Los conflictos que urgen solucionar

Por Jorge Francisco Vuelvas Lomeli

 

Hablar de las guerras que urge solucionar suena un poco egoísta y utópico en la actualidad, ya que todas las guerras de nuestro planeta deben ser solucionadas y cada día parece más difícil acercarnos a ese objetivo.

-Espera un momento-, me dirán los lectores, -¿cuáles guerras tenemos que solucionar, acaso no vivimos en un mundo en paz?- La respuesta es un rotundo no. Al finalizar la Guerra Fría, el mundo entró en un estado de tranquilidad, los conflictos tipo se apagaron y las grandes potencias disminuyeron su armamento.

Sin embargo, a más de veinte años del final de un mundo bipolar, el sistema internacional está enfrascado en numerosas guerras civiles que parecen no tener final y amenazan con hundirnos en un estado bélico constante. Tristeza me da ver la indiferencia de muchas personas, e incluso la frase “no nos afecta lo que pase en esos lugares”, pero aunque nos cueste admitirlo, las adversidades humanitarias que enfrenta el sistema internacional terminarán dañándonos, y el mecanismo de autodefensa que tenemos los mexicanos (no pasa nada) desaparecerá.

Siria

Siria es la guerra que más urge solucionar en el sistema internacional. Han sido más de cinco años de conflictos en este país, el presidente Bashar al Assad continúa en el poder, el Estado Islámico ganó terreno en estos territorios y las naciones no logran llegar a un acuerdo sobre el futuro de ese país. Aunado a ello, más de 11 millones de sirios decidieron abandonar el estado, provocando una de las mayores crisis de refugiados y desplazados del mundo; los muertos se cuentan por cientos de miles y la ayuda humanitaria no es suficiente para mantener de pie un país que se acerca al abismo.

Lo más preocupante es la internacionalización del conflicto. Estados Unidos, la Unión Europea, Rusia, Irán, Turquía y las naciones Árabes del Golfo mantienen intereses específicos en este país, cada uno busca algo diferente (tipo de gobierno, ruta comercial, territorio) y poco se ha hablado de cómo afrontarán el post-conflicto y las negociaciones de paz. En los últimos meses se ha logrado un alto al fuego, disminuyendo considerablemente las bajas en pérdidas humanas, pero la comunidad internacional no debe olvidar que el Estado Islámico (también conocido como ISIS) se ha convertido en una real amenaza que difícilmente se sentará a negociar con las partes involucradas, dejándole pocas opciones a las naciones occidentales que desean detener esta guerra civil.

Irak

Este país no ha tenido descanso desde los noventa. Con una época dictatorial dirigida por Saddam Hussein, la intervención armada de Estados Unidos y la transición “democrática” turbulenta, Irak se ha posicionado como uno de los países más violentos y peligrosos en el sistema internacional. En la actualidad se enfrentan a una amenaza aún peor: el Estado Islámico; el territorio iraquí vio nacer el primer califato del siglo XXI, liderado por el autodenominado califa Abu Bakr al-Baghdadi, quien ha cometido diversas atrocidades con los residentes nacionales y extranjeros de Irak.

Este es el segundo conflicto que a la humanidad le urge solucionar, ya que hemos mantenido a un país hundido en hambruna, muerte y desolación, dando prioridad a los intereses de países externos. La comunidad internacional debe entender que Irak será un país difícil de pacificar, pues las ideologías radicales han alcanzado la médula de la población, producto de intervenciones extranjeras y el abandono de las personas hacia esa nación.

Afganistán

Desde la intervención de Estados Unidos a este país, la población no ha descansado de los conflictos. Los talibanes, Al Qaeda y el Estado Islámico han consolidado sus posiciones en diferentes regiones de Afganistán; las negociaciones de paz y el alto al fuego son tópicos poco tratados por estos grupos, sin mencionar el olvido de la política exterior estadounidense  hacia este territorio. Este es el tercer conflicto que urge solucionar a la brevedad, ya que los residentes de Afganistán son los segundos mayores desplazados en la actual crisis de refugiados, sólo superados por Siria, y discriminados en cada país al que llegan.

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Pero ¿sólo son estas tres guerras las que urge solucionar? Por supuesto que no es así, la comunidad internacional debe de entender que hay muchos conflictos que deben acabarse; tales como las guerras de Sudán del Sur, Burundi, República Centroafricana, Yemen, Chad y Libia. De igual manera, se debe prestar atención a las tensiones latentes en el Mar de China, las regiones separatistas del Cáucaso, Colombia, Turquía y algunos países africanos; de lo contrario nuestro planeta continuará con alargadas crisis humanitarias que a futuro afectarán la economía y estabilidad de nuestras naciones, desembocando en un conflicto que involucre mayores pérdidas humanas y materiales.

Sin duda muchos pretenderán argumentar que lo más importante es velar por la paz e nuestro país, asumiendo que es válido ignorar las crisis humanitarias externas; empero, no olvidemos que México se ha convertido en un actor clave en el sistema internacional, y la política exterior de nuestro estado debe velar por la paz y seguridad que enfrentan las naciones de Medio Oriente y África. Como ciudadanos es nuestro deber cuidar a nuestro país, pero como humanos debemos ayudar a los que nos necesitan.


Imagen: http://podemospress.blogspot.mx/2015/10/situacion-en-medio-oriente-puede.html

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