“Greenwashing”: El lado oscuro de la conciencia ecológica


Autora: Karla Gabriela Hernández-Aguilar

Recientemente durante una plática con mis amigos, empezaron a preguntarme si no me sentía feliz de que cada vez había más empresas comprometidas con el medio ambiente. Cuando respondí que en realidad no, pues eran más las que practicaban el famoso “greenwashing” que las que estaban haciendo bien su trabajo, vi como en su rostro se dibujó un aire de duda, y tímidamente me preguntaron  sobre el significado de ese término. Les expliqué de qué se trataba dicha práctica y ante su reacción, los siguientes días decidí indagar más sobre el tema. Honestamente me tomó por sorpresa darme cuenta de lo poco que se conoce en México y de lo mucho que se practica, por lo que consideré importante darle difusión.

¿Qué es el Greenwash o lavado verde?

De acuerdo al Índice Greenwashing desarrollado por la empresa EnviroMedia Social Marketing y la escuela de Periodismo y Comunicación en la Universidad de Oregon,   el Greenwashing es “Cuando una empresa u organización gasta más tiempo y dinero en decir que es verde -a través de la publicidad y la comercialización- que en la aplicación real de prácticas comerciales que minimicen el impacto ambiental”. El término surgió a finales de los 90 y se le atribuye a Jay Westerveld, pero no fue hasta 2007 cuando empezó a tomar fuerza gracias a una organización canadiense llamada Terra Choice, quien a través de un estudio definió las características de la llamada publicidad ecológica engañosa o el lavado de su imagen.

¿Por qué es un problema y de qué manera estamos contribuyendo con ésta práctica?

Con la finalidad de incrementar sus ventas muchas empresas están usando un marketing falso aprovechándose de esta nueva tendencia hacia una mejor conciencia ecológica, orillándonos a consumir más productos y en consecuencia acelerando procesos que inevitablemente están perjudicando al medio ambiente en lugar de protegerlo.

En mi opinión, el problema radica en que nosotros mismos estamos propiciando el incremento del “greenwashing” debido a una marcada falta de información y la cual nos está haciendo consumidores de productos o servicios que están haciendo de todo menos ser amigables con el medio ambiente. Honestamente ¿cuánto de lo que consumes realmente está beneficiando al medio ambiente o contribuyendo a ser más sustentables? Pero sobre todo ¿realmente estás informado de todo lo que nos venden como “eco-amigable” o “sustentable”? Uno de los grandes problemas de esta práctica es que atenta gravemente contra los principios de la sustentabilidad, dado que no promueve el apoyo a economías locales sino a grandes empresas que en definitiva no tienen ningún tipo de responsabilidad ecológica.

Entonces, ¿Cómo reconocer a una empresa que practica Greenwashing?

Una manera fácil de identificar el “lavado o maquillado de imagen” es buscar en los productos o servicios que consumimos,  términos clave como “Eficiencia energética”, “100% naturales”, “certificado orgánico” y después leer de que está hecho tu producto. Quizá te sorprendas al descubrir que muchos de éstos dicen ser naturales o eco-amigables cuando están hechos con materiales altamente tóxicos o sus procesos de fabricación perjudican al medio ambiente. También puedes hacer una búsqueda en la red sobre los productos que estás consumiendo y ver qué tanto de lo que presentan es real. Finalmente compartir esa información para que más personas estén al tanto, es una manera eficaz y responsable de generar una verdadera conciencia ecológica.

¿Qué solución existe o cómo podemos ayudar?

Como les dije a mis amigos,  no es necesario ser un experto para poder ayudar al medio ambiente y si bien, me alegro de los cambios que día a día se están generando dentro de los miembros de la sociedad -particularmente de algunas empresas-, necesitamos iniciar con un cambio en la manera que nos informamos.  Como jóvenes tendemos a adoptar muchas prácticas o consumir ciertos productos por imitar a otros, sin realmente ser más analíticos e indagar el porqué de nuestras acciones. Todos alguna vez hemos sido víctimas del famoso “Greenwashing”, pero de nosotros depende también el evitar seguir contribuyendo a esta horrible práctica. Recuerda que tener una conciencia verdaderamente ecológica no sólo se trata de promover ciertas acciones o de presumir “cuantas cosas hacemos por el ambiente”,  sino de saber realmente el origen de nuestras prácticas y los impactos de las mismas. Cuando uno está bien informado las pequeñas acciones, pueden hacer una gran diferencia.

Fuente: http://www.greenwashingindex.com/about-greenwashing/

http://sinsofgreenwashing.org/index.html

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