La distorsión de la información: fake news y algunos pasos para no caer en ellas

Por Alberto Ugarte

Es indudable que vivimos en el siglo de la información. El siglo XXI es una época sin precedentes, nunca antes en la historia humana ha sido tan fácil almacenar,  difundir y obtener información como hoy en día. Desde la creación del internet el mundo ha cambiado de manera exponencial, reduciendo el tiempo y el espacio al mínimo. Hoy la palabra ‟conectividad” nos ha llevado a vivir en un mundo instantáneo y fugaz. Realizar una video llamada y tener acceso a eventos mundiales, locales y regionales en segundos es algo normal para muchas generaciones. Durante los primeros años de este siglo, el internet y otros sistemas de cómputo se apuntalaban como ejes de desarrollo democrático y social; temas como la gobernanza digital y la transparencia esparcieron cierto optimismo dentro de organismos internacionales y de muchos países en vías de consolidar un sistema democrático. No obstante, frases como “las redes sociales promoverán un cambio democrático”, “el internet facilitará el desarrollo de un mundo multicultural”, entre otras se han visto difuminadas por el auge de la xenofobia, el racismo, el proteccionismo económico y la falta de cooperación internacional.  Estos problemas se intensificaron en 2016 durante el asenso de partidos radicales en Europa, el denominado Brexit y por supuesto la elección presidencial en los Estados Unidos. El término fake news es un tema relativamente nuevo pero sin duda alguna fue un factor determinante en dichos procesos políticos y electorales.

Es importante resaltar que la propagación de noticias falsas en los diversos temas mencionados no corresponden a un partido político en específico o a alguna ideología determinada. La mala información de hechos y datos proviene de todo tipo de fuente afectando la percepción de la realidad. Votantes, ciudadanos y otras instituciones han sido afectadas por la difusión de fake news. Según Denise-Marie Ordway (2016), investigadora de la universidad de Harvard, 23% de adultos estadounidenses compartieron fake news a amigos y conocidos. Gran parte del cometido de éstas utilizaba teorías de conspiración, hechos alternos y otros métodos para mal informar sobre algún tema en específico. Las consecuencias negativas de este proceso son hasta el momento imposibles de medir pero está claro que muchas de estas noticas ocasionan la distopía política a la que nos enfrentamos hoy en día. La difusión de fake news se puede clasificar de muchas maneras, sin embargo los científicos sociales no han encontrado una forma clara de medir cuántas personas están expuestas a ellas ni la forma en que éstas afectan los procesos electorales, así como el impacto social que pueden causar. Ciertamente los temas más frecuentes están relacionados con contenido racial, religioso y étnico, lo cual complica aún más los procesos de investigación sobre fake news. Sin embargo, es fundamental entender que la mejor manera para contener la difusión de este tipo de noticias es considerando los siguientes pasos:

1.  Considera la fuente: en algunos casos el nombre de algunos dominios no tiene sentido, lo que demuestra que son poco confiables. Muchos de estos dominios tienen terminaciones poco usuales; lo anterior supone que son sitios poco serios y el contenido puede tener procedencia dudosa.

2. URL: identifica la dirección completa de la página, muchas veces los sitios de fake news tratan de imitar a otras direcciones oficiales y periódicos importantes. Esto es de suma importancia cuando se comparten videos, imágenes o contenido en redes sociales.

3. Checar errores de edición y vocabulario: muchos de los sitios falsos contienen lenguaje inapropiado, errores de edición y de datos. Identificarlos es importante para evaluar si la noticia ó información es falsa . Actualmente existen formas  de alterar videos oficiales y grabaciones, incluyendo traducciones y doblajes. Es por ello que se debe ser cuidadoso al momento de compartir cualquier contenido audiovisual.

4. Pide una segunda opinión: si recibes alguna notica que consideres falsa, consulta la misma en una fuente bibliográfica confiable o en su caso pregunta a una persona que conozca del tema. En caso de no contar  con dicha información acude a un bibliotecario quien te puede ayudar a seleccionar literatura confiable sobre el tema.

El fenómeno fake news influye no sólo en la forma de hacer política, sino también en  la forma en la que los ciudadanos del mundo hemos tomado decisiones sociales, económicas y culturales. Es por esto que este tema debe de ser analizado desde el sector público y privado, así como desde la sociedad civil. La difusión de información falsa puede tener consecuencias inimaginables en tiempos en donde los comentarios y publicaciones en redes sociales son tomados como hechos veraces. La descontextualización de hechos ha permitido la expansión de ideologías radicales que atentan contra los derechos humanos, la democracia y el liberalismo. Irónicamente el internet y el acceso ilimitado a información en la red ha ocasionado muchos de los problemas sociales del siglo en  el que vivimos. Es por esto que  al final del día la distorsión de información atenta contra todos aquellos valores que promueven el desarrollo intelectual, científico y humano de la sociedad de nuestros días.


Referencias:

Denise-Marie Ordway. “Fake News and the Spread of Misinformation.” The Shorenstein Center on Media, Politics and Public Policy at Harvard. Web.


Imagen: https://www.forbes.com/sites/bernardmarr/2017/03/01/fake-news-how-big-data-and-ai-can-help/#55df12a870d5

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