Eulalia o para el pueblo

Por Fernando Rocha

― ¡Pueblo! ¡Yo, Eulalia Gutiérrez, quiero presidir tu hambre, tu mugre, tu estupidez, tu desgracia! ¡Yo te miro, pueblo. No te imagino! Mis contendientes te enmascaran para que los engalanes y los exoneres o los reclames. Ellos desean ser nardos de la democracia y reyes de la paz o adalides contra Luzbel. Yo quiero que me enlodes, pueblo, para ser hermana del error. Pero no sólo soy heredera de balbuceos y de fragores, también eres tú, pueblo, un arcoíris empolvado. Eres testamento del futuro.

<<Estoy inerme de mentiras, pueblo, no para que me incineres en mi verdad sino para que conversemos. Un diálogo entre ficciones es un debate entre muros, un escándalo entre mudos, porque la verdad son las bridas de la realidad: el mentiroso destruye la civilización al ser dominado por la ficción, y la realidad impera al destruir el sueño cuando el mentiroso gobierna. Por eso en las urnas te suicidas, por eso te arrebozas en tus lágrimas; no crees en tus manos ni en tu voz. Conversemos, pueblo, para ser comunidad de valores: ¿cómo actuará un país si no sueña colectivamente?; para ser más que Constitución: ¿cómo sobrevivirá un país al silencio de su gente?; para ser políticos: ¿cómo habrá humanidad si no disiente de sí? Conversemos, pueblo, para ser Estado.

<<Pero tú no eres huérfano de mentiras. Bajo techos de aire, cobijaste con escalofríos; sobre suelos de aire, caíste al cielo. Te han considerado naturalmente estúpido porque han pensado que es más astuto hacerte creer una verdad que una falsedad, que por eso debes ser guiado a tu bien mediante mentiras y que, como tiendes naturalmente al error, sólo tienes derecho a la verdad privada mas no a la verdad política. Empero, como se ha manifestado, ¿el hombre es naturalmente propenso a mentir y la masa, a creer? ¿Eres masa, pueblo? No, eres un huérfano de humanidad y una víctima del error; el mundo no fue reservado para ti y mis antecesores te obligaron a acostumbrarte al perjuicio con el perjuicio, volviéndote estúpido, egoísta y promiscuo. Por eso eres un demonio inocente, pueblo.

<<Te miro, no te imagino. Estás descalzo de suelo y ensombrecido por el cielo. Atisbo tu exclusión en tu ninguneo y en tu ceño. Pero yo soy tus manos, esas manos con las que abrazas, mientas y te santiguas. Empero, no soy tu voluntad sino tu bien, y más que tu bien, soy representante de la humanidad. Sólo así seré político y no tu déspota ni tu padre. También sé que los ojos de la ciudad son los rostros de su gente, por eso mi cara no será monólogo de los muros ni semáforo de las avenidas, ni mi voz será telenovela. Basta sentarse sobre un escaño y charlar. Basta caminar y contemplar. Internet es un chismoso ineludible, un publicista gratuito.

<<Pueblo: no te cuento sobre mis medallas sino sobre mis lecturas: ayer Plotino, hoy Chesterton, ¿mañana…? No me adecuo a la historia. Mi oficio, que no es más que una facultad humana con método, se ha desvalorizado por sus personas y por las consecuencias de éstas. Me han descrito como un cazador de votos, como un profeta sobre las élites o como un populista. Mas todos somos políticos, pueblo, y si obramos así no debemos considerar un futuro sino anticiparnos para el fin.

<<¡Pueblo, yo, Eulalia Gutiérrez, quiero presidir tu humanidad!>>


Imagen: https://www.wikiart.org/en/joan-miro/painting-1

Comentarios

Comentarios

Jóvenes Construyendo

Jóvenes Construyendo es una plataforma en línea que ofrece un espacio de expresión para jóvenes con grandes ideas con el objetivo de compartir puntos de vista y propuestas sobre juventud.