El hoyo negro de la oposición

Por Mónica Vargas

 

La literatura es una forma de transformar emociones, ideales y sentimientos en letras; a lo largo la historia, hemos conocido millones de autores con estilos distintos y únicos para expresar sus creencias, George Orwell (escritor británico) es un ejemplo de ello: sus obras satíricas son el reflejo de su postura política y moral. Rebelión en la granja, es una novela fabulada que escribió en 1945, mostrando lo peor del comunismo y la integración de la entonces Unión Soviética.

A través del recurso de desdoblamiento, la participación de cada protagonista de la URSS es depositada en animales de granja con personalidades tan cuidadosamente definidas, que logró un alto impacto mundial y se ha convertido en un referente histórico al hablar de partidos políticos.

La fábula inicia una noche en la Granja Manor, el señor Jones (dueño de la granja) se fue a dormir mientras todos los animales se reunían para escuchar al verraco Major, quien por muchos años había sido motivo de admiración por su sabiduría. Aprovechó esa ocasión para anunciar un sueño que había tenido la noche anterior, no sin antes recordarles a todos  los animales las condiciones de injusticia que se veían en la granja. Todos llegaron a la conclusión de que el único enemigo que debían tener era el hombre. Major les habló del sueño que había tenido, en donde los animales eran libres de esclavitud y ningún animal moría antes de que su ciclo de vida así lo marcara; ese día sólo llegaría, anunció Major, cuando se revelaran contra su amo, por ultimo añadió a su discurso la letra y entonación de una canción de su infancia titulada “Bestias de Inglaterra” la cual habla de la unión de los animales sin importar la raza. Aquella fue la última aportación que hizo Major, pues su muerte ocurrió unos días después.

La granja siguió su curso natural hasta que el señor Jones, envuelto en el alcoholismo por sus problemas financieros, descuida a los animales de sus necesidades diarias. Los animales llegan a la puerta del granero en donde Jones guarda los alimentos y la rompen para alimentarse ellos mismos; la conmoción despierta al señor Jones y cuando llega al granero, los animales inician su levantamiento contra él, dirigidos por dos cerdos: Snowball y Napoleón. Su triunfo se ve concretado cuando el señor Jones sale huyendo de su granja y la libertad de los animales está a flote. Sintiéndose vencedores crean bajo los discursos de Major el término “Animalismo” y lo utilizan para su doctrina libre de humanos; aprenden a leer y escribir para redactar siete mandamientos del animalismo en donde el más importante lleva el título “Cuatro patas sí, dos pies no”. Así mismo elaboran una bandera que izan todos los días, cambian el nombre de la granja por “Granja Animal” y establecen “Bestias de Inglaterra” como su himno diario.

Parecía que la granja estaba mejor que nunca, el trabajo colaborativo de cada especie era de suma importancia y poco a poco la granja animal crecía lucidamente. Sin embargo las disputas entre los cerdos líderes eran cada día más notorias cuando se tomaban decisiones, en una ocasión Snowball propuso la construcción de un molino de viento, a la que Napoleón se negó rotunamente, exiliando a éste con ayuda de cuatro perros que había estado entrenando para su protección. Napoleón asumió el papel de único líder de la granja, pues argumentaba que los cerdos eran los animales más inteligentes y era por el bien de todos que él tomara las decisiones. Al principio los animales estuvieron de acuerdo, pues sus argumentos parecían razonables, pero con el paso del tiempo el poder que tenía Napoleón sobre el resto de los animales lo corrompió convirtiéndose en un dictador.

Los animales sabedores de que Napoleón era el más inteligente siguieron sus órdenes hasta el final de sus días, trabajando más incluso cuando se redujeron sus horas de descanso y libras de alimento.

Al enfrentarse ante una tercera batalla con el señor Pilkington (dueño de la granja Foxwood), la granja animal entró en una etapa de crisis y Napoleón se vio obligado a comenzar a negociar con los humanos: vendía los huevos de las gallinas, quienes al principio se negaron pero con la amenaza de ser dejadas sin alimento tuvieron que acceder; al mismo tiempo corría el rumor de que Snowball había estado merodeando la granja y cometiendo algunos actos vandálicos a los que algunos animales se le habían sumado; cuando Napoleón se enteró de esto obligó a los animales a confesar lo que habían hecho y ordenó a sus perros asesinarlos, cambiando desde ese momento el mandamiento de “ningún animal matará a otro animal” por “ningún animal matará a otro animal sin una razón justa”.

A partir de ese día, el uso de la fuerza, las persecuciones y la violencia como medio de control se hicieron habituales por el ahora llamado “Líder Napoleón”, quien poco después cambió todos los mandamientos por uno sólo “Todos los animales son iguales, pero algunos animales son más iguales que otros”. Más adelante fue visto caminando en dos patas, vestido con un traje y llevando un látigo en la pesuña para amenazar a todo aquel que no lo obedeciera y anunciando el fin de la granja animal para dar paso a la siempre única “Granja Manor”.

(Orwell, 1945)“Los animales asombrados, pasaron su mirada del cerdo al hombre; pero ya era imposible distinguir quién era uno y quién era otro.” (p.119).

Los motivos de abuso de poder, discriminación, traición y violencia son utilizados constantemente en las novelas satíricas, que si bien fueron inspiradas en un periodo y contexto distinto al nuestro, se convierten en posibles semejanzas con los sistemas políticos y sociales de hoy día; bien vale la pena preguntarse qué “rol animal” juegan los personajes políticos y líderes sociales que tenemos no sólo en el mundo, sino en nuestro país. Rebelión en la granja muestra una problemática actual, en donde el abuso de poder y la manipulación de los más débiles terminan exterminando la oposición interna de cualquier sistema. Orwell ha logrado perpetuar su legado en un texto que pierde caducidad y rompe fronteras mientras sea leído y comparado en distintas dimensiones sociales, pues el libro muere únicamente cuando mueren sus lectores.


Imagen: https://www.emaze.com/@AFIZCCIR/Animal-Farm

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