México, en el corazón de todos

Todos los medios publicando la catástrofe en tiempo real, muchas noticias con un gran pésame, otras tantas falsas de fallidas búsquedas inexistentes, pero lo más importante y que ha conmovido a todo el mundo son las buenas historias y LOS MEXICANOS.

Reflexionando acerca de aquello que se quejan o peor aún, de los que no hacen nada o sólo generan más morbo y pánico, están los que se mueven y actúan.

Leí un tweet de una persona con influencia que no pudo ser mejor dicho para callarle la boca a todas aquellas personas que cruelmente se burlan de lo que está aconteciendo en el país porque viven con la mentalidad de “pos cómo a mí no me pasó nada ¿pa´qué me preocupo?”.

El tweet decía: El sismo ha sacado lo mejor y lo peor de nosotros. Si no sumas no restes. Tu opinión en estos momentos no nos interesa, ¡tu ayuda sí!

Y esta vez escribo para reconocer que a pesar de tantas desgracias y cosas malas que hay en México, las cuales no se han resulto a causa de un mal gobierno, de aquellos que sólo ven por sus propios intereses, etcétera, puedo asegurar con certeza de que MÉXICO ES INCREÍBLE.

Me doy cuenta de que aunque haya países que no aportan nada más que sus “sinceras” condolencias, hay otros que sí lo están haciendo, pero lo más maravilloso es que somos los mismos mexicanos que estamos ayudando.

Podría hacer el recuento de los daños, pero ya estamos muy cansados de todo lo que nos han bombardeado los medios, tanto de información en tiempo real como de noticias falsas.

Esta vez sólo me concentraré en demostrar (por si alguno no se ha enterado o sólo se ha quedado con la ayuda en los centros de acopio) la respuesta que poco a poco hemos obtenido de empresas y personas de todo el mundo.

Comenzando por la labor de los propios mexicanos, tanto de aquellos que comenzaron a actuar en medio del pánico, hasta los que han contribuido a través de las redes sociales.

Los mexicanos de todo el país han abierto centros de acopio, boteado en las calles para pedir dinero en los semáforos y lo que se recaba se utiliza para comprar víveres y llevarlos a los centros de acopio.

La gente entre amigos y conocidos han prestado sus automóviles para distribuir a los centros y zonas afectadas el material necesario.

Mexicanos que han tenido la iniciativa de salir a colaborar en los escombros para ayudar con la búsqueda y rescate de personas y animales.

Estoy muy sorprendida por el poder que han tenido las redes sociales para comunicarnos entre todos y lo valioso de las respuestas obtenidas.

Gente que sin haberla sufrido sale a las calles con comida que ellos prepararon para los voluntarios, rescatistas y personas afectadas.

Personas que han ofrecido sus casas para que aquellos que se han quedado sin hogar puedan vivir con ellos aun sin conocerse. Porque es cuando miras al otro en las peores circunstancias y dejas de verlo como un desconocido para darle la mano y decirle “no estás solo”, todos somos uno.

Mexicanos que adoptan familias que se quedaron en la nada, que no tienen a dónde ir y que brindan todo su apoyo, porque tal como lo he dicho en otras ocasiones, es algo que menos deseas que le pase a tu familia. Porque a veces no es necesario vivir el sufrimiento en carne propia para abrir los ojos y hacer algo por el que tienes a lado tuyo.

Personas que se siguen aventurando a ayudar a las comunidades afectadas fuera de su ciudad, saliendo de su zona de confort porque no sólo ha sido la capital de México, porque hemos comprendido que uno no puede ser sin el otro.

Algo que me ha dejado una gran lección fue un comentario que leí en Facebook acerca de un hombre que pudo rescatar a un niño porque su valentía pudo más que cualquier otra persona.

Decía que es muy irónico que mientras criticas al de al lado y lo llamas “naco”, “indio”, “prole” y cualquier otro despectivo, esa persona a la que estás juzgando es la que alguna vez podría salvarte la vida; y sin duda fue algo que sucedió. Qué fuerte ¿no crees?

Seguido de la ayuda de las empresas que más allá de condicionar a la gente a que comprara algún producto, simplemente ayudó.

En primer lugar el ejemplo de la ferretería de la zona Polanco, la cual donó todo su inventario sin pedir que se lo compraran.

Una compañía mexicana de huevo, tuvo los suficientes huevos (literalmente), para preguntar en redes sociales sobre aquellos lugares donde se necesitaba cajas para empacar víveres y todas llegaron a su destino sin cobrar por ellas o por envío.

Los hospitales que cuentan con la mayor tecnología médica en el país han atendido sin costo a los afectados, así como también los hoteles de cinco estrellas en la Ciudad de México que están dando alojamiento temporal y gratuito a aquellas personas que se quedaron sin viviendas.

Una de las grandes cerveceras en México suspendió su producción de bebidas alcohólicas y transformó su planta de manera temporal para enlatar agua potable y llevarla a las zonas donde se requiere.

Una productora lechera ha donado un millón de litros de leche a las zonas afectadas del país; así como una fábrica de maíz para tortillas envió tortillerías móviles con la capacidad de elaborar 36 mil tortillas.

Así como diversos restaurantes han decidido preparar alimentos y comedores gratuitos para afectados y voluntarios.

También debemos reconocer y agradecer la labor de los perritos y rescatistas de Chile, Japón, España, Alemania, Israel y otros pocos que han colaborado con las labores pesadas.

¿Qué hace falta? ¿Qué se necesita? Siguen siendo las preguntas en redes sociales para seguir destinando ayuda a todo el país.

Recordemos que nuestra opinión no es tan importante como nuestra ayuda. Continuemos por un México de pie.


Imagen: https://twitter.com/moskabrown

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