una tienda de cinco y diez centavos. Él quería un vaso de agua, y no se lo darían a causa de su color. Eso realmente le afectó. No le gustó en absoluto, ser un niño y estar sediento. Empezó a llorar, y le dije; vamos te llevaré a algún lugar y te conseguiré algo de agua. Pero realmente lo lastimó”.

Muhammad Ali nació en Louisville, Kentucky Estados Unidos en el año de 1942. Sus padres, descendientes de esclavos, conformarían una familia de seis hijos, cinco hombres y una mujer. El papá trabajaba como pintor de casas y la mamá era trabajadora doméstica.

Durante la década de 1940 los afroamericanos eran considerados la clase sirviente de Louisville, en aquel tiempo, la máxima aspiración de una persona negra era ser clérigo o maestro de alguna escuela pública para afroamericanos (Hauser, s.f).

Ali nunca siguió ese camino, desde los doce años su destreza para el boxeo lo llevó a participar en competencias amateur y más adelante, a los dieciocho años, consiguió el título de “campeón mundial” durante las Olimpiadas de 1960 en Roma, convirtiéndose así en profesional de este deporte.

Hauser (s.f) afirma que, durante sus primeros años como boxeador, Clay Jr. fue más reconocido por su encanto y personalidad que por sus habilidades en el ring. No obstante, en el año de 1964 catapultaría a la fama al afroamericano de apenas veintidós años, quien de forma inesperada consiguió noquear a Charles “Sonny” Liston para convertirse en campeón mundial de peso pesado.

También en ese año decidió cambiar su nombre de Cassius Clay a Muhammad Ali, por considerar al primero un nombre de esclavo y al segundo el nombre de Dios. Dicho nombre fue tomado de su mentor espiritual Elijah Muhammad, líder de la Nación del Islam, organización a la que tiempo después Muhammad también se uniría.

Los siguientes años estuvieron colmados de éxitos, pero de manera curiosa lo más importante no estaba sucediendo arriba del ring sino abajo, donde Ali moldeó al personaje que rompería con muchos de los paradigmas de aquellos años. Por ejemplo: llevar temas serios al terreno del entretenimiento, convirtiéndose en el primer deportista en hablar sobre política y derechos civiles.  Sus mensajes estaban llenos de orgullo por sus raíces y de resistencia a la dominación blanca.

Sin embargo, después de la gloria vendrían tiempos difíciles, pues en 1967 Muhammad terminaría encarcelado por su rechazo a unirse a las fuerzas armadas de los Estados Unidos que combatirían en Vietnam. Desde el principio, Muhammad rechazó abiertamente la Guerra de Vietnam. Su adhesión al Islam también influenció muchos de sus pensamientos:

“Yo no tengo nada en contra de ellos” “La guerra va en contra de las enseñanzas del Corán”

Fue sentenciado a cinco años de prisión, pero cuatro años más tarde la Suprema Corte Justicia revocaría su cargo. Desafortunadamente para ese momento, Clay Jr. ya había sido despojado del título mundial y también se le había prohibido pelear por tres años y medio.

Pese al desalentador panorama, Muhammad volvió al ring en 1970 para sumar otras dos victorias a su lista. Sin embargo, se notaba que la rapidez y precisión en su ataque habían disminuido. Por lo que en 1971 perdió por primera vez ante el boxeador Joe Frazier.

En los años posteriores consiguió algunas victorias más, pero su cansancio ya era evidente. Por ello cuando en 1973, obtuvo su segunda derrota, muchos consideraron que era el fin de su carrera. No obstante, Ali continúo peleando hasta 1978 y finalmente en 1979, anunció su retiro del boxeo. Pero para el siguiente año el boxeador de 38 años cambió de opinión y volvió al ring con la finalidad de obtener su cuarto título mundial, desafortunadamente como era de esperar, el espectáculo fue una catástrofe. Ali dejaría el cuadrilátero hasta 1981.

Aunque no hay que olvidar que también durante esos años, Muhammad formó parte del movimiento de afroamericanos que reclamaban sus derechos como personas. Jesse Jackson Jr., reverendo y activista, señaló en una entrevista para CNN que:

“La mayoría de las personas se ajustaba. No decían nada, asumían su lugar, se tragaban su resentimiento, su desprecio, su ira. Muhammad Ali no era como el resto. Tampoco lo eran Rosa Parks ni Martin Luther King.”

Era evidente que Ali atentaba contra el status quo que se vivía en los Estados Unidos, exigiendo libertad y equidad, valores poco conocidos en aquel tiempo.

“Todo lo que los negros quieren es lo que ustedes querrían para sí mismos. Apelamos a su consciencia”.

Por ello, la aportación de Cassius Marcellus Clay Jr. a la historia de los derechos civiles en Estados Unidos es innegable. Fue este boxeador de pies rápidos y puños de acero quien llevó su filosofía a muchos otros afroamericanos, inspirándolos a no tener miedo, a creer en ellos y valorar sus orígenes. Aunque debo decirles que también hay quienes opinan que Muhammad no hizo más que vanagloriarse y difundir el odio hacia los blancos.

Como en todo, hay diferentes perspectivas y a mí sólo me corresponde compartir un poco más sobre la vida de este controversial personaje.


Imagen: Jacobin

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