JÓVENES Y MEDIO AMBIENTE: UNA MANCUERNA DÉBIL EN MÉXICO

Por: Erick Alberto Rodríguez

@Erick_ARS   erick@celeam.org

 

El que los jóvenes participen directamente en las esferas políticas, económicas, sociales y culturales, y que las instituciones dispongan de los mecanismos suficientes como para hacer posible y efectiva esta participación, es parte del reto de una sociedad consiente de mejorar su calidad de vida a corto y largo plazo. Como lo dijera Kofi Annan en su momento: “Una sociedad que aísla a sus jóvenes, corta sus amarras: está condenada a desangrarse

Entre los países latinoamericanos podemos encontrar diversos esfuerzos por institucionalizar la participación juvenil. Sin embargo, en la mayoría de los casos la participación de los jóvenes se ha limitado a la cuestión electoral. Lo cual es preocupante y obliga a los gobierno a formular políticas públicas que permitan abrir diferentes espacios de participación a los jóvenes para que puedan brindar su punto de vista en los diferentes tópicos del quehacer gubernamental. Como señala el capítulo 25 de la Agenda 21:

<<Es una necesidad imperiosa que la juventud de todas partes del mundo participe activamente en todos los niveles pertinentes de los procesos de adopción de decisiones, ya que ello afecta su vida actual y tiene repercusiones para su futuro. Además de la contribución intelectual y de la capacidad de movilizar apoyo que tiene la juventud, los jóvenes tienen una manera particular de analizar las cosas que es menester tener en cuenta>>

El reto de incentivar la participación juvenil en México no es menor. De manera paralela se tienen que atender dos problemas: primero, generar los espacios y vías de comunicación para que los jóvenes puedan incidir de manera efectiva en las decisiones gubernamentales; segundo, incentivar a los jóvenes a que participen activamente.

Respecto al primer punto, a finales del año pasado el gobierno federal a través de la SEMARNAT y el gobierno de Morelos convocaron al 1er Encuentro Nacional Juvenil por el Desarrollo Sustentable. En este evento nos reunimos 100 jóvenes emprendedores de acciones sustentables de todo México para definir los problemas coyunturales a los que se enfrenta el país en materia ambiental. Producto de esta reunión surgió la Red Nacional Juvenil por el Desarrollo Sustentable la cual busca fungir como portavoz de los jóvenes en cuestiones ambientales e incidir en el espacio público. Sin embargo, a casi medio año del evento la iniciativa está prácticamente olvidada. Esto es síntoma de apatía por parte del gobierno para darle seguimiento a este tipo de iniciativas que resultan sumamente necesarias.

 

2 Foto: Red Nacional Juvenil por el Desarrollo Sustentable en WTC-Morelos.

 

El segundo conflicto que tiene que atenderse es ¿cómo motivar a los jóvenes para que se interesen y participen por el desarrollo sustentable de México? el asunto es complejo porque se tiene que analizar el contexto actual en el que viven los jóvenes. Definir que dificultades enfrentan en su vida diaria para poderse desenvolver en la sociedad mexicana del siglo XXI: educación, empleo, alimentación, cultura, actividades deportivas, etc. Es decir, si queremos como nación una juventud participativa primero tenemos que garantizar las condiciones básicas para que esta “florezca”.

Ollin, Jóvenes en Movimiento, A.C. acaba de publicar el Índice Nacional de Participación Juvenil 2014, el cual brinda diversos datos para indagar cuáles son las condiciones sociales y económicas de los jóvenes en México. Por ejemplo, para inicios de 2014 había 31 millones 300 mil jóvenes entre 15 y 29 años de edad, representando el 26.3% de la población mexicana. Su grado promedio de escolaridad es de 10 años, es decir, estudian hasta el primer año de preparatoria. De la población total de jóvenes únicamente el 23.1% termina una licenciatura. Además, se considera que actualmente 49% de los jóvenes en México se encuentra en condiciones de pobreza, de los cuales 32.7% vive en pobreza moderada y 18.3% en pobreza extrema. Respecto a salud, los datos señalan que el 36% de los jóvenes en México carece de algún tipo de seguro médico. Es necesario considerar todas estas variantes antes de pretender tener una juventud participativa. De lo contrario caeremos en una retórica política que carece de bases solidad para atender el conflicto desde su origen. El esfuerzo de esta institución no es menor: poner en tela de juicio las condiciones de participación de los jóvenes en México es un proceso del que todos tenemos que formar parte (gobierno, empresas y sociedad civil)  para coadyuvar a un desarrollo integral e incluyente en nuestro país.

 

 

 

Bibliografía de consulta: Agenda 21 – Organización de Naciones Unidas http://www.un.org/esa/sustdev/documents/agenda21/spanish/a21_summary_spanish.pdf

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