La Conversación del Aborto (Parte I)

Por Elisa Horta

Hace ya un par de meses el aborto se convirtió en un tema inmensamente discutido en las redes sociales y en el día a día en Latinoamérica. Todo comenzó cuando la cámara de diputados de Argentina despenalizó la práctica de éstos y causó furor entre las personas del país por un gran paso hacia la libertad reproductiva. La reacción no se hizo esperar en países vecinos y lentamente cada vez más naciones en el continente se han unido a ésta conversación que seguramente a muchos ya ha de tener hasta cansados. Pero la realidad es que tiene que seguir siendo discutida hasta que, probablemente, un día sea realidad en todo el continente.

Primero que nada tenemos que recordar que la despenalización y legalización del aborto no es una cuestión moral ni religiosa, por lo que no nos enfocaremos en éstos aspectos; más bien se trata de un proceso jurídico. Un proceso legislativo muy necesario para toda sociedad actual.

Esto mismo ha estallado a un movimiento originado en el feminismo, el “pro-choice”, en inglés. En español se traduce, literalmente,  “pro-elección” y corresponde a uno de las instituciones más importantes del activismo social en la actualidad. Pero, ¿qué es?

Sencillamente es la inclinación hacia el respeto por la decisión de cada mujer embarazada, ya sea abortar o quedarse con el bebé. Es reconocer que uno, al no estar en esta situación, no tiene poder ni opinión sobre lo que una persona decide hacer con su cuerpo, es aceptar que lo único que uno puede hacer es luchar por los derechos de libertad y decisión de cualquier mujer que se encuentre gestando.

Es completamente válido ser pro-elección y no simpatizar con el aborto, sentirse triste por él e incluso que choque con los ideales de uno. Es comprensible, es un tema muy sensible. Pero lo que no es válido es decir apoyar este movimiento y no querer que sea completamente legal la realización de este procedimiento médico. No es válido decir ser pro-elección e insultar o faltar al respeto a cualquier mujer que, en su completo derecho, ha decidido no continuar con su embarazo y ha recurrido a un aborto. No es válido deshumanizar y convertir en villanos a quienes apoyan y defienden el aborto, a quienes han llevado a cabo uno o cualquier persona que se identifique firmemente con el movimiento. Es estar a favor de las decisiones individuales de una persona, es defender y reconocer los derechos reproductivos de las mujeres, su autonomía como individuos y el ejercer poder sobre sus propios cuerpos

El aborto es una decisión que muchas mujeres toman anualmente en todo el mundo pero es increíblemente difícil en muchos lugares el conseguir uno. Hay personas que viajan dentro de sus propios países y vuelan fuera de éstos en busca de éste proceso médico, otras mueren en clínicas clandestinas e ilegales buscando una alternativa rápida y/o económica mientras que otras son humilladas por su decisión y heridas tanto física como psicológicamente cuando nadie debería tener opinión alguna sobre lo que hacen por ellas mismas.

Por mucho progreso que se haga día a día, el aborto sigue siendo uno de los tabús más presentes en la actualidad y esto necesita cambiar.

Ahora, con respecto a la legalización del aborto tenemos que recordar que esto no hará que mágicamente los números de éstos procedimientos clínicos se disparen de sobremanera. Simplemente hará que haya una regulación en ellos, que sean sanos y seguros así cómo gratuitos.

El aspecto económico es uno de las principales razones por las que muchas mujeres llevan a cabo, o no, un aborto. Muchas mujeres no tienen dinero para las consultas iniciales de un embarazo e, indudablemente, se encontrarán con inmensas dificultades financieras más adelante cuando tengan que pagar el parto y todo lo que obviamente viene después de que el bebé nace. Y si no pueden pagar un ginecólogo, o un aborto, desde el inicio, es claro que no podrán proveer para un infante más adelante. Y habrá otras que interrumpan su embarazo tan pronto como puedan porque saben que en un futuro será muy difícil cuidar propiamente de un bebé.

Pero el aborto no es la única solución para acabar con embarazos indeseados y problemas reproductivos. Hay otras alternativas que también desencadenan otros puntos de vistas y enfoques que hemos de considerar; pero hablaremos de eso más adelante.

Evidentemente hablamos de un tema sensible pero muy presente en la actualidad, uno que tiene que ser mencionado ahora más que nunca porque próximamente este movimiento llegará por completo a México.  Como adolescentes y jóvenes, estamos inmersos en la cultura del cambio y la acción social, los derechos humanos y el progreso del país y con el cambio de administración que se nos viene próximamente será vital, más que nunca, comprender porque es necesario esta clase de cambios en nuestro país y porqué es beneficioso, y necesario.


Imagen: http://nqnmagazine.com.ar/noticia/260/derecho-a-decidir

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