Frente Amplio Democrático del Establishment vs el Establishment

Por Ángel Arce

 

Si bien parte fundamental del quehacer político es el diálogo entre diferentes posiciones que representen la pluralidad de la sociedad para avanzar a partir de la construcción de ideas y propuesta en temas torales de gran relevancia para la vida cotidiana de una nación, no debe perderse el objetivo máximo de política, buscar y crear constantemente, las condiciones para el desarrollo de una vida digna y feliz de todos los ciudadanos por igual, con goce pleno de derechos y libertades sin distinción que otorgue a la población de un Estado, acceso a la salud, la educación y un trabajo digno bien remunerado que solvente las necesidades básicas humanas como la vestimenta, la alimentación y vivienda todo esto, con la finalidad de vivir en un Estado de bienestar y de derecho. La figura de los gobiernos de coalición, ha sido una forma en que la política ha llevado a la práctica este ejercicio democrático en donde diferentes posiciones, fuerzas políticas y partidos, gobiernan bajo una plataforma común a pesar de sus diferencias programáticas e incluso ideológicas, ejemplos como los de Alemania donde la gran coalición del movimiento de Ángela Merkel Unión Demócrata Cristiana (CDU/CSU) y el partido Socialdemócrata Alemá (SPD) gobierna desde el año 2005 o recientemente la elección de Emmanuel Macron bajo el sello de En Marche! Donde actualmente comulgan funcionarios del gabinete de gobierno de diversas ideologías y perfiles, demuestran que el diálogo y acuerdo político, funciona electoralmente y como gobierno con una característica fundamental, deben darse en una democracia desarrollada y sana como la alemana y la francesa.

A prácticamente un año de la elección presidencial en nuestro país, e “inspirados” en los casos e ideales alemanes y franceses, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y el Partido Acción Nacional (PAN), han iniciado la construcción del Frente Amplio Democrático cuya finalidad, es terminar con el sistema político corrupto y presidencialista del Partido Revolucionario Institucional (PRI) venciéndolo en el 2018, sin embargo, los dos partidos aliancistas, olvidan una parte fundamental, ambos han llevado a la práctica a la perfección, la cultura política priísta corrupta y demagógica, ejemplos como los de los “moches” panistas y la red clientelar perredista en la Ciudad de México en donde se usan programas sociales para coaccionar el voto, son testimonio fehaciente de que los partidos proponentes comparten el modus operandi de quien buscan derrotar y se han convertido desde su oposición, en parte del establishment mexicano que quieren combatir en una democracia en pañales que dista de emular a la alemana o francesa, por lo que tanto PRD como PAN, distan mucho de ser los demócratas del CDU/CSU y el PSD o los impulsores de un movimiento como En Marche!. Sabiéndose  incapacitados para competir por si solos durante los comicios más importantes de México, tanto el partido histórico de la izquierda como el partido ultra conservador que nació con la finalidad de terminar con el legado del general Lázaro Cárdenas, han calculado políticamente y llegado a la conclusión de que se necesitan mutuamente para evitar una reducción electoral y por ende de recursos aún más drástica del primero y un segundo lugar en la carrera presidencial del segundo, por lo que la motivación más allá de fortalecer la democracia mexicana, es meramente electorera a pesar de contar con experiencias negativas emanadas de esta “coalición” como lo son el caso de Sinaloa, Baja California Sur y recientemente Veracruz que actores con un pasado priísta, han llevado sus administraciones de la misma forma que lo hicieron miembros distinguidos del tricolor en Chihuahua, Quintana Roo y Veracruz.  Con el perdón del PRD al PAN por haberle derrotado dudosamente en la elección presidencial del 2006 y habiendo con esta decisión legitimado el programa histórico de Acción Nacional que incluyó la privatización del sector energético nacional y el respaldo a la implementación que este partido junto con el PRI llevó del sistema neoliberal (que dicen querer combatir con el FAD) se constata que el establishment mexicano busca renovarse y mantenerse a través de esta coalición bipartidista (Movimiento Ciudadano ha decidido por el momento ir en solitario y el PAN ha dicho que si MORENA es incluida no será parte del frente) por lo que la opción que puede romper con el sistema político mexicano corrupto, es una coalición de movimientos sociales emanados de la sociedad civil junto con la fuerza política que se ha establecido como la opción anti establishment y que más ha crecido electoralmente en los últimos dos años; MORENA (que debe repensar su política de alianzas para sumar y no restar). Si vamos a tomar en consideración casos internacionales para construir una opción viable para México que cumpla con la exigencia de las y los mexicanos, es momento de revisar las acciones, la congruencia y la agenda de Bernie Sanders y Jeremy Corbyn que les ha valido la conexión profunda con sus sociedades hartas al igual que en México, de la política tradicional en defensa de los intereses de unos pocos en detrimento de los intereses de la mayoría, pues es mentira que la izquierda y su ideología, sea anacrónica e inservible en la actualidad.   


Imagen: @Diego_Aviles

Comentarios

Comentarios

Jóvenes Construyendo

Jóvenes Construyendo es una plataforma en línea que ofrece un espacio de expresión para jóvenes con grandes ideas con el objetivo de compartir puntos de vista y propuestas sobre juventud.