Elogio de la imaginación

Por Mauricio Rodríguez

 

“Soy eso que pierdes en la niñez y que regresa obligatoriamente en tus palabras cuando mientes como adulto”
La imaginación

Las historias que contamos nos vuelven inmortales, pero, ¿qué somos realmente? ¿Seres que conocen la belleza de la vida para nunca volver a ella o sólo una constante en esta gran rueda llamada reencarnación? Tal vez la belleza del ser humano radica en el saber; pero es más bien la incertidumbre, la ignorancia, lo que nos hace felices y esa felicidad proviene de la imaginación, pues en ésta, creamos lo imposible.

Por eso, yo soy un chico de 17 años pensando en su primer amor, en sus primeros suspiros que llevan a pensar en el corazón, soy su mano al escribir poemas insensatos de la juventud, inventando cuentos para distraerme; sin embargo, alguna vez fui un hombre de 42 que en un momento pensó en escribir para no detenerse jamás; tal vez en un auto me convertiré, en un crimen, en un salto al vacío o hasta en un nuevo mundo. Soy aquello que pierdes cuando creces, cuando dejas de creer en un mundo simple sin oscuridad, soy la realidad expresada en matices que corrompen mi fragilidad, soy la luz que algunos llaman locura, otros también me definen como genialidad, soy esa historia que se dispara en el vacío esperando ser rescatada por la barca de algún buen marinero, consciente de mi posición.

Y sin ahondar más en mi prolegómenos, hago un anunció a quien me perdió: el camino de vuelta lo encuentras en esos momentos de ocio que con un destello divino recreas la luz que te iluminó. La verdad es que soy una simple abstracción esperando a que ustedes me invoquen para mi actuación, soy una libre expresión de formas no definidas y mucho menos reales que la vida misma. Pero entonces…

¿Qué soy? Una cuestión bastante interesante pues Platón me definió como un mundo de ideas; otros no tan importantes me llamaron pérdida de tiempo, como ya lo mencioné, me llamaron locura y me encerraron en su corazón, todo por encajar en un mundo cada vez más oscuro. Un total desprecio gané por ser independiente de su mundo y a la vez por crearlo, no me permito volver a esos rincones oscuros que en la Alemania de la segunda guerra se me evocó, pues cual ángel, me hice presente en las mentes de aquellos prodigiosos en usarme, y aunque estando más allá del bien y el mal, preferiría no volver a descubrir esta oscuridad, pero soy eso; tal vez un instrumento de la naturaleza humana que queda velada sólo por la consciencia o inconsciencia, dado el caso de mi portador.

Algunos me arrebataron mi poder y me imprimieron en libros con razones como la adoración de seres que son sólo en mí; se hicieron guerras en mi honor, glorificando eso que los fusionó como nación. Pero más allá de la historia, de la vida, de la muerte, yo vivo en los sueños de los optimistas, en las opciones de los cínicos y por supuesto, soy el martirio de los pesimistas, he puesto una soga alrededor de tantos cuellos que la cuenta pierdo ahora, he puesto cetros de poder en las manos de quien con visión utilitaria me usaron, he creado obras que eso son, espejismos de una soledad aislada, perdida en mares de gentes, he inspirado a grandes a discursar y conectar a la mente colectiva con su incitador individual.

Pero al final me han olvidado, me han sustituido por mis vástagos bastardos prescindiendo de mí, como se le abandonó a esa mi hermana que en cuatro paredes de espuma hoy intenta callar. ¿Qué no logras observar oh mi portador? Soy tu guía, soy tu arma, soy tu voz al deleitar un público numeroso, soy yo aferrándome en aquellos seres venideros que existen en un lienzo blanco; a través de matices me presento, y soy enfático en esto dado que jamás se me observará sólo en manos de los virtuosos, pues como ya dije, seré ese puñal que los cobardes o psicópatas levantan contra su víctima, no existe voluntad que me detenga, no hay freno ni rencor que me atormente; soy yo esa fuerza universal que no se acaba nunca, que a través de este escritor confuso y sobre todo perdido en mí logra despertar para concebir mi forma especial; yo coexisto con la maldad, con la bondad, con la putrefacción, con la veneración y la benevolencia de los más fuertes, soy tortura, soy odio y hay de aquel que me olvide, hay de aquel que me entierre pues regresaré, no suplicando sino que obligaré a que me uses, porque mi naturaleza desea ser lo que ya no es: dolor, tragedia, muerte. Y al final, queda solamente mi resurrección en esta niebla extraña a la que llaman mente, soy letras sin sentido que ustedes no permiten más que comunicar , un día tuve suerte de ser suya, un día creé a sus Dioses y Demonios pero sólo para caer como ellos, pero también para resurgir como el Fénix que en mí existe.

Sí, yo soy la imaginación, soy esa luz en la oscuridad de mentes vacías, soy la genialidad de Einstein, Newton, Marie Curie, Da Vinci, Hitler, todos aquellos que me utilizaron me inmortalizaron y me elogiaron como en este, mi discurso, No intenten decir que un humano me escribió; repito soy yo, la imaginación, soy yo la inmortal, la imparable, la inamovible pues simplemente, soy inspiración.


Imagen: http://inspiratio-momentaneus.tumblr.com/post/102588596225/

Comentarios

Comentarios

Jóvenes Construyendo

Jóvenes Construyendo es una plataforma en línea que ofrece un espacio de expresión para jóvenes con grandes ideas con el objetivo de compartir puntos de vista y propuestas sobre juventud.