Los originarios de México

Por Daniela Hernández

 

Indígena significa “originario de un país”, en México se conmemora a los pueblos indígenas cada 9 de agosto; sin embargo ¿hay algo qué celebrar?

Estos pueblos, en náhuatl altepeme, deberían ser valorados y reconocidos tanto por la sociedad, como por el gobierno; sin embargo, sólo han sido aislados y condenados a una vida de carencias. Los bajos índices en educación, alimentación, salud, trabajo y justicia, lo demuestran. 

Cifras del último censo realizado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), revelan que la población indígena en México alcanza los 15 millones de personas, es decir, aproximadamente 12% del total de la población. Así mismo, en 2015, se contabilizaron 7 millones 382 mil 785 personas de 3 años en adelante que hablan alguna lengua indígena, es decir, 5.5% del total nacional.

De acuerdo con la Comisión para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI), existen más de 62 grupos etnolingüísticos, que poseen sus propias tradiciones y conservan sus formas de vida ancestrales.

Según el INEGI, las lenguas indígenas que más se hablan en México son:

  1. Náhuatl, 23.4%
  2. Maya, 11.6%
  3. Tseltal, 7.5%
  4. Mixteco, 7.0%
  5. Tsotsil, 6. 6%
  6. Zapoteco, 6.5 %
  7. Otomí, 4.2%
  8. Totonaco, 3.6 %
  9. Chol, 3.4 %
  10. Mazateco, 3.2 %
  11. Huasteco, 2.4 %
  12. Mazahua, 2.0 %

No obstante, a pesar de la riqueza cultural que existe en estos pueblos, las diferencias entre población no indígena e indígena siguen siendo notables. Información del último reporte del Consejo Nacional de Evaluación de Política del Desarrollo Social (CONEVAL), realizado en 2014, reveló que sólo e43% de la población no indígena se encuentra en pobreza, mientras que entre los indígenas alcanza el 73%; y 31% del mismo sector se encuentra en situación de pobreza extrema comparado con 7% de la población no indígena.

Derivado de lo anterior, la alimentación también resulta un problema para la población indígena, donde 40% del total enfrenta carencias alimenticias.

Por otra parte, la educación es uno de los grandes retos entre este grupo poblacional. El rezago educativo se presenta en casi la mitad de los indígenas; los estados de la república que presentan mayores dificultades son: Guerrero, Michoacán y Oaxaca, estados con altos índices de población indígena.

Por ello, no debe sorprendernos el rechazo de los maestros de la SNTE hacia la Reforma Educativa, especialmente maestros de Oaxaca, Chiapas y Guerrero que viven en condiciones de pobreza, sin cubrir sus necesidades básicas y siendo ignorados la mayor parte del tiempo.

El único rubro que arrojó cifras similares fue el de salud, donde más del 20% de la población tanto indígena como no indígena presenta problemas de acceso a servicios médicos. La Encuesta Intercensal 2015, mostró que en el país 15 de cada 100 personas hablantes de lengua indígenas no están afiliadas a servicios de salud y del total, casi el cien por ciento (98.8%), están afiliados a una institución del sector público, principalmente al Seguro Popular (72.6%); y menos de uno por ciento (0.5%) a alguna institución privada.

Asimismo, un dato notable del ENADID señala que, en el 2014, al menos 50% de las mujeres indígenas no utilizaron un método anticonceptivo en su primera relación sexual a causa de la falta de información al respecto.

Quizá otra de las cuestiones que más resaltan cuando se habla de la población indígena son los obstáculos para acceder a la justicia, ya que de acuerdo con la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) la mayoría de los encarcelados no tuvieron un proceso judicial con apego a la ley, pues muchos de ellos “no fueron asistidos por un defensor e interprete o traductor acompañante”.

Lo anterior es relevante porque de acuerdo con el INEGI, de la población que habla alguna lengua indígena, 13 de cada 100, sólo pueden expresarse en su lengua materna.

En materia de trabajo, los indígenas se desempeñan principalmente como empleados u obreros, con 37.7%; 28.7% trabaja por su cuenta; y 11.5% en labores del campo, como jornaleros o peones. Destaca la mayor participación de mujeres indígenas que trabajan por su cuenta con 32.2%, en comparación con las mujeres no hablantes de lengua indígena con 20%.

Finalmente, la discriminación es una de las más graves problemáticas que enfrenta esta población. Tan sólo en 2012, el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED) señaló que “44% de los mexicanos considera que no se respetan los derechos de los pueblos indígenas”. Esto convierte a dicho sector en el más vulnerable, por encima de homosexuales, migrantes, adultos mayores, y personas con discapacidad.

Si bien es cierto que el discurso de las diferentes instituciones gubernamentales reconoce la importancia de los pueblos indígenas, así como la riqueza cultural que aportan a México, es un hecho que los números demuestran que como siempre “del dicho al hecho hay mucho trecho”. Aunque también es cierto que la población no indígena tiene el reto de reconocer y valorar a este sector que como su nombre lo dice representa las raíces de nuestro país.


Imagen: http://www.animalpolitico.com/2013/08/deben-gobiernos-afrontar-errores-historicos-contra-indigenas-onu/

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