La migración, sus leyes y reformas

Por: Fernando Márquez

Nuestro país tiene frontera al norte con Estados Unidos de América (EEUU) y al sur con Guatemala y con Belice. Históricamente se ha tenido una relación fluctuante, conflictiva y tensa con EEUU, al tener la totalidad de la frontera norte de México con ese país, las relaciones, cooperación y tensiones se han dado obligatoriamente. De acuerdo con la Red Internacional de Migración y Desarrollo,[1] con información de 2009, México es el país con mayor cantidad de nacionales migrantes en el exterior, con 11 millones de ciudadanos mexicanos en EEUU y más de 28 millones de personas de origen mexicano en EEUU, después de 5 años y tomando en cuenta a todos los indocumentados (migrantes ilegales) en EEUU esta cifra es mucho mayor. México ha superado con esta cifra a países como Turquía, India, Filipinas y Marruecos.

El debate migratorio en los EEUU es un tema que desde inicios de este siglo ha tomado gran importancia, sobre todo en los últimos 6 años, con el ascenso de Barack Obama al poder, y la esperanza de los latinos en las promesas de campaña y por el hecho de que Obama es del partido demócrata. Sin embargo y desde la entrada de Obama al poder, las reformas y leyes migratorias en vez de favorecer a una mejor condición de vida de los mexicanos (legales e ilegales), la han empeorado.

En 2010 se aprobó en el estado de Arizona la ley más racista en la historia de la frontera de EEUU con México, la conocida como “ley del odio”, la ley SB 1070, esta ley fue aprobada por la gobernadora de Arizona en abril de 2010,[2] Jan Brewer y entró en vigor en julio de 2012.

En esta ley racista, se criminaliza a los inmigrantes sin documentos y considera sospechosos de crímenes a todos los que por su aspecto puedan parecer inmigrantes, ya sean ciudadanos norteamericanos o inmigrantes legales o ilegales. Al respecto, el gobierno mexicano, que en ese entonces era presidido por Felipe Calderón, realizó declaraciones oficiales de descontento, medida poco útil y que denota el poco interés por los connacionales en EEUU.

Cifras oficiales del Gobierno Federal, y del Instituto Nacional de Migración (INM) declaran que en promedio se deportan 1,200 personas de Estados Unidos hacia México diariamente. El gobierno se ha visto rebasado por estas cifras y aunque realiza acciones como el programa de repatriación, estos resultan insuficientes.

Lamentablemente, así como los derechos que tienen los migrantes en EEUU, y que supuestamente tienen que ser respetados, en México tampoco se respetan los Derechos Humanos de los migrantes indocumentados. México recibe miles de migrantes de países de Centro y Sudamérica cada año, ya sea que quieren cruzar a EEUU, que no pudieron cruzar a EEUU o que fueron deportados.

En México son miles los migrantes indocumentados que acaban siendo víctimas de palizas, secuestro, violación e incluso asesinato. Aunque la mayoría de estos delitos son ejecutados por delincuentes, hay indicios de que funcionarios del Estado también cometen estos actos de abuso. Los migrantes que sufren esos muy pocas veces denuncian los hechos por ser ilegales.

Las contradicciones entre las políticas migratorias y acciones del gobierno mexicano entre la frontera norte y la frontera sur del país son claras, constantemente en Cumbre Internacionales de Derechos Humanos, en Sesiones de las Naciones Unidas y en otros Organismos Internacionales, el gobierno mexicano predica que es un país ejemplar en el respeto a Derechos Humanos, sabiendo que no es verdad, ni para sus ciudadanos ni para los migrantes.

El informe presentado por el gobierno mexicano para revisión el 23 de octubre de 2013 en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU hace públicas las deficiencias de parte del gobierno para cumplir con las recomendaciones realizadas por este Organismo, en la anterior revisión en 2009 y la poca efectividad de sus iniciativas en materia de derechos humanos.

El Informe Nacional afirma que México es “…un Estado que ha logrado avances trascendentales para garantizar la promoción, protección y defensa de los derechos humanos[3]“; sin embargo,  la organización “Amnistía Internacional” señala a través de su propia investigación que esta afirmación es falsa.

En 2009, México se comprometió a cumplir con una amplia gama de recomendaciones, incluyendo:

Incorporar las normas internacionales a las leyes nacionales en Derechos Humanos, combatir la violencia de género y la discriminación, reducir la marginación y la discriminación contra los pueblos indígenas, reformar e implementar la legislación para poner fin a la tortura y desapariciones forzadas, reformar a la policía y el sistema de justicia penal para poner fin a las violaciones de derechos humanos, respetar los derechos de personas detenidas y encarceladas, asegurar investigaciones efectivas y rendición de cuentas por las violaciones de derechos humanos y combatir la impunidad, etc. Varias de estas promesas siguen sin cumplir y lamentablemente seguirán así por un tiempo más.

Los malos resultados de las pocas acciones gubernamentales de parte de México en el tema migratorio hacen que surjan las interrogantes: ¿Se estarán realizando las acciones correctas para aliviar el problema y proteger y ayudar a los migrantes mexicanos? ¿Serán suficientes estas acciones? ¿Será hora de replantear estas acciones y tomar en cuenta las verdaderas necesidades de estas personas, que también son mexicanos?

Planteamientos en respuesta a estas preguntas serán para otra ocasión…

 


[1] Iniciativa de Ley de Protección al Migrante en el estado de Sonora, México, Febrero de 2009, p. 1, Comisión de Asuntos Fronterizos de la 58va. Legislatura del estado de Sonora.

[2] 49 Legislatura del estado de Arizona, 2010, Ley SB1070, http://www.azleg.gov/FormatDocument.asp?inDoc=/legtext/49leg/2r/bills/sb1070s.htm., 17 de Mayo de 2010

[3] Informe Nacional de México ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Octubre de 2013, párrafo 7 (Disponible en www.sre.gob.mx/images/stories/docsdh/temasrel/MEPU/mepufinal2013.pdf)

 

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Fernando Márquez

Fernando es un internacionalista en formación, de Mexicali, Baja California. Actualmente preside la organización juvenil "Juventud con Visión". Le apasionan los temas de educación, diplomacia deportiva, cooperación para el desarrollo, turismo, idiomas (actualmente portugués) y practicar deporte; su pasión es el judo.