La teta molesta

Por Aura Pérez

El hecho de que las tetas de las mujeres al descubierto incomode no es un tema nuevo, pues el rígido “disciplinamiento” machista se ha encargo de adueñarse del cuerpo de la mujer, cosificándolo en muchos casos. Pues pareciera que la teta que no vende molesta. Que esa teta que no atraviesa por lógicas capitalistas hegemónicas que buscan determinadas dimensiones, que buscan la perfección de la teta basada en estándares de belleza, volviéndolo algo normativo que debe ajustarse al deseo y “contemplación” mayoritariamente masculina, incomoda y molesta, porque no vende, no se consume. Estas lógicas de la heteronormatividad de nuestros cuerpos, nos dicen y nos obligan muchas veces a concluir que nuestras tetas solo pueden exponerse bajo esas basuras normativas.

Es por ello que el romper las reglas de la cultura patriarcal moleste e incomode, como sucedió en la playa pública de Necochea, Argentina,  donde echaron a tres mujeres por hacer topples, afirmando que su acción representaba una falta de respeto.  Por lo que, cerca de 20 agentes policiales y 6 patrulleros amenazaron con detener a las mujeres. Razón suficiente para que en Obelisco en Argentina, surgiera una reacción convocada por mujeres, mejor conocida como Tetazo, para repudiar el hecho y denunciar la opresión que sufre el cuerpo de la mujer, donde aproximadamente 500 mujeres mostraban sus tetas libres y mostraban pancartas que decían: “No vinimos a mostrar las tetas, vinimos a mostrar que somos libres”, “Soberanía sobre nuestro cuerpo” y “Abajo la represión y el negocio sobre el cuerpo de las mujeres”, entre muchas otras más. De esto surgieron evidentemente miles de fotos censuradas del Tetazo en redes sociales como Facebook e Instagram, que censuraban quitando a la brevedad todo tipo de fotos donde las mujeres mostraban sus senos al descubierto. Dejando claro que este no es el mismo modus operandi, en la aprobación, promoción y celebración de la divulgación de tetas normadas, que vemos no solo en redes sociales, sino también, en los puestos de periódicos,  en internet, en  los carteles propagandísticos, en las películas y shows por televisión.

Así, esa teta normada deja de lado la libertad sexual de todas las mujeres y transgrede el derecho que tenemos a decidir sobre nuestro cuerpo. Con el mensaje de trasfondo que nos dice que  las mujeres tenemos límites, y que si decididas llevamos nuestro disgusto a un acto emancipatorio y transgredimos esos  “límites” tendremos una sanción ya sea social o legal.

Es por ello que considero que el tetazo, demuestra, no solo que el movimiento de mujeres se ha ido transformando en un representante vital de resistencia en las calles con grandes y múltiples avances en la conquista de sus derechos, sino, que a pesar de la censura las mujeres no nos avergonzamos de nuestro cuerpo,  sonreímos, festejamos libre y plenamente la libertad que tenemos sobre nuestro cuerpo, porque sabemos que nos pertenece y que es capaz de despertar el deseo en muchas más de sentirse igual.

¡Sigamos quebrantando estructuras!

¡Que la denuncia contra la opresión que sufre el cuerpo femenino no pare!


Imagen: http://bit.ly/2lCLqBd

Comentarios

Comentarios

Jóvenes Construyendo

Jóvenes Construyendo es una plataforma en línea que ofrece un espacio de expresión para jóvenes con grandes ideas con el objetivo de compartir puntos de vista y propuestas sobre juventud.