Está de moda seguir siendo niños

Por María Fosado

 

¿Recuerdas lo felices que éramos de niños? Nada nos preocupaba, nos parecía todo perfecto; casi como estar viviendo en el país de Nunca Jamás, donde los niños eran Peter Pan o superhéroes y todas las niñas las princesas más hermosas del mundo.

Cuando las apariencias eran lo último o tal vez lo menos importante en que preocuparnos y sólo soñábamos en seguir siendo niños por siempre.

Las fiestas infantiles eran lo más divertido del mundo. Éramos felices brincando en los trampolines, chupando nuestros dedos mientras comíamos dulces o helados.

Las risas que nos provocaban los shows de payasos, aunque no faltaba el niño o la niña, que bien pudimos haber sido nosotros mismos, que en vez de alegrarnos nos hacían llorar.

Éramos protagonistas de esas fiestas, nos sentíamos los reyes del mundo y que todos debían jugar con nosotros a lo que quisiéramos, simplemente porque era nuestro día.

Todo era risas y diversión, y lo único que odiábamos era hacer la tarea. Nuestro tiempo libre se pasaba en ver caricaturas, comer y dormir.

No teníamos que demostrarle nada a nadie sobre cómo vivíamos, presumir que nuestras próximas vacaciones serían en Disneyland o publicar fotos de los regalos que recibimos en nuestro cumpleaños.

Jugar en el patio de la casa, correr en el jardín, gritar con extrema felicidad y vivir el presente olvidándonos del qué dirán, era lo más fabuloso que nos podía pasar.

Y ahora que hemos crecido y ya no somos niños ¿qué sigue?

Como diría Madonna en su canción Nothing really matters, “cuando era joven nada me importaba mas que ser feliz. Ahora que hemos crecido todo ha cambiado.”

Jóvenes inmersos en las redes sociales, estamos más preocupados por publicar la foto que por vivir el momento. Pasamos de las caricaturas a las series que más allá de sacarnos una sonrisa, nos muestran la cruda realidad en la que vivimos.

Poco a poco nos vamos alejando de la inocencia, del recuerdo de lo que significaba ser niños. Así como cuando creíamos que el animalito que tenía más dientes era el ratón de los dientes.

Sentada frente a la ventana, contemplando ese azul claro del cielo y disfrutando mi silencio, pensaba en mi pasado, presente y lo que querría hacer en el futuro; sobre todo, tenía ganas de volver a vivir los momentos de mi infancia en los que fui feliz.

Recordar lo ocurrentes que podríamos llegar a ser, el amor incondicional que recibíamos de nuestros padres. Cuando veíamos cómo la mujer más bella del mundo, nuestra madre, y decir: “Mami, cuando estés viejita y te llenes de arrugas, no te preocupes, yo te voy a planchar para que quedes bien lisita y siempre seas bonita.”

O cuando no sabíamos cómo se “hacían” los bebés y éramos demasiado pequeños para saberlo:

– Abuela ¿los niños se comen?

-¡No! ¿Cómo se van a comer los niños?

-Y entonces ¿cómo entran en la panza?

Somos jóvenes, muchos dirían que somos los superhéroes del futuro. ¿Y si volvemos a ser niños? ¿Y si dedicamos una tarde a ver todas esas caricaturas que nos hacían felices? Atascarnos de nuestros dulces favoritos, brincar en la cama, saltar en los charcos de agua bajo la lluvia, jugar a la guerra de cosquillas y almohadas a las que no permitíamos dejarnos ganar.

Este spot de Coca-Cola que  más allá de invitarnos a consumir el refresco, nos invita a volver a ser héroes de nuestra propia historia; a divertirnos, a redescubrir esas emociones que creíamos haber perdido.

Crecemos y nos damos cuenta de que ya no tenemos tanto tiempo para disfrutar de las cosas más simples y bonitas de la vida. Aquellas que hacían brillar nuestros ojos y sacaban de nosotros la sonrisa que iluminaría todo nuestro día.

Ir en el carro y cantar todas esas inocentes canciones infantiles, aquellas que no trataban de desamor, sexo o dobles sentidos.

No podemos regresar el tiempo, pero imagina que tuvieras la oportunidad de hacer todo lo que una vez te hizo feliz de niño en un solo día sin importar la edad que tengas actualmente. Cierra los ojos, enciende las bocinas, baila y canta esas canciones de tu infancia, vuelve a ser niño otra vez. Ve a comprar esas golosinas que tanto amabas,  aquellas que tu madre te prohibía comer, anda descalzo por la casa, brinca sobre la cama, sal a mojarte bajo la lluvia, olvídate de ponerte el suéter… Seamos niños rebeldes, rompamos por un solo día todas esas reglas que nuestros padres nos imponían.

Volvámonos locos, hagamos cosas divertidas. Ir al parque de diversiones, subir a todos los juegos; superar de una vez por todas ese trauma que teníamos de pequeños.

No necesitamos llegar a los 30 o 40 años de edad para darnos cuenta de lo divertido que era seguir siendo niños, para hacer todo lo que aún nos falta por experimentar y vivir. ¡WE ARE YOUNG! Estamos aquí para aprender, escribir la historia que nos gustaría leer cuando lleguemos a ser viejitos y no quedarnos con las ganas de haber hecho algo.

¡Sigamos siendo niños por siempre!


Imagen: https://www.instagram.com/paperboyo/

GIF: http://intherumpusroom.tumblr.com

Videos: https://youtu.be/Hh9xXaQD7M4     https://youtu.be/B0ab3213sYY

Comentarios

Comentarios

Jóvenes Construyendo

Jóvenes Construyendo es una plataforma en línea que ofrece un espacio de expresión para jóvenes con grandes ideas con el objetivo de compartir puntos de vista y propuestas sobre juventud.