El dilema de la apropiación cultural

Por Ana Garduño

 

Ayer que navegaba por mis redes sociales me encontré con un artículo que hablaba sobre un escándalo por el que paso la cadena de cafeterías Starbucks en Estados Unidos. Resulta que durante Halloween, la cadena había comercializado unas galletas con forma de la calavera de azúcar, mismas que son tradicionales de nuestro país. En cuanto este producto salió a la venta Twitter explotó, acusando a la cadena de cometer un acto de apropiación de la tradición del día de muertos. Mientras que el artículo no cubría el desenlace del conflicto entre la cadena y los consumidores enfurecidos, el concepto utilizado: apropiación cultural, llamó mucho mi atención, por lo que decidí investigar más a fondo sobre él.

Jorge Hill, escritor para Animal Político, explica que la apropiación cultural es “El uso de factores de otras culturas, muchas veces sin tener conocimiento profundo de las mismas, supuestamente promoviendo un prejuicio sobre ellas, o mostrando el poder mayor de una cultura dominante” (Hill, 2017). Resulta entonces que la apropiación cultural es un asunto que va más allá del uso que hacen las grandes cadenas comercializando productos temáticos de otras culturas; y según youtubers, bloggers, y otros comentaristas de redes sociales, podemos cometer apropiación cultural desde nuestra posición individual, a través de la elección de nuestro estilo de cabello o ropa y hasta la música que escuchamos. Algunos ejemplos comunes son: el usar rastas o afros si no eres una persona de descendencia africana. Tampoco puedes escuchar rap si no eres afro-descendiente. Usar kimonos o yukatas si no eres japonés, usar plumas en el cabello o dreamcatchers si no eres nativo americano, o usar maquillaje de calavera si no eres mexicano.

Mientras más leía, más videos veía y más comentarios encontraba, acusando a otros de apropiación cultural, más absurdo me parecía todo este asunto.

¿Es que acaso no vivimos en un mundo globalizado, donde compartimos múltiples aspectos de otras culturas?¿Es que esto no sería, técnicamente, discriminación?

Pues, para la gente que cree en –y más aún que experimenta-  la apropiación cultural, no.  Algunos argumentos que he leído exponen que tomar elementos de otras culturas está mal porque ciertos grupos privilegiados lucran sin ninguna conciencia del trasfondo histórico con elementos de otra cultura, mientras reducen su significado a meras mercancías. Por ello, completan, la cultura originaria es discriminada y cuando sus significados se trasladan a prácticas nada relacionadas con la idiosincracia. Por ejemplo, se argumenta que mientras que una persona caucásica usa  rastas o un penacho de plumas y es celebrada, obteniendo las mismas oportunidades de desarrollo, otra persona de origen afro-descendiente o americano nativo es es segregado o le es negada la oportunidad de trascender de la misma forma que el ciudadano blanco.  No estoy de acuerdo. En un contexto de interrelaciones, uniformarnos en términos de una normalización no tradicional resulta tan absurdo como el pretender abanderarse en una sola identidad étnico – tradicional. Tomemos como ejemplo el caso de Chastity Jones quien en 2010 fue aceptada en un trabajo, pero con la condición de que no usara rastas. Jones declinó la oferta de trabajo, y la compañía alegó que no se trataba de discriminación racial, sino simplemente de su política de aseo (Huffington post).

Mientras que es verdad que las compañías han llegado a discriminar a posibles empleados por cosas absurdas, como las perforaciones, los tatuajes, o en este caso las rastas, ¿Esto significa que nadie fuera de este grupo puede usar estos elementos? Recuerdo otro caso en el que un blog de la red social Tumblr explicaba que la cantante americana Lana del Rey era “problemática” por haber usado un penacho indio, y por haber adoptado un nombre “latino”, argumentando que mucha gente en E.U.A era discriminada por el simple hecho de tener un nombre castellano, mientras que a la artista no se le decía nada. Pero de nuevo: ¿Tiene Lana del Rey la culpa de esto? Y sobre todo: ¿Deberíamos prohibir que se compartan los elementos culturales?

Otro aspecto que llamó mi atención fue el argumento de que la apropiación cultural se burla de esa cultura y le falta al respeto. El faltar al respeto a alguien es un asunto muy subjetivo, y puede parecer difícil el dibujar una línea entre el apreciar y tomar elementos interesantes de una cultura, y el faltar al respeto. Para dibujar esta línea me gustaría tomar dos ejemplos: El uso del kimono o la yukata por personas no japonesas (y lo que piensan los japoneses sobre esto), y los disfraces de halloween con temáticas culturales. Otra de las prohibiciones que plantea la apropiación cultural, es que el usar un kimono sin ser japonés esadueñarse de esta tradición. El youtuber japonés “That japanese man Yuta” salió a las calles de Tokio para enseñarle a la gente el concierto de Katy Perry donde usaba un kimono y se le acusaba de apropiarse de la cultura japonesa, haciendo diversas preguntas sobre si les parecía ofensiva esta presentación. Sorpresivamente, a los sujetos entrevistados les gustó el video y dijeron que consideraban positivo que a los extranjeros les interesara la cultura japonesa. El video completo es muy interesante y recomiendo verlo para comprender más a fondo este asunto, pero por el momento me gustaría pasar al segundo punto: el uso de disfraces de halloween que evocan a otra cultura, como el “sexy geisha”, o el disfraz de Kali que Hillary Duff usó en una gala. Y es aquí donde está la diferencia: mientras que es verdad que tal vez Katy Perry, o Lana del Rey, o cualquiera de las personas que he mencionado en este artículo tomaron elementos de otra cultura sin conocimiento previo de esta, sólo por estética, los disfraces de Halloween están basándose y perpetuando estereotipos, al nivel de incluso llegar a burlarse de la religión o la cultura de otra persona, porque ese es su objetivo: ser cómicos o dar miedo, expresando que esa cultura es una broma. Es aquí, en mi opinión, donde nace la diferencia entre apreciar una cultura, y faltarle al respeto a una.

El fin de semana pasado, visité un local de crepas japonesas, comí en un restaurante chino, y escuché varias canciones de A tribe called quest, así como muchas personas afroamericanas pueden escuchar música japonesa, muchos japoneses pueden usar plumas en el cabello, como los nativo-americanos pueden tomar una cerveza alemana, y así como mucha gente blanca puede consumir una galleta en forma de calavera de azúcar, o como cualquier persona del mundo puede visitar el world showcase en Epcot center, y ver rasgos emblemáticos de una cultura.

Sí, la globalización tiene muchos problemas, pero podemos estar de acuerdo en que también ha permitido que nos unamos como seres humanos, que compartamos elementos culturales, costumbres, e ideas, sin faltar al respeto, y logrando así una unidad racial y cultural. La supuesta apropiación cultural tiene una causa detrás, pero es ambigua, no se puede calificar moralmente y existe como un proceso sin límites claros, pero hay que recordar que mientras más prohibimos y tratamos de separar, más grande se hace la diferencia entre todos nosotros.


1.- http://www.huffingtonpost.com.mx/entry/appeals-court-rules-dreadlocks-work_us_57e0252ae4b0071a6e08a7c3

2.- http://yourfaveisproblematic.tumblr.com/post/45776522004/lana-del-rey

3.- http://www.animalpolitico.com/blogueros-el-congal-postapocaliptico/2017/03/25/problema-la-apropiacion-cultural/

4.- https://mic.com/articles/158076/starbucks-sugar-skull-cookies-exemplify-the-commodifcation-of-d-a-de-los-muertos

5.- https://www.youtube.com/watch?v=0pXotxxYFlk

6.- http://people.com/celebrity/most-controversial-celebrity-halloween-costumes/heidi-klum


Imagen: https://img1.etsystatic.com/012/0/6394935/il_fullxfull.448887863_hprm.jpg​

Comentarios

Comentarios

Jóvenes Construyendo

Jóvenes Construyendo es una plataforma en línea que ofrece un espacio de expresión para jóvenes con grandes ideas con el objetivo de compartir puntos de vista y propuestas sobre juventud.