Los límites

Por Driveth Razo

 

Me siento atrapada. Me siento atrapada en un cuerpo que no debería ser el mío, me siento atrapada en una vida que no debería estar viviendo, siento que estoy cayendo en un hoyo sin salida, sin esperanzas. Pero eso no es cierto.

Muchos nos quejamos del cuerpo que tenemos; las lacias queremos ser chinas, y viceversa; las morenas queremos ser güeras, y así somos con cada parte de nuestro “ser”, queriéndolo cambiar por algo completamente distinto. Nunca estamos conformes de tener el cuerpo con el que nos tocó vivir, hasta la persona más guapa del universo se quejaría de su propio cuerpo.

Tenemos que aprender a querernos tal y como somos, no podemos hacer nada para cambiar nuestro color de piel o nuestra estatura, pero podemos vestirnos con colores que nos hagan lucir un poco menos morenitas y podemos buscar algún tipo de ropa que favorezca nuestro cuerpo, para vernos un poco más altas (o simplemente usar tacones del número 15 si es necesario). Si queremos estar más delgadas, no tenemos que esperar a pastillas milagrosas, tenemos que empezar a movernos, a ejercitarnos, a dejar de lado las quesadillas y gorditas por fruta y verdura, no podemos esperar un milagro de la noche a la mañana.

No nos podemos encerrar en un estado de negación, por más que no nos guste nuestro cuerpo o nuestra vida, no podemos estar siempre tristes, con el moco suelto. Se dice que las peores luchas son para los mejores guerreros; tal vez no podamos cambiar todos los aspectos que nos gustaría desechar de nuestra vida, pero podemos hacer cosas mucho mejores. Podemos enfocarnos en lo positivo del “libro” que nos tocó vivir. Aunque haya oscuridad a nuestro alrededor, no significa que no podamos encender una vela para alumbrar aunque sea un poco nuestro camino ¿o sí?

Debemos ser valientes, afrontar lo que nos sucede, y no darle el gusto al mundo por vernos vencidos, no darles el gusto de vernos sufriendo por cosas que él nos hizo pasar, ya que después de todo son lecciones de la vida de las cuales aprendemos aunque en el momento sintamos que estamos perdidos. Tenemos que estar conscientes de que somos más fuertes y más resistentes de lo que nosotros mismos creemos, y que por lo tanto somos invencibles, solo tenemos que creer en nosotros mismos. A veces el mundo nos pone pruebas muy difíciles, pero si nos diéramos por vencidos a la primera, no habría tantos inventos novedosos que nos simplifican la vida. Los científicos siempre han pasado por una etapa donde nadie cree en sus invenciones, en donde los tachaban incluso de brujos; pero ¿Qué hicieron ellos? ¿Acaso se dieron por vencidos fácilmente? ¡Claro que no! Lucharon con garras y dientes para obtener lo que deseaban, para demostrar que sus teorías son ciertas.

Muchas veces creemos que el mundo está en nuestra contra, que conspira con otras personas para hacernos fallar, para no lograr lo que en realidad queremos. Pero, ¿Será verdad? ¡Por supuesto que no! El mundo solo conspira junto a nosotros contra nosotros mismos. Tal vez utiliza a otras personas como pequeños baches en nuestro camino, pero nunca, sí, NUNCA, esos baches se convertirán en hoyos negros que nos succionarán para no llegar a la meta. Esos baches solo atrasaran un poco nuestro camino, pero a como dé lugar, llegaremos a la recta final, si en verdad lo queremos. Y si nos da flojera, ¡hay una opción mucho mejor que llegar a la meta! Y es…. ¡Ayudar al mundo a seguir conspirando contra nosotros mismos! ¡YeiiiI! ¡Por favor! ¡Claro que no! Ya es momento de bajarnos de ese tren donde el requisito principal para poder abordarlo sea “echarle la culpa a los demás de los fracasos propios”.

Dejemos de lado la flojera, por culpa de ésta muchas metas que nos ponemos no pasan de ser eso, metas o deseos que jamás se lograrán cumplir hasta que nos pongamos las pilas. Dejemos de lado el miedo, este es uno de los peores errores que un humano puede cometer. ¿Por qué? Porque por el miedo no nos aventuramos a conocer nuevos límites, a ir más allá de la puesta del sol; por el miedo, nos quedamos estancados. Dejemos de lado la inseguridad, muchas veces no hacemos nada por no creer en nosotros mismos, debemos tenernos más confianza, ¿Cómo es posible confiar en otros, y no en nuestra persona? ¡Cada vez el mundo está más patas arriba! Si no tenemos seguridad, debemos irla adquiriendo con el tiempo, tenemos que empezar a creernos capaces (porque lo somos) de lograr lo que sea, si queremos llegar a marte ¿Por qué no? Solo tenemos que encontrar la forma de llegar sin asfixiarnos y morirnos en el intento, pero esto se logra averiguar con la dedicación, el esfuerzo, y el estudio.

Así que por favor, conviértete en una persona segura, sin miedos, innovadora e inventora que logra lo que sea, no te dejes vencer por cualquier bache que se crea hoyo negro. Recuerda que ni siquiera el cielo es el límite.

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