Los días que se han ido

Por Gustavo Salvador

 

Hola, esta es mi primera publicación para Jóvenes Construyendo.

Comenzaré presentándome, mi nombre es Gustavo Salvador, podrán encontrarme cada semana en un nuevo post en este blog, también pueden seguirme en mi twitter, @salvadorag105.

Bueno, para este primer post, me gustaría hablarles de los días que ya se han ido. Puedo decirles que, hoy es un día un poco diferente en Antequera (otra forma de llamarle a Oaxaca, la ciudad donde vivo); está nublado, llueve a ratos y sale el sol otros tantos, pero este ambiente me hizo pensar en este tema como mi primera intervención en este blog, y se preguntarán, ¿por qué los días que ya se fueron?, pues porque significan mucho, desde preciados recuerdos, hasta lo que somos hoy en día.

Hoy me he puesto a pensar en eso, cada una de las decisiones que nos ha llevado a ser y estar; dónde estamos y somos; esas pequeñas decisiones que hemos tomado a lo largo de nuestro camino, algunas han sido buenas y otras no tanto, pero de cada una hemos aprendido algo.

Muy personalmente puedo decir que estos últimos meses han sido de muchos cambios y decisiones; eso me hizo pensar, justamente, en los días que ya se han ido, esos momentos que en aquel tiempo no parecían importantes o que tomábamos muy a la ligera sin pensar que un día podían terminar. Sí, aunque suene trillado, hablo de eso años en los que no nos importaba el jugar todo el día o pasar todo el día mirando películas.

Pero lo primero que deberíamos pararnos a pensar sería ¿por qué dejamos de ser aquellos niños? Y no es solo porque crecimos y se acabó nuestra época en la que podíamos ser libres, no pensar en pagar cuentas, en qué carrera elegir o tantas y tantas cosas que hoy nos atormentan, mejor dicho nos agobian, porque eso me hace recordar hace algunos meses cuando un amigo y yo nos encontrábamos buscando trabajo; en la gran mayoría de los lugares nos rechazaban por ser estudiantes o por no tener experiencia en el trabajo que pedíamos, y es por esto que mi amigo y yo nos pusimos a pensar, esto es el “mundo de los adultos”, así que si están pasando por esta etapa como yo, no se desanimen, siempre hay algo, hoy les puedo decir que ya tengo un trabajo, pero ese es tema para otro post.

Regresando al tema, esos días que hoy nos parecen tan distantes, e inclusive difusos, sabemos que en algún momento fueron una realidad, y no solo eso, sino que fueron una de las etapas más hermosas que hemos vivido; sin embargo, no significa que lo que siga no lo será, lo importante aquí es recordar, pero sin hacer que la melancolía por hacerlo nos agobie, por el contrario debemos hacer que la alegría por lo vivido nos ayuden a seguir en nuestras nuevas etapas, digo no es como que lo primero que he conocido del “mundo de los adultos”, hasta ahora sea muy bonito, o prometedor, pero tengo fe en el futuro, así como ustedes también deben hacerlo, porque realmente es lo único que nos queda.

Desde esos momentos tomábamos decisiones, tal vez muy pequeñas, pero que tarde o temprano se van convirtiendo en otras más y más importantes, y cada una de ellas se va, juntos con todos esos días de infancia. Hoy quiero dejarlos con una pregunta, si hoy esos niños que eran ustedes a los diez, once o doce años, tuvieran la oportunidad de hablar con ustedes en el presente, ¿qué les diría?, ¿que podría recriminar de tú forma de vida actual?, ¿estaría orgulloso de que eres hoy en día? o por el contrario, ¿aún hay cosas que ese niño quería hacer y no lo has hecho?

Piénsalo, tal vez aún hay muchas cosas que te faltan por vivir y por hacer, promesas que ese niño jamás olvidará.

Si encuentras las respuestas a estas preguntas y te das cuenta que, en efecto, hay muchas cosas que le prometiste a aquel niño, aún estamos a tiempo de cumplirlas, estamos a tiempo de salir a buscar nuestros sueños y metas; solo será tarde cuando estemos fuera de este mundo, mientras tanto disfruta y nunca olvides a aquel niño o niña, que fuiste y que seguías siendo, lo importante es no dejar que el “mundo de los adultos” nos haga olvidar quiénes somos y sobre todo por qué estamos aquí, porque como saben, estamos aquí solo para ser felices, y tenemos toda una vida para serlo.

Vivan, conozcan, admiren cada día, porque, esas pequeñas decisiones que aún seguimos tomando diariamente, trazarán el futuro. Puede que después encuentren a una persona mayor haciéndose la pregunta, ¿Qué le prometí a aquel joven que aún me falta por cumplirle?

 


 

Imagen de: http://www.voorpositiviteit.nl/076-positieve-denker/

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