¿Igualdad de oportunidades? La carrera deportiva del éxito

Por Areli Estrada

 

En los últimos años la idea cada vez más persistente de los gobiernos y organismos internacionales es impulsar la denominada igualdad de oportunidades entre las personas, México no ha sido la excepción como país que sigue los dictados de la dinámica mundial, como ejemplo están los programas sociales que enmarcan dentro de sus objetivos la igualdad de oportunidades. El paradigma de la igualdad de oportunidades es dominante en un sistema donde el poco crecimiento económico, la falta de empleos que generan poca movilidad, el empleo sin seguridad social se han vuelto una constante; por lo que, este modelo de igualdad rige sin miramientos la vida social. Es nuestro modelo de justicia social.

Muchos se preguntarán qué significa igualdad de oportunidades; según el Banco Mundial “la igualdad de oportunidades busca nivelar las oportunidades para que circunstancias tales como el género, la raza o etnicidad, lugar de nacimiento, o el entorno familiar, que están fuera del control del individuo, no influyan en los resultados de una persona” La importancia de revisar este modelo de igualdad radica en que es la manera en que se regirán las normas y sanciones que los individuos como miembros de una sociedad se ven impulsados a cumplir de ahí la importancia de conocer un poco cuáles son los supuestos más importantes de este modelo de igualdad.

El modelo de igualdad de oportunidades contiene tres pasos que se reproducen en todos los ámbitos sociales como la escuela y el trabajo. Algunos autores como Dubet (2011) la califican como una “metáfora deportiva”, que consiste en:

  1. La “igualdad” en el momento de arranque, es decir, una homogenización de las condiciones, siguiendo con el ejemplo es cuando el corredor está en la línea de arranque.
  2. Después, la justicia del árbitro –mercado; es imparcial, pues depende del mérito- en el sentido que es una trasferencia entre las capacidades, habilidades y conocimientos que se adquirió en igualdad con los demás y el mercado; aquí es la trayectoria hasta la línea de llegada.
  3. El último paso son los resultados que irán en concordancia con el mérito, a partir de este “proceso justo” se producen desigualdades y en consecuencia surgen los vencedores/vencidos. Toda carrera genera estas figuras.

Examinemos cuántos de nosotros, sin saber, experimentamos esta metáfora. En la escuela los niños adquieren sus conocimiento en igualdad de condiciones, el árbitro será el examen al que están sujetos todos los estudiantes, esta prueba es imparcial, con base a ésta se otorga una calificación que será validada por el docente; por consiguiente ese salón de clases estará catalogado o dividido entre aquellos que consiguieron la nota en un rango superior y aquello que no; piensen en los docentes que entregan los resultados de los exámenes con base a la nota más alta, por tanto, en este proceso surge la figura del triunfador y el perdedor, en este modelo la existencia de esta catalogación es vital.

El punto fuerte del modelo de igualdad de oportunidades es la parte de la ideología, pues los individuos son libres y autónomos para conseguir las capacidades y aptitudes necesarias que le permitan competir, debido a que todos tienen las mismas oportunidades. Además el imperativo moral de responsabilidad de los fracasos, porque hay igualdad de oportunidades, y por tanto, la virtud está en función de los resultados, por ello la importancia de reconocerse como vencedor/vencido, para que el vencedor merezca el goce de su éxito que es el sustento moral del modelo. El fracaso es una responsabilidad individual donde el proceso fue justo y por tanto el resultado es justo, y el fracasado solo merece salir de ahí si se movilizan y adquieren conocimiento y aptitudes.

La existencia de los vencedores/ vencidos es primordial en el modelo de igualdad de oportunidades, debido a que serán los estereotipos que se reproduzcan a escala en diferentes ámbitos e intensidades. El modelo se centra en los individuos porque serán estos los que validen su situación de éxito y de fracaso, es necesario responsabilizarlos pues se le dieron los medios necesarios para igualar el piso con sus competidores, además la sociedad es necesaria porque evalúa y valida los resultados.

No es de extrañar que muchos individuos busquen un posgrado, un diplomado, una especialidad o continuar sus estudios con la finalidad de incidir sobre un factor, la educación, y que ésta le reditué al diferenciarse del resto. Lo cierto es que todo modelo de igualdad lleva implícitas desigualdades que se aceptan como válidas al momento de adoptarlo, ahora es el auge de la igualdad de oportunidades mañana será otro debido a que siempre se está en continuo movimiento y cambio. Resumiendo si se acepta la igualdad de oportunidades, entonces también se acepta las desigualdades que ésta genera. La pregunta que tendríamos que hacer es ¿qué desigualdades estamos aceptado?

Los individuos implícitamente aceptamos el reto de ser corredores amateurs en la senda que llevará al éxito, las cosas malas están presentes: la baja calidad de la educación en México, la corrupción, los empleo precarios, entre otros. Si me preguntan si se ha avanzado, diría que sí, al menos se pretende que todas las personas que están en la línea de carrera estén bajo las mismas condiciones, ¿es difícil? Sí, lo es. A todos los corredores se les puede dotar de ropa deportiva y zapatillas especiales, pero la pista no será la misma porque algunos comenzarán su carrera en una pista de primer nivel, mientras que otros serán en un camino de terracería.

La igualdad de oportunidades es un tema complejo, algunos serán fieles de votos, algunos otros serán alérgicos, pero todos como miembros de una sociedad en la que vivimos regidos bajo las reglas, y aquí, o las acatamos o perecemos en la búsqueda de éxito.

 

 


Bibliografía

Dubet, F. (2011). Repensar la justicia social. Contra el mito de la igualdad de oportunidades. Argentina: Siglo XXI Editores Argentina S. A.

Imagen de: http://www.elperiodicomediterraneo.com/noticias/atletismo/benicassim-culmina-carrera-10-i-circuito-nocturno-provincial_893058.html

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