Del corpus hippocraticum a la teoría de los cuatro humores

Por Aura Pérez

 

“La salud del hombre es un estado dado por la naturaleza,

la cual no emplea elementos extraños sino una cierta armonía entre:

el espíritu, la fuerza vital y la elaboración de los humores.”

Hipócrates

 

Te has preguntado… ¿Cómo se explicaban las enfermedades o cómo era la medicina en la antigüedad?, ¿Qué hay de la medicina preventiva y en que concepciones se basa el antecedente de su relación con: el ejercicio moderado y la alimentación balanceada para prevenir enfermedades?.  De ser o no ser así en este artículo encontraras las respuestas a estas interrogantes básicas que a uno que otro  puede resultar de utilidad.

Para ello debemos remontarnos a Hipócrates (460 a.c.-370 a.c.), mejor conocido como <<El padre de la medicina>>, quien aportó diversos conocimientos a esta. Mismo que fundó una escuela que lleva su nombre, la cual revolucionó la medicina en su momento al separarla de prácticas mágicas religiosas¹ y de otros campos con los que se había relacionado a la medicina como: la filosofía. Generando una ruptura que da pie a convertir la medicina en una profesión. Y aunque poco se sabe de lo que realmente hizo Hipócrates, obras como: Corpus hippocraticum, Tratado del pronóstico y Aforismos, dieron pauta a la idea de que el médico puede predecir la evolución de una enfermedad mediante la observación de un número suficiente de casos, cosa que en aquel entonces revolucionaba en la medicina y el entendimiento de las enfermedades.

Antecediendo a esto se había desarrollado un sistema de interpretación de componentes que fungían como mecanismo de producción de enfermedades. Conocida como la: Teoría de los Cuatro Humores, que permitía por un lado ofrecer un diagnóstico al paciente, y por el otro comenzar a explicar muchos de los malestares y enfermedades que han aquejado a lo largo del tiempo al hombre. Dicha teoría comienza con Hipócrates, y es sistematizada por Galeno (130 a.c-216 a.c) y llego hasta el advenimiento de la medicina moderna en el siglo XIX, como punto común entre los médicos europeos acerca del funcionamiento del cuerpo humano, y hoy en día es usada por algunas corrientes de la psicología.

Esta teoría sostiene que la estructura orgánica de los seres humanos se compone por cuatro humores: la sangre, la bilis negra, la bilis amarilla, y la flema; y que dependiendo del predominio de uno u otro de los fluidos, se determina la personalidad de cada persona. Además cada uno de estos humores se encuentra asociado con los cuatro elementos de la naturaleza: aire, agua, fuego y tierra. A su vez existen tres etapas en cualquier enfermedad: la alteración en las proporciones de los humores ocasionado por causas externas o internas, la reacción del organismo frente a esa alteración, y la crisis de la última etapa, en la que la alteración termina con la supresión del humor con el que se cuenta en exceso o con la muerte.

Así, de acuerdo a la proporción propia de los cuatro humores en cada ser, se clasifica a las personas para poder ofrecer un diagnóstico, en:

  • Sanguineos: Predominio del humor de la sangre, que lleva a  un temperamento sanguíneo. Es decir a ser personas que tiendan a comportarse consideradas, observadoras, cuidadosas, compasivas y cariñosas y en sus aspectos negativos se observan características como: la inestabilidad, el egocentrismo y el extremismo.
  • Melancolicos: Preponderancia de la bilis negra. Personas con este temperamento se muestran silenciosas, imaginativas y sensibles, pero pueden ser vengativas e insatisfechas.
  • Colericos: Predominio de la bilis amarilla, que tiene como consecuencia  personas con comportamientos basados en el enojo, la rabia o la ira, caracterizadas por el liderazgo, la voluntad, la decisión, así como por la frialdad, la autosuficiencia y el sarcasmo.
  • Flematicos: Predominio del humor de la flema, que da como consecuencia  temperamentos apáticos en las personas con predominio de este fluido, que se caracterizan por la docilidad, el sosiego, el pragmatismo, la seguridad y la organización y en su opuesto por: la indecisión, la terquedad y la dureza.

Estos desequilibrios se entienden debido al estilo de vida, el tipo de trabajo, el tipo de alimentos o bebidas que se consumen, actividades intelectuales que se realizan e inclusive por la sexualidad. Este desequilibrio humoral según los autores de la teoría, daba pie a sustancias nombradas: pecantes que debían eliminarse del cuerpo para conseguir la cura, y para eliminarlas se usaban los contrarios, pues existía la idea de que lo contrario remediaba el opuesto (Principio de Contraria o Contrariis). Basado en ello cada humor adquiría una característica que se manifestaba de la siguiente manera: la sangre era caliente y húmeda, la bilis negra, fría y seca, la bilis amarilla, caliente y seca, y la flema era fría y húmeda. De esta manera concluyeron que cuando alguno de los humores se encuentra en exceso en una persona, se produce la enfermedad.

Tanto Hipócrates como Galeno hacían hincapié en que el equilibrio podía conseguirse cuando los cuatro humores se encontraran en proporciones iguales en el cuerpo. Pero ¿Cómo se lograba este equilibrio?, existían diversas formas según ellos. Una de las principales era a través de la alimentación, pues el consumo de ciertas cosas dependiendo el caso, podía hacer recobrar el equilibrio al paciente.  Por ejemplo, si alguna persona sufría una crisis de melancolía, ligada a la bilis negra, fría y seca, debía procurar para remediarlo consumir alimentos calientes y húmedos, como, por ejemplo, un bistek de res guisado. Y si por lo contrario, una persona exteriorizaba una personalidad flemática, relacionada a la flema, fría y húmeda, debía procurar alimentos calientes y secos, como un bistek asado de cerdo. Así mismo el ejercicio moderado, una vida sin tanta tensión, angustia y fatiga, conduciría al equilibrio de los humores que permitirían gozar de una vida saludable. Así en la antigüedad fue posible entender todas las enfermedades, discapacidades y comportamientos que un individuo pudiese exteriorizar, con el fin de curar y sobretodo prevenir las diversas enfermedades que aquejan al ser humano. Quedando la Teoría de los Humores como un gran antecedente de la medicina preventiva y de la medicina en general. ¿Qué opinas?, ¿Te animas a probar estos principios?


¹ Estas prácticas consistían en invocar ángeles o demonios griegos con el fin espiritual de una conexión que atrajera beneficios en el mundo espiritual  y por tanto terrenal.


Imagen: : http://www.saludterapia.com/imges/saludterapia/general/5930/xlos-4-humores.jpg.pagespeed.ic.W1yVh_SBz.jpg

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