Jaulas bajo el agua

Por Mónica Vargas

“Solo cuidamos aquello que queremos, solo queremos aquello que conocemos
y solo conocemos aquello que nos han enseñado”.
Baba Dioum

Esta frase se ha convertido en la filosofía de vida de Albert López, ex adiestrador de la orca Ulises en el zoológico de Barcelona, y de los delfines del delfinario de Oltremare en Italia; quien después de 14 años de trabajar en esos centros ha decidido enseñar a la gente lo que pasa detrás de los espectáculos de delfines y orcas.

Cuenta en una entrevista que comenzó a trabajar en el zoo como muchos: porque ama a los animales; sin embargo su sorpresa fue que los seres a quien tanto admiraba vivían en algo similar a un campo de concentración.

A lo largo de su experiencia y con distintas anécdotas, se pueden rescatar tres razones por las cuales afirma que los delfinarios esclavizan a dichos animales:

1. El agua en las piscinas de entrenamiento no es agua de mar, por lo tanto no cuenta con los nutrientes que su piel necesita para su oxigenación y su proceso de homeostasis; por el contrario, el agua es tratada con químicos como el ozono que causa irritación y mucosa en el cuerpo de estos bellos e inteligentes animales.

2. Los delfines son seres por completo sociales, vienen en grupos cerrados y para ellos son muy importantes los lazos familiares y les es difícil crear nuevos círculos con ejemplares de grupos distintos a los suyos, además de que su lenguaje se basa en la acústica del agua a través de ondas sonoras que producen y las paredes de los delfinarios son de cemento, por lo tanto la reverberación impide que se complete su proceso comunicativo.

3. Su comportamiento está controlado químicamente a través de tranquilizantes y fármacos para reducir la agresividad y el estrés que les provoca el cautiverio.

Muchas personas seguimos creyendo que los delfinarios ayudan a preservar las poblaciones de los cetáceos, no obstante la educación ambiental que envuelve a la sociedad no es la adecuada, sin mencionar el dinero que ciega a los dueños de estos centros.

Estadísticamente y de acuerdo a la Fundación para el Asesoramiento y Acción en Defensa de los Animales (FAADA), 60% de los delfines albergados son capturados del hábitat, de los cuáles 40% mueren en su intento de adaptación y el resto mueren muy jóvenes.

Probablemente el proceso de captura y selección de delfines y orcas es uno de los más sangrientos de la historia. Así lo podemos en ver en el documental “La industria de los delfines”.

En efecto, los delfines nacidos en cautiverio están mejor adaptados pero no por ello sufren menos, pues en realidad se convierten en caricaturas de delfines ya que no han aprendido un comportamiento natural con sus padres y solo saben saltar por el aro y nadar con sus entrenadores.

A pesar de las campañas de concientizacion, la gente sigue aplaudiendo en estos espectáculos pensando que los delfines sonríen únicamente por la forma de su mandíbula; el por qué siempre serán las campañas publicitarias de los zoológicos y delfinarios, al ofrecer un entorno “natural” dentro de las grandes ciudades, ignorando lo que pasa detrás de ellos.

Claro está que se predica con el ejemplo: no visite instalaciones que mantengan a cetáceos en cautividad para exhibición, espectáculo o actividades como nadar con delfines o fotografiarse con ellos. Recomienda a tus conocidos no visitarlas. Informa sobre los problemas de los cetáceos en cautividad y comparte en tus redes sociales. Nos recomienda la FADA y la asociación SosDelfines que “si tienes videos o fotos de espectáculos, actividades de nadar con delfines, de comportamientos extraños de los animales, o conocimiento de que se abusa de los animales en alguna de las instalaciones, contactes con @sosdelfines.org para seguir investigando y se hagan eco de la problemática y de la situación actual en el país o ciudad donde vivas.” y firma las peticiones para involucrar a la sociedad a ser miembros activos en la construcción de valores; pidiendo a las autoridades la prohibición de jaulas en el agua.

Si eres madre, padre o educador, como alternativa puedes llevar a los niños a visitar centros de rescate de animales reales o adquirir libros y documentales que sensibilicen a los niños y les permitan crecer respetando a los animales. Las alternativas varían pero siempre existen.

Los esclavos no siempre son seres humanos, sus cadenas no siempre tangibles, pero definitivamente tenemos cadenas por romper y esclavos por liberar.


Imagen: https://www.petalatino.com/los-animales-no-son-nuestros-para-usar-como-entretenimiento/acuarios-y-parques-marinos/

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