(Des) naturalizar la familia

Por Alejandro Pocoroba

En días pasados,  el Frente Nacional por la Familia convocó a sus integrantes de diferentes estados a tomar las calles, con vestimenta blanca, para protestar pacíficamente en contra de las reformas que atentan contra la familia “natural”, la aprobación del matrimonio entre personas del mismo sexo y, sobre todo, que el matrimonio igualitario no adopte. Por su parte, la comunidad de LGBTI y organizaciones civiles en pro de los derechos humanos, se hicieron presentes teniendo como resultado una marcha para discernir los derechos humanos y otra por los derechos de todos.

El Frente Nacional por la Familia surge en respuesta a los boicoteos –según ellos- al matrimonio y a la familia. Además, buscan que la formación  sexual no sea impartida en espacios educativos. Dentro de su página oficial  difunden información de las consecuencias que puede ocasionar la aprobación del matrimonio igualitario y argumentan que cuentan con miles de personas y asociaciones civiles a favor de su causa. De las ciudades que participaron se destacan por personas convocadas: Aguascalientes con 50 mil, Guadalajara 275 mil, Guanajuato 85 mil, Querétaro 80 mil, Tijuana 40 mil (las cifras fueron recuperadas de la página oficial del frente), donde con eslogan de “No te metas con mis hijos, familia natural, familia biológica no ideología de género” y con los hashtag´s #hagamoshistoria, #DefendamosLaFamilia y #NoTeMetasConMisHijos se hicieron presentes.

El grupo conservador  menciona que la educación sexual debe ser impartida desde  casa y no debe ser enseñada en escuelas públicas. El problema es que en México no se enseña en el hogar  –porque es un tabú- y la educación sexual es sustituida por la pornografía, de esta manera, tenemos un oscurantismo de información y una realidad distorsionada.

La antropóloga Margaret Mead abre el debate acerca de que la plasticidad de la naturaleza biológica es moldeada por las diferentes culturas, en su libro Adolescencia y cultura en Samoa (1928), realizando una discusión de cómo se vive la vida sexual en los adolescentes de Samoa, reflexionando acerca de la visión occidental; en las sociedades occidentales todo lo relacionado con sexualidad/sexo es considerado un tabú, mientras que para los y las jóvenes de Samoa la vida sexual es llevada sin ningún tipo de prejuicio o estigma. Dichos prejuicios y tabús de nuestra sociedad se encuentran construidos y no son dados por relaciones naturales de así fue y así tiene que ser; un discurso naturalizado es un mensaje blanco (entiéndase por vacío) carente de sentido y sin justificación, argumentar que el “orden natural” demanda  una familia conformada por una figura paterna, una materna e hijos, es forzar a querer ver la realidad desde una sola postura.

Asimismo, el “orden natural”: 1.- Es una visión etnocentrista que busca justificar la vida social a través y únicamente solo con un pensamiento lineal, 2.- el “orden natural” es construido socio-históricamente donde influyen diversos factores, pero de la historia no hemos aprendido nada y seguimos tropezando con la misma –eclesiástica- piedra, 3.- Hablar de “orden natural” es darwinismo social igual a un determinamos social, dígase lo siguiente: los pobres son pobres porque son pobres y seguirán siendo pobres; una noción peyorativa, excluyente y simple de las relaciones sociales. En resumen, el orden natural connota superioridad y odio ante grupos alternos/diferentes a lo “normal”. Recordad que el etnocentrismo lleva a la xenofobia; por mencionar un caso, tenemos a  los cristianos perseguidos por los romanos.

Dicho lo anterior, no existe una familia natural, no se compone solo de padre, madre e hijos; es necesario desnaturalizar a la familia natural para ver por todos y todas, ver e incluir a las minorías, romper con paradigmas y echar abajo discursos y opiniones de odio ante otros grupos que conforman a la sociedad. La sociedad no es el cúmulo de individuos, sino las relaciones sociales que la construyen y dentro de ellas existen diferentes modelos de familia. Si aceptáramos el propuesto por el Frente Nacional  de la Familia, estaríamos dejando de lado a las familias monoparentales, a los que únicamente son hermanos, a los que viven con tíos, abuelos, primos, a las parejas que no quieren o no pueden tener hijos, etc. Los conceptos no son estáticos, sino dinámicos; se encuentran en movimiento constantemente ligados a un tiempo y espacio determinados, por lo que el concepto de familia no es la excepción.

Si tenemos que naturalizar la familia o el matrimonio que sea a través del entendimiento de que la biología se encuentra condicionada por la cultura y que el género es una construcción social. Los mensajes emitidos por grupos conservadores acerca de la “familia natural”, no son más que discursos de odio, los cuales buscan la superioridad aplastando a todo aquel que se manifieste como diferente.

Es lamentable que en nuestro México lindo existan grupos que se manifiesten en contra de los derechos, pero no lo hagan debido a las injusticias y desigualdades por las cuales está atravesando nuestro país. No hay que olvidar –y habrá que dejárselo bien claro al Frente Nacional por la Familia- que los derechos humanos son para todos y todas sin ningún tipo de distinción y que el Estado es laico y tiene que velar por nuestros derechos porque nadie es libre hasta que no lo seamos todos.


Imagen: http://3.bp.blogspot.com/–9QqcnBMAJI/VEiSjd878XI/AAAAAAAAFMY/QqF8KoS6jeo/s1600/post-familia.png

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