La otra realidad

Por Leticia Aguilar

Este artículo no va dirigido solamente a arquitectos, urbanistas y demás profesiones afines, sino también a todos los que vivimos y formamos parte de cualquier ciudad. Diariamente en el transcurso de nuestro día recorremos las calles y edificios que la conforman. Nos damos cuenta de lo que sucede, lo bueno y lo malo. Esto último suele ser lo que llama más nuestra atención y es finalmente lo que recordamos y criticamos.

Exigimos cambios, pero ¿qué hacemos al respecto?

 

Hoy quisiera compartirles dos fotos, dos realidades, con el simple objetivo de darlas a conocer y si están de ánimo, crear un debate. La primer foto se encuentra en una colonia de nivel socioeconómico medio-alto y la otra todo lo contrario, ubicada en una de nivel bajo.

¿Qué tienen en común estas fotos? O más bien, ¿qué diferencias encuentras?

Para empezar, la primer foto plasma una calle amplia y sombreada gracias a sus frondosas jacarandas que en primavera colorean el paisaje. Vemos que la calle está adoquinada y deja a cada lado un espacio para estacionamiento. Es la calle perfecta para caminar. En cambio la otra foto nos muestra una calle que en realidad no es calle, sino que pareciera ser el lugar más olvidado de la ciudad. No vemos árboles, ni banquetas, sólo otra realidad, aquella que nuestros ojos no están acostumbrados a ver, pero que amenaza el futuro de nuestras ciudades.

Las dos fotos fueron tomadas en la ciudad de Querétaro, en colonias no muy lejanas una de la otra, pero bien podrían haber sido tomadas en cualquier ciudad. Mi pregunta es, ¿estamos tan acostumbrados a ver éstas diferencias que ya ni las notamos?, y ¿por qué la calidad de vida es diferente de colonia a colonia? Me refiero explícitamente a la infraestructura ofrecida, ¿por qué si en colonias de mayor nivel económico se ofrecen andadores, ciclovías, calles arboladas y pequeños parques, en colonias de menor nivel no lo hacen así?

Todos los que habitamos una ciudad nos merecemos ser tomados en cuenta. Y pareciera que aquellos a los que les va más mal son también los más olvidados. ¿Esto es justo? A mi me parece que no. No olvidemos tampoco que mientras en una ciudad la desigualdad sea más palpable, la vida en comunidad será menos atractiva. Nuestros gobernantes deberían enfocarse en buscar una mejor utilización de los recursos y una más justa organización social, pero al parecer esto no forma parte de sus agendas.

Aún así, la llamada de atención como lo decía en un principio, va para todos.

Hacer ciudad no es sólo para los expertos o los que están en el poder, aunque llevan la mayor parte. Nosotros como sociedad podríamos exigir cambios, más y mejores áreas verdes y mejor infraestructura pública, buscando como objetivo mayor igualdad y mejor calidad de vida para todos.

 

Artículo publicado inicialmente en el blog de Unlugar: www.unlugar.org.mx

 

Comentarios

Comentarios

Unlugar

Iniciativa ciudadana que busca incentivar la discusión sobre las ciudades a través de la libre opinión y participación de la sociedad.