El amor en tiempo del narcisismo

Por Noemy Gonzalez G

“Si te vas a enamorar, hazlo bien. Hazlo de quien valga la pena. De quien no tengas que forzar nada. Hazlo con quien quiera conocer todo de ti, desde tu color favorito, hasta tu secreto más oscuro. Hazlo de quien ame tu risa y aguante tus prisas. Si te vas a enamorar hazlo bien. Hazlo de quien quiera a tu familia, quien la sienta como la suya. De quien le guste presumirte y enseñarte a todo el mundo. Enamórate de sus defectos, virtudes y complejos. Enamórate de quien será un buen padre, una buena madre y un gran abuelo. Si te vas a enamorar hazlo bien. Hazlo con quien sientas un mismo latido. Con quien puedas embonar. De quien lea tu mente. Eso, enamórate de quien tenga poderes espaciales el “poder” de hacerte sentir bien. Si te vas a enamorar hazlo bien”  (Llantada Brito, 2014)

El foro “En femenino” muestra un artículo llamado “Como saber si es el amor de tu vida en 20 señales” entre los puntos se encuentran “Te hace sentir bien” “Eres su prioridad” “Esta ahí cuando lo necesitas” “Sabe calmar las aguas” “Sabe lo que es importante para ti” “Es tu fan número uno”, por otro lado, el portal “Cosmopolitan” escribe “17 señales para saber si ella es la indicada …¡para casarse!” y resalta cosas como “Le encanta presumir de ti” “Ella es tu mayor fan/seguidora” “Te consiente con tus placeres culposos” pero ambos test y el texto inicial tienen cosas es común, la sobre racionalización del “amor”, cuando en realidad este sentimiento “es una posibilidad, no se debe a nuestra iniciativa, es sin razón, nos invade y nos hiere” no se le tendría que dar vueltas a algo tan nato. 

No es nuevo, ni distante escuchar palabras de (frecuentemente) madres de familia donde apelan a lo que conviene más “Podrás elegir de los mejores” mencionan algunas; se está menos dispuesto a arriesgar. Buscamos hombres y mujeres de cuentos de hadas, donde no importa cuánto se luche, librando batallas con dragones o madrastras malvadas arriesgando la vida, hasta que se encuentre “al amor”, que le guste la misma música que tú, compartan los lugares favoritos, los libros, las series, las películas y tenga rendimiento sexual. Al igual. Al que se pueda consumir. El que pueda traducir en una caja azul Tiffany un aniversario el gran amor que se transmiten. No se soporta la frustración, la falta de control del otro, del tiempo y del espacio. 

“Qué es el amor sino la aceptación del otro, lo que sea que el otro sea” escribió Anaïs Nin, pareciera que cada vez se ama menos, que el individualismo, la racionalidad instrumental, el narcisismo y el capitalismo han ganado la batalla. Se elimina la posibilidad de alteridad, porque nos han enseñado que ser diferentes no es normal, que todo tiene que encajar exactamente en un lugar a modo de espejo. 

 “La sociedad del consumo aspira a eliminar la alteridad atópica a favor de diferencias consumibles” (Chul Han, 2014) donde Apple conoce que si aparenta tener algo “mejor”, yo lo adquiriré bajo la premisa de “no merecer menos que eso” que eso, lo mejor” y que la mayoría de veces no es posible por la alarmarte desigualdad y pobreza en el mundo, desencadenando en una profunda depresión,  enfermedad que estima la Organización Mundial de la Salud “Será la segunda causa de discapacidad en el mundo, y la primera en países en vía de desarrollo como en México” (Vélazquez & Lino, 2018) mercantilizando ese desastre, nuestra falta de lugar, con herramientas para lograr la tranquilidad, incluso con los grandes libros anti-depresión, que por lo menos en México, sus costos están por encima de tres salarios mínimos.

El futuro no es prometedor, el mercado está reeducando el consumo del amor alrededor a los retos y esquemas predominantes, pero, sobre todo, sigue fomentando la utilización de las personas. Títulos como “Razones por las que tener sexo con una mujer pluz size es lo mejor” de Cultura cColectiva, no muestra otra perspectiva más que la objetivación de los sujetos. 

El eros permite olvidarse del “yo” para estar con la alteridad, se muere en la persona, se vuelve irreconocible, se sale de sí “Lo conduce hacia afuera, hacia el otro” se vacía de si mismo, se da paso a la alteridad el reconocimiento y aceptación del otro sin buscar obtener ventaja o beneficio “No es la realización propia del uno, sino el don del otro” (Chul Han, 2014) no pasa nada si no le gusta el teatro o la danza. Se complementa. “Una relación que no es posible traducir en términos de poder” (Chul Han, 2014)

No es necesario ir con Dante Alighieri para conocer el infierno, él no está muy lejos de nosotros, formamos parte.  “El eros se dirige al otro en sentido enfático, que no puede alcanzarse bajo el régimen del yo. Por eso, en el infierno de lo igual, al que la sociedad actual se asemeja cada vez más, no hay ninguna experiencia erótica” (Chul Han, 2014) algunos docentes apuntan al auto consumo como puerta de salida del sistema dialectico capitalista del que estamos presos, pero para mí no es otra cosa que el amor lo que nos hará libre. 


Referencias:

Chul Han, B. (2014). La agonía del eros. barcelona: Herder.

https://culturacolectiva.com/estilo-de-vida/razones-para-tener-sexo-con-mujeres-plus-size/

Llantada Brito, I. (2014). Este libro no esta terminado. México: Nora Casasús.

Vélazquez, E., & Lino, M. (22 de 07 de 2018). Animal Politico. Obtenido de Animal Politico: https://www.animalpolitico.com/2018/07/depresion-2020-discapacidad-mexico/


Imagen:

Fer Jimenez Photography/ @FerJimenezPhotography 

https://www.facebook.com/FerJimenezPhotography/photos/a.1859627594123226/1859628914123094/?type=3&theater  

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