Los pilares caídos de la diplomacia mexicana

Por Alberto Ugarte

 

Entre 1980 y 1990, el deterioro del régimen Cardenista y el acercamiento hacia una transición democrática determinaron el rumbo diplomático e internacional del Estado mexicano. Sin duda alguna, dicha transición ha modificado sustancialmente las esferas políticas, económicas y sociales del país. Ante esta inminente transformación, la aplicación y manejo de  la diplomacia mexicana ha puesto entre dicho la factibilidad de los 7 pilares de política exterior fundados a lo largo del régimen post revolucionario. Influenciado por una posición geopolítica volátil dentro de un contexto doméstico inestable, el aparato cívico-político mexicano parece ser incapaz de sortear el rumbo de un sistema internacional multipolar complejo; encareciendo lo que Max Weber conceptualizó como legitimidad racional.

Independientemente de las pasiones nacionales que genera el fenómeno Donald Trump, la relación bilateral México – Estados Unidos es asimétricamente necesaria para ambos actores. Desde la consolidación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en 1994, el ascenso de la tecnocracia mexicana en los círculos más exclusivos de la élite económica y política de Washington ratificó jurídica y económicamente una antagónica relación interdependiente que alteró la relativa autonomía del Estado mexicano sobre las estructuras políticas y sociales más importantes.

El irracional e inesperado asenso de Donald Trump dentro del partido republicano, puede ser un sueño hecho realidad para los muchos pensamientos cuasi nacionalistas y proteccionistas que permean en la bipolar opinión publica mexicana, no obstante el sueño de muchos podría terminar en pesadilla para todos. En 2015 el Banco de México reportó que las remesas provenientes de los Estados Unidos superaron por 33% a los ingresos provenientes de la exportación de energéticos de Petróleos Mexicanos durante el mismo año. Paralelamente a la ya mediática construcción del muro entre ambos países, las proyecciones de aislamiento económico deberían de ser el tema más preocupante para el gobierno mexicano.

En los últimos meses la opinión pública detrás del fenómeno Trump ha centrado su atención en los ataques verbales e ideológicos de una campaña electoral racista y poco organizada tomando en cuenta la estructura histórica del sistema político estadounidense. Irónicamente detrás de ese mensaje racial y excluyente, las deportaciones masivas no son un fenómeno exclusivo de la actual campaña republicana, la administración del actual presidente estadounidense Barack Obama presenta estadísticamente el número de deportaciones más alto que en ningún otro periodo histórico con 1.9 millones de deportados en 2014. Dicha cifra incluye no sólo ciudadanos mexicanos, lo que refleja hasta cierto punto coherencia con los procesos de Seguridad Nacional que sea han implantado en EE.UU desde el 11 de Septiembre. 

Disfrazado de eje modernizador y de desarrollo, el neoliberalismo mexicano terminó por erosionar un sistema post revolucionario agonizante, desplazando aquella monolítica fuerza constitucional del Art. 89 que dotaba al presidente y a la cancillería mexicana de fuerza y coerción para cumplir con sus más esenciales valores. Pilares como la igualdad jurídica ante los tratados internacionales y la cooperación internacional han sido borrados de la agenda. La crisis de política exterior que vive el sistema no es más que una extensión de la crisis política y social que vive el país. Entendiendo que la política exterior es tan sólo una extensión del plan nacional de cualquier Estado moderno. México se encuentra bajo una encrucijada diplomática y política en donde los actores privados, el cabildeo y los intereses paternalistas erosionan aun más la poca autonomía de la política exterior mexicana.

La reciente visita del candidato republicano por medio de una invitación presidencial termina por evidenciar la inestabilidad política y el fin del sistema de partido único que muchos académicos, periodistas y actores de la sociedad civil no logran comprender. ¿Error histórico? Sorprendentemente la acalorada discusión sobre la invitación por parte de Los Pinos eliminó de la  memoria colectiva el pasado reciente de la diplomacia en México. Tan sólo algunos de los errores más importantes en los últimos 15 años como el “comes y te vas” del Foxismo y los acuerdos fallidos entre la Agencia Central de Inteligencia y el gobierno de Felipe Calderón han sido una advertencia de la caducidad de la política exterior mexicana. El actual escenario electoral de los Estados Unidos es sin lugar a dudas tan atípico como irrepetible, pero guste o no el multimillonario tiene en su bolsillo varios distritos electorales estratégicos para hacerse de la oficina oval. ¿Violación a los pilares de política exterior? ó ¿Violación a un esporádico sentimiento nacionalista? Esas son las preguntas que, gusten o no, ya no solo son tomadas por el presidente de los Estados Unidos Mexicanos. Demócrata o republicano, mujer u hombre, carismático u odiado, el nuevo jefe de estado estadounidense tendrá sin duda más preguntas que respuestas referente a la estabilidad democrática y política de su vecino sureño. Noviembre de 2016 será una fecha central tanto para el actual poder ejecutivo como para todos aquellos actores que desde hace ya varias décadas han construido la voluble política exterior mexicana.


Referencias:

Tipos de Dominación. (1922). In Economía y Sociedad (Vol. I). Recuperado el 3 Septiembre de 2016, de  http://www.biblioteca.org.ar/libros/131823.pdf

Meza González, Liliana. (2014). Mexicanos deportados desde Estados Unidos: Análisis desde las cifras. Migraciones internacionales, 7(4), 265-276. Recuperado el 11 de Septiembre de 2016, de  http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1665-89062014000200009&lng=es&tlng=es.

Consulta de Estructura de Información. (n.d.). Recuperado el 10 de Septiembre de 2016,de http://www.banxico.org.mx/SieInternet/consultarDirectorioInternetAction.do?accion=consultarCuadro

Kaplan, M. (2001, Enero 1). Sociedad y Estado (El problema de la relativa autonomía). Recuperado el 8 de Septiembre de 2016, de http://bibliohistorico.juridicas.unam.mx/libros/3/1053/3.pdf


Imagen: http://bilaterals.org/?-Americas-&lang=es

 

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