Fiebre Lunambótica

Por Ana Hurtado

 

Hace unos días, en varios medios de divulgación científica, circuló la noticia de que un grupo de jóvenes universitarios de la UNAM habían obtenido el reconocimiento de la NASA por un proyecto de robótica que aspira a ser el suplente del dispositivo “Curiosity” en el 2030.

Para recordar un poco, “Curiosity” es un astromóvil que tiene la misión de explorar el planeta Marte así como enviar señales y muestras de elementos físicos para su respectivo análisis. Fue lanzado en noviembre del 2011, y en julio de 2012 se obtuvo la primera noticia de su exitosa llegada. Hasta ahora, este aparato lleva alrededor de 3 años en el planeta rojo y ha enviado datos relevantes como: el descubrimiento de agua salada líquida, rocas similares a las de la corteza terrestre, la búsqueda de una frontera geológica, entre otras cosas.

En contraste, el nombre del prototipo creado por los estudiantes es “LB3”, mide 1.20 x 1.45m y pesa 56 kg; “Curiosity” pesa aproximadamente una tonelada.

El modelo “LB3” tuvo que pasar por diversos filtros y concursos, además de enfrentarse ante doctores especializados en el área, universidades de reconocimiento internacional, países líderes en la creación de herramientas robóticas, etc. La mayoría de las fuentes de información a las que he recurrido para el seguimiento de tal noticia refieren que este robot destacó junto con otros 19 en la prueba de exploración con obstáculos en una superficie con un área determinada; el segundo filtro –dedicado a la recolección de elementos– ningún modelo fue capaz de realizarlo por lo que se concederán 12 meses de prórroga para el mejoramiento del patrón robótico. El nombre del equipo creador y creativo es “Lunambotics”

Decidí realizar mi primera contribución a este blog con este tema porque la noticia causó un impacto especial en mí. Fue realmente extraño abrir el periódico universitario y ver que tal éxito ocupaba la primera plana.

Moverse no sólo en un ambiente cerrado o estático, sino en lugares dinámicos, entre rayos de sol extremos (en Marte no hay capa de ozono) y bajo una luz cambiante debido a las nubes (lo que cubriría algunos sensores).” –Jorge Cordero, integrante de “Lunambotics”.

Hoy, ese es el reto del equipo.

La afirmación hecha por Cordero ha transformado un poco mi visión de esta realidad. Mis pensamientos iniciales se dirigían hacia el curso de las humanidades y las ciencias sociales: ¿Cómo construir un pensamiento humanista con las aptitudes del LB3? Es decir, dejando de lado lo técnico y mecánico, pienso que la aplicación de nuestro conocimiento en cualquier área debería tener un principio lunambótico: abiertos, dinámicos, y resistentes. Es posible metaforizar la afirmación de Jorge Cordero si a cada elemento de su propósito le damos otro sentido, pensemos en esto: día a día experimentamos diversas dimensiones del espacio que van desde lo confortable hasta lo que más detestamos: el metro, los salones llenos, las calles vacías, nuestra casa; justo en este momento, querido lector, estoy segura que está situado en un área distinta a la de hace dos horas.

Nuestro movimiento involucra a la mayoría de nuestro cuerpo: desde los ojos, las manos, la boca, los pies, el cabello, etc., por lo que es posible afirmar que nunca estamos estáticos, pero ¿qué tan conscientes somos de ese movimiento? A pesar de vivir en el planeta Tierra, el único con una capa que posibilita la vida humana, hay lugares terrestres que no cuentan con ella. Nosotros también hacemos hoyos en la invisibilidad, y la mayoría de las veces ni siquiera nos damos cuenta del daño ocasionado. “Bajo luces cambiantes” ¿cuántas percibe nuestro ojo en un día? La respuesta a esta pregunta sólo es para que no pierda el interés en esta lectura y continúe leyendo las siguientes líneas, no sin antes decirle que yo pienso que las palabras también pueden ser una fuente de luz, y esa no forzosamente necesita un par de ojos, quizá podamos usar los oídos, o incluso las manos.

Imaginemos ahora la forma en la cual estos chicos ahora perciben el mundo; estoy segura que ahora el cielo es un lugar cercano para ellos. La acción social puede traducirse en muchas formas, “LB3” ahora tiene abierta la posibilidad de conocer una tierra parcialmente inexplorada, de competir para salir fuera de este mundo. Todo es una reminiscencia, en algún momento este robot fue un pensamiento abstracto que paulatinamente se fue materializando, si logra salir de este planeta será una reproducción a gran escala del proceso científico y de aprendizaje por el cual atravesó.

La mayoría de los humanos, en algún momento de nuestra vida, quisimos ser científicos o astronautas, ahora que el tiempo ha pasado y hemos aprendido otros lenguajes y nuestros gustos también han cambiado, ¿qué es lo que deseamos conquistar y para qué?

Aquí donde la capa de ozono se está deteriorando, aún existen muchos lugares inexplorados. Lugares no tan tangibles, ni tan lejanos.


REFERENCIAS

La foto fue extraída de: https://www.facebook.com/lunambotics.fi/photos/pb.195640970569618.-2207520000.1440698948./686034788196898/?type=3&theater

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