La escritura como libertad y política: los juicios contra Flaubert y Baudelaire

Por Juan Manuel Aguilar Antonio

¿Qué hay de nosotros detrás de nuestra escritura? ¿Es capaz de guardar nuestra visión social, sentido de las leyes o clase social? La escritura es uno de los ámbitos más amplios de libertad de todo ser humano. También, uno de los más íntimos, donde puede observarse las verdaderas opiniones y sentir de todo individuo.

Para Roland Barthes, la respuesta a estas interrogantes es afirmativa, noción que deja plasmada en su obra El Grado Cero de la Escritura. Publicada en 1953, el libro de Barthes es un ensayo sobre los orígenes y evolución de la escritura literaria francesa. Original como nunca antes en su tiempo, Barthes analiza la literatura de su país desde la noción misma de lo que significa el acto de escribir y define a éste como un objeto social, en el que va inmerso desde el humor de un autor, hasta su origen social, visión de libertad y aspiraciones políticas.¹

El acto de escribir se vuelve así un hecho crucial a través del cual toda persona puede ejercer su libertad, y es en esa acción, en la que se manipula el lenguaje, decora y presenta a un lector, que está uno de los actos más subversivos que se puede ejercer por un hombre frente a un régimen político.

La idea anterior se ejemplifica a la perfección con el proceso penal que sufrieron los dos más importantes autores de la literatura francesa del siglo XIX: Gustave Flaubert y Charles Baudelaire, por el abogado imperial Ernest Pinard, quien acusó a estos escritores de ofensas a la moral pública y religiosa.

Para Pinard, las obras de Madame Bovary y Las Flores del Mal se presentaron como dos escrituras que arremetían contra las normas y valores de la sociedad del Segundo Imperio Francés. Invitaban a la ofensa de la moral y promovían la acción del vicio. Ante la acusación, los abogados de ambos escritores perfilaron defensas para enfrentar el juicio. El veredicto: Flaubert fue exonerado y Baudelaire condenado.

En el libro El Origen del Narrador,² publicado por la editorial Mardulce, se presentan las defensas de Jules Senard y Gustave Chaix d’Est-Ange, respectivos abogados de Flaubert y Baudelaire. El primero ganó el juicio, el segundo, perdió la defensa del poeta. Los documentos son valiosos en su sentido jurídico y en los recursos argumentativos que utilizaron los juristas.

Para el caso de Flaubert, la defensa de Senard argumentó el hecho de que existía una marcada distancia entre un personaje ficticio, Emma Bovary, y su creador. Para el caso de los versos de Baudelaire fue difícil el separar sus opiniones y sentir de su lírica, hecho que lo condenó.

Madame Bovary es por mucho la novela más trascendente de la literatura francesa del siglo XX. A la par, que Las Flores del Mal es un punto de inflexión en la poesía moderna. Ambas obras tenían un sentido de enfrentar al canon literario francés y engendrar una nueva visión de la prosa y el verso más allá de la estructura literaria.

También, las dos obras son contemporáneas del proceso de expansión industrial y los cambios sociales derivados de las revoluciones sociales en Europa, en el siglo XIX. Por lo que las escrituras de Flaubert y Baudelaire se transformaron en nuevos modelos de pensar política y socialmente desde la literatura. Para Barthes, el lenguaje nunca es inocente y siempre tiene un destino social, por lo que no es desintencionada la pretensión de estos autores de agitar al canon y la sociedad francesa.

La publicación de ambos libros, en 1957, y los respectivos procesos penales en contra de sus autores, pusieron de manifiesto nuevas nociones en torno a la escritura y su autoría, como: la autonomía del arte y la relación entre la literatura y la sociedad en determinada época. Por lo que la escritura se politizó o se creó la política de la escritura, hecho que transformó al acto de escribir en un acto de libertad y responsabilidad, además, de ser un vehículo de subversión política que está al alcance de todos.


¹Barthes, Roland (2012). El Grado Cero de la Escritura. Siglo XXI. 161 pág.

²Flaubert, Gustave y Baudelaire, Charles. (2015). El Origen del Narrador. Mardilce. 330 pág.


Imagen: http://www.deslettres.fr/lettre-de-charles-baudelaire-a-gustave-flaubert-travailler-cest-travailler-cesse-cest-navoir-plus-de-sens-plus-de-reverie/

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