El poder blando

Por Brandon Ramírez

 

Recientemente, releía un artículo de hace una década de Joseph Nye, titulado “Soft Power”. El texto comienza con una referencia a Maquiavelo que bien vale la pena repetir, pues sintetiza el contenido de sus páginas: “Niccolo Machiavelli advised princes in Italy that it was more important to be feared than to be loved. But in today’s world, it is best to be both” (Nye:2004)

Entendiendo el contexto en que “El príncipe” fue escrito, lo que se necesitaba para concretar una unificación italiana era precisamente eso, unidad de acción con base en la fuerza. Sin embargo, la política ha cambiado, el poder no se expresa ya solamente a partir de la fuerza y presencia que un ejército permanente puede otorgar.

Por poder, entendemos la capacidad para influir en el comportamiento y toma de decisiones de otras personas. Para poder medir la influencia que se puede ejercer sobre otra persona, primero, deberíamos conocer sus preferencias para saber si realmente logramos hacer que se comportara prefiriendo otro tipo de proceder que nos es más benéfico, en vez de sus preferentes.

El poseer un ejército permanente, sólido y otras fuentes como una gran cantidad de recursos, pueden dar poder. Hoy día, sin embargo, existen nuevas fuentes de éste, que muchos denominan como soft powers. Basicamente cuando hablamos de soft power, hablamos de un poder más bien persuasivo. No se basa en la coerción, se basa en el convencimiento: en la atracción y seducción.

El propio texto de Nye menciona tres fuentes de este tipo de poder: la cultura, los valores políticos (que rigen a las sociedades) y la política exterior. En el caso de la cultura, Estados Unidos debe ser el ejemplo por excelencia, la influencia que su cultura tiene en el mundo es patente.

Las películas, dan cuenta en todo el mundo del american way of life; los establecimientos de comida rápida son adoptados sin mayor problema por la mayoría de los países; el cine y la televisión producida y exportados a todo el mundo, expresan y proyectan todo un conjunto de valores y patrones de comportamiento y aspiraciones, que pueden ser apropiados por otras sociedades en mayor o menor medida, y crean un ambiente donde algunos de los ideales proyectados y apreciados por distintas culturas, pueden aceptarlas más fácilmente. Un factor importante del segundo tipo de fuente mencionado, es lo que proyectan algunos programas televisivos, como todas aquellas novelas o series televisivas policiacas, donde el imperio de la ley dentro de Estados Unidos, se hace evidente y es apreciado y valorado por otras sociedades que carecen de este tipo de sistemas. Aunque también hay los que buscan mostrar la cara oculta del mismo.

Lo política exterior es otro factor central en el que Estados Unidos se ha convertido en líder, desde mediados del siglo XX, las grandes banderas que desde entonces han enarbolado son la democracia liberal y la economía de mercado, así como una idea específica de derechos humanos que buscan expandir a más regiones del globo, logrando condiciones políticas y económicas que les resulten favorables, bajo la premisa autoimpuesta de que esos modelos deben ser apreciados como los mejores y deseables. Pero la influencia siempre dependerá de gobierno en gobierno, de país en país y del contexto.

Curiosamente, uno de los candidatos presidenciales para el proceso electoral de este año en Estados Unidos se ha valido de este tipo de poder, principalmente a nivel discursivo (que aunque agresivo y violento, no se ha basado, de momento, de manera preferente en agresiones físicas), apelando a un tipo de cultura, valores políticos y política exterior extremos; que el contexto político de desencanto y malestar generalizado con el status quo ha hecho posible que permee. Aunque el soft power es más bien visto como un tipo de poder, que incide en el exterior, éste podría ser un ejemplo de su uso al interior de un Estado (que al ser una de las potencias mundiales, nunca deja de ser de incidencia regional y mundial).


Referencias:

Nye, Joseph, S; “Soft Power”, Public affairs, New York, 2004.


Imagen: http://fpif.org/wp-content/uploads/2013/01/soft-power-china-united-states.jpg

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