Mis contactos en FB son utilitaristas: ¿hay algún riesgo?

Por Miguel Téllez

En estos escritos hablaré del utilitarismo. Me referiré al utilitarismo clásico, ya que muchas de las teorías actuales que apoyan al utilitarismo toman como referencia los razonamientos de éste. Luego de explicar en qué consiste el utilitarismo, mencionaré porqué digo que mis contactos de FB son utilitaristas. Lo anterior tiene dos finalidades: 1) que veas y compares si tus contactos también son utilitaristas y algo tal vez más importante, 2) si tú eres un utilitarista. Una acotación: ser utilitarista no tiene porqué ser –a menos que se trate de uno radical- algo negativo. La intención de este escrito no es descalificar la teoría, ya que eso requiere esfuerzos intelectuales más altos que la mera exposición de la teoría y contrastarla con un suceso más o menos común. 

La doctrina del utilitarismo fue iniciada por Bentham e impulsada por Stuart Mill. A Bentham le debemos el principio de utilidad, el cual declara lo siguiente: una acción es correcta si maximiza la felicidad para el mayor número de personas. Este utilitarismo suele ser etiquetado como “utilitarismo hedonista”. Se predica de “utilitario” no porque algo sea de utilidad, no. Sino porque “utilidad” viene a significar algo como aquello que debe ser maximizado, sea el bienestar o felicidad de las personas, al tener en cuenta sus intereses. Y se le predica, además, de “hedonismo” al tener como finalidad de la vida a la felicidad: entendida en términos de los antiguos hedonistas: ausencia de dolor en el alma y en el cuerpo.

El utilitarismo recoge diversas de nuestras intuiciones cuando nos enfrentamos a la siguiente pregunta: ¿Qué debemos hacer? Tal vez te ha pasado que en algún momento de tu vida no sabes qué decidir, ya sea entre elegir a salir con amigos o con algún familiar que hace tiempo que no ves, o incluso a qué hobbie dedicarle tiempo. Estos casos no son moralmente relevantes –a menos que hayas hecho una promesa o alguna situación tenga un compromiso con tu idea de “vida buena”. A pesar de ello, no son triviales: hacen hincapié en que tenemos dudas de resolver ciertos escenarios donde hay una disyuntiva. ¿Qué debes hacer, entonces? Una respuesta intuitiva, y que la gente suele decir todo el tiempo, es la siguiente: haz lo que te haga sentir mejor. Tal respuesta tiene dos ingredientes: tu felicidad –podríamos decir- y un estado de cosas posterior, es decir, las consecuencias que pueden resultar.

El atractivo del utilitarismo es, siguiendo lo dicho, su consecuencialismo: fijarnos en las consecuencias. Cuando nos preguntamos: ¿será correcto mentir? Puede que una sugerencia sea: si las consecuencias son mejores mintiendo, adelante. En diversos momentos la gente tiene razonamientos consecuencialistas. Por tanto, tenemos que el utilitarismo está compuesto por una teoría del Bien –aquello que se debe procurar, en este caso la felicidad- y un consecuencialismo, que nos dice que hay que fijarnos en las consecuencias que pueden resultar. 

Bentham, el padre del utilitarismo, sugirió también un criterio de demarcación moral: la capacidad de sentir, es decir, aumentar o disminuir la felicidad. Esto puede parecernos algo normal hoy día, pero en la época de Bentham era revolucionario: la moral aún seguía impregnada de religión y decir algo como que tenemos deberes con todo ser que siente, era abrir el camino a tener deberes incluso con animales no humanos. Aquí hay que rememorar que las religiones, al menos la cristiana o católica, no tienen problemas para defender el maltrato animal: el mundo está a disposición del hombre. Puede haber defensas contra el maltrato animal de estas religiones, pero sus argumentos serán indirectos. Por ejemplo, expresarían algo como: el maltrato animal debe evitarse, ya que si un hombre comienza ahí su crueldad, puede extenderse hacia sus semejantes. Vemos, pues, que si bien se defiende un no al maltrato animal, no se hace por los animales mismos. 

Veamos un par de ejemplos para ver cómo es que pueden cazar los postulados utilitaristas con diversas intuiciones de la gente. Imaginemos que nos preguntan si debemos dejar que una persona decida cuándo morir, sea por asistencia médica, suicidio asistido o algo semejante. Un razonamiento utilitario sería el siguiente: si la persona padece tanto dolor que su vida ya no le causa más que sufrimiento y ella cree que una solución es su muerte, previamente meditada y haciendo uso de su autonomía, entonces puede decidir cuándo terminar con su vida. Ahora imaginemos que nos preguntan cómo debemos distribuir la riqueza de una sociedad. Un cálculo utilitarista tendría que contar todos los intereses de los involucrados y hacer que se aprovechen los recursos en pos de la mayoría. Aquí tenemos otro atractivo utilitarista: todos los intereses valen lo mismo, ni uno más ni uno menos. Hasta aquí la caracterización, grosso modo, del utilitarismo. Pasaré a decir porqué mis contactos son utilitaristas.

Recientemente se encendió la caldera del debate acerca del aborto. Esto fue a causa de que en Argentina se discutía si debía legalizarse o no. Los argumentos que suele esgrimir la gente en redes sociales no son nada nuevo, se pueden reducir a los siguientes: la mujer es dueña de su cuerpo, el feto debe tener consideración moral y, finalmente, es mejor tener una intervención segura que una muerte por practicarse un aborto de manera clandestina. 

Como lo veo, son argumentos bastante intuitivos. Sin embargo, el que sean intuitivos no los hace fuertes ni socavadores. De hecho, los argumentos más interesantes sobre el aborto que hoy día se esgrimen toman en cuenta evidencia empírica, y los religiosos suelen defender –a su modo- el valor sagrado de la vida, incluso utilizando términos científicos. Tal vez esto es lo que no vea la gente, pero, además, considero que se dejan llevar por un razonamiento utilitarista. Los términos que suelen estar en juego son la idea de “singularidad”, “consideración moral”, “desarrollo embrionario”, entre otros. Varios de ellos llevan una carga metafísica que se intenta aparejar con evidencia científica. 

En el siguiente escrito dejaré en claro, pues, porqué mis contactos son utilitaristas. Por ahora es suficiente con hacer hincapié en el debate reciente y en conceptos centrales que se dejan de lado a pesar de su importancia.


Imagen: http://mundoempresarios.com/2016/10/07/internet-las-redes-sociales-medio-publicidad/

Comentarios

Comentarios

Jóvenes Construyendo

Jóvenes Construyendo es una plataforma en línea que ofrece un espacio de expresión para jóvenes con grandes ideas con el objetivo de compartir puntos de vista y propuestas sobre juventud.